Europa Press
Puntos clave
El Ibex 35 ha comenzado la sesión de este viernes con un ligero descenso, pero ha conseguido algo que ahora mismo tiene valor simbólico y técnico: mantener la cota de los 18.000 puntos. Según explica Europa Press, el selectivo madrileño abrió con una caída del 0,11%, situándose en el entorno de los 18.069 puntos, en una jornada que vuelve a estar muy condicionada por dos factores: el comportamiento del petróleo y la posibilidad de que se reanuden las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán.
El mercado sigue moviéndose con una lógica bastante simple: cada señal que apunte a distensión geopolítica reduce tensión en el crudo y da algo de aire a las bolsas; cada duda o matiz en sentido contrario devuelve la prudencia. Por eso, aunque la caída del índice es mínima, el hecho de que conserve ese nivel psicológico refleja que los inversores, de momento, no están dispuestos a desmontar del todo el escenario de calma relativa que se ha ido construyendo en los últimos días.
Uno de los principales apoyos de esta apertura contenida está en la moderación del crudo. El Brent, referencia en Europa, baja en las primeras horas del día hasta la zona de los 98,75 dólares por barril, mientras que el WTI se mueve alrededor de los 94 dólares. La caída responde a las expectativas de que este fin de semana puedan celebrarse nuevas conversaciones entre Washington y Teherán, además del alto el fuego de diez días acordado entre Israel y Líbano.
Ahora bien, conviene no confundir alivio con solución. Según recoge el medio original, sobre esa tregua ya han empezado a aparecer denuncias de posibles violaciones, lo que recuerda que el equilibrio sigue siendo frágil. Mientras no haya una reapertura plenamente normalizada del estrecho de Ormuz y un marco más sólido de negociación, el petróleo seguirá funcionando como el principal termómetro de la tensión en mercado.
El Ibex aguanta, sí, pero lo hace en equilibrio inestable: ahora mismo la bolsa depende menos de la macro y más de lo que ocurra en Oriente Medio.
Europa Press destaca también que Donald Trump ha insistido esta madrugada en que es probable que a lo largo del fin de semana haya negociaciones con Irán. Incluso llegó a afirmar que Teherán está dispuesto a aceptar hoy cosas que no aceptaba hace dos meses, incluyendo cuestiones relacionadas con el programa nuclear y la reapertura del estrecho. Son declaraciones que el mercado escucha con atención porque alimentan la narrativa de desescalada.
El problema es evidente: el optimismo sigue descansando en gran medida en el relato estadounidense. Mientras no haya una confirmación firme desde la parte iraní, los inversores seguirán actuando con cautela. El mercado quiere creer en el acuerdo, pero todavía no tiene pruebas suficientes como para descontarlo por completo.
La indecisión no es solo española. Las principales bolsas europeas han arrancado con signo mixto: Londres cede ligeramente, mientras París y Fráncfort avanzan de forma moderada. No hay convicción real, solo movimientos muy contenidos en una sesión de espera. El mercado, en esencia, está aplazando una toma de posición más clara hasta que haya novedades diplomáticas más sólidas.
En Asia, el tono ha sido algo más flojo. El Nikkei ha retrocedido con claridad tras los máximos alcanzados el día anterior, mientras que el Hang Seng y el Kospi también han cerrado en negativo. Solo el índice de Shenzhen logró terminar en positivo. Esa fotografía encaja con una idea bastante simple: tras las últimas subidas, una parte del mercado está prefiriendo recoger beneficios antes de asumir más riesgo de cara al fin de semana.
Dentro del Ibex 35, los primeros compases de la sesión dejan el mejor tono en valores como Sacyr, Cellnex, IAG, Telefónica, Mapfre, Aena y Merlin. En el lado más débil aparecen Acciona, Acciona Energía y Solaria, lo que sugiere una apertura con rotación moderada y sin una dirección sectorial especialmente definida.
Fuera del índice, Europa Press recoge además dos referencias empresariales: por un lado, BBVA amortizará anticipadamente una emisión de cédulas territoriales de 2.000 millones de euros lanzada en 2021; por otro, Insur ha anunciado un relevo en su dirección general, con la incorporación de Fátima Sáez del Cano a partir de mayo.
En conjunto, la sesión deja una imagen bastante clara: el Ibex resiste, Europa no se define y el mercado sigue subordinado a la geopolítica. Mientras el petróleo no vuelva a tensionarse con fuerza y las negociaciones entre EE.UU. e Irán sigan vivas, la bolsa puede sostenerse. Pero no conviene confundir estabilidad con visibilidad: por ahora, sigue habiendo más esperanza que certezas.
