Según Renta 4 Banco, las bolsas europeas abren nuevamente a la baja (Eurostoxx -1,1%), prolongando las caídas de ayer (-2,5%). Aunque Wall Street mostró resistencia, los futuros americanos (S&P -0,9%, Nasdaq -1%) reflejan que el nerviosismo persiste ante la guerra en Irán y la incertidumbre sobre su duración e impacto. El presidente Trump endureció el tono al afirmar “whatever it takes”, pese a que inicialmente habló de un conflicto de 4-5 semanas.
Destaca la recuperación del dólar (+1% vs euro hasta 1,167), que recogería:
Las amenazas de Irán sobre un posible cierre total del Estrecho de Ormuz y los intentos de China por evitar esa escalada mantienen elevada la tensión.
Los ataques cruzados continúan afectando infraestructuras energéticas:
El crudo subió ayer un 7% y suma un 3% adicional hoy. El gas europeo TTF repuntó un 39%. Esto elevó el temor a inflación y provocó fuertes repuntes en TIRes (T-Note +10 pb, Bund +7 pb).
La administración estadounidense ha anunciado que presentará un programa para mitigar el incremento de los costes energéticos.
Hoy se publica la inflación preliminar de febrero en la Eurozona, con estabilidad esperada (IPC general +1,7% i.a., subyacente +2,2%). No obstante, el dato pierde relevancia en el actual contexto geopolítico: un +10% en Brent podría añadir entre 0,2 y 0,4 pp a la inflación global.
El economista jefe del BCE, Philip Lane, advierte que un conflicto prolongado podría elevar sustancialmente la inflación y, al mismo tiempo, afectar negativamente al crecimiento.
En actividad, los PMIs manufactureros finales confirmaron cierta mejora en Alemania y la Eurozona. En EE.UU., el ISM manufacturero sorprendió positivamente, aunque con fuerte repunte en precios pagados.
En EE.UU. presentan resultados Best Buy, Target y Macy’s, que servirán como referencia sobre el estado del consumo americano.
La energía vuelve a ser la variable crítica. Mientras el Brent no consolide por encima de 85-90$, el impacto macro será relevante pero manejable.
Estrategia: prudencia táctica, vigilancia sobre inflación y TIRes y especial atención a sectores intensivos en energía. El dólar fuerte y el repunte de rentabilidades son hoy los principales indicadores de tensión.
