A pesar de la euforia alcista en las bolsas, salta la primera señal de venta de acciones desde 2021.

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Capitalbolsa | 06 may, 2026 17:35
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Las bolsas europeas han cerrado con fuertes avances, impulsadas por la expectativa de un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán que rebaje la tensión en Oriente Medio y permita avanzar hacia la reapertura del estrecho de Ormuz. La caída del petróleo, el descenso de la volatilidad y el renovado apetito por el riesgo han devuelto las compras a los principales índices del continente.

La sesión europea ha estado claramente dominada por el alivio geopolítico. El mercado ha reaccionado con fuerza a las informaciones que apuntan a que Washington y Teherán estarían cerca de cerrar un memorando para poner fin a la guerra, abrir una fase de negociación nuclear y desbloquear progresivamente el tránsito por el estrecho de Ormuz. Ese cambio de tono ha provocado una fuerte caída del crudo y una rotación inmediata hacia activos de riesgo.

Más suben Ibex 35
Arcelormittal 54,08€ 4,52 9,12%
IAG 4,59€ 0,35 8,15%
Amadeus-A 51,42€ 2,80 5,76%
Inditex 53,02€ 2,58 5,12%
Aena 24,22€ 1,16 5,03%
Más bajan Ibex 35
Laboratorios Ro... 67,10€ -12,80 -16,02%
Repsol 21,20€ -1,71 -7,46%
Solaria Energí... 23,44€ -1,03 -4,21%
Acciona 246,60€ -6,40 -2,53%
Acciona Energí... 22,06€ -0,48 -2,13%

El rebote ha sido amplio. El Ibex 35 ha cerrado en la zona de los 18.100 puntos, con una subida cercana al 2,8%; el DAX alemán ha avanzado alrededor de un 2,9%; el CAC 40 francés ha subido en torno al 3%; el FTSE 100 británico se ha anotado más de un 2%; y el EuroStoxx 50 también ha registrado fuertes ganancias, por encima del 3% en algunas referencias de mercado. El movimiento ha venido acompañado por compras en bancos, valores industriales, turismo, aerolíneas y sectores cíclicos, mientras el petróleo sufría una fuerte corrección.

El mercado compra paz y vende petróleo

La principal causa de las subidas ha sido la lectura de que el conflicto con Irán podría estar entrando en una fase de desescalada. Según Reuters, las bolsas y los bonos repuntaron después de que Axios informara de que Estados Unidos e Irán estarían cerca de un acuerdo de una página para poner fin a la guerra. La reacción fue inmediata: subieron las acciones, bajaron las rentabilidades de los bonos, cedió el dólar y el petróleo se desplomó.

La caída del crudo ha sido especialmente importante para explicar el rebote europeo. El Brent llegó a perder la referencia de los 100 dólares por barril en algunos momentos de la sesión, lo que reduce el temor a un nuevo shock inflacionista y mejora las perspectivas para compañías intensivas en energía, transporte, consumo y turismo.

La bolsa no está descontando todavía una paz definitiva, pero sí está comprando una reducción del riesgo extremo. La diferencia es importante: el rebote es potente, aunque sigue dependiendo de titulares políticos.

Wall Street también llega con viento de cola

El optimismo europeo se ha visto reforzado por el buen tono previo de Wall Street. El S&P 500 y el Nasdaq venían de marcar nuevos máximos, apoyados por el liderazgo de los semiconductores y por el renovado entusiasmo en torno a la inteligencia artificial. Los futuros estadounidenses también avanzaban ante las esperanzas de paz en Oriente Medio y el buen comportamiento de valores ligados a chips, con AMD y Super Micro entre los grandes protagonistas.

La lectura de fondo es que el mercado mantiene dos motores muy poderosos: por un lado, la expectativa de que la guerra con Irán pueda encaminarse hacia una solución; por otro, el impulso estructural de la inteligencia artificial, que sigue alimentando las compras en tecnología, centros de datos, chips y compañías vinculadas a infraestructura digital.

Wells Fargo avisa: el camino fácil puede haber terminado

Pero no todo el mercado comparte una lectura complaciente. Los estrategas de Wells Fargo, liderados por Ohsung Kwon, advierten de que el “subidón de azúcar” de la renta variable ya habría recorrido buena parte de su camino. Según su análisis, el S&P 500 apenas tendría un 1,4% de margen adicional hasta su objetivo de mitad de año en los 7.300 puntos.

El banco considera que varios de los catalizadores positivos que habían impulsado el mercado ya están bastante descontados: los beneficios fiscales de la ley económica de Trump, la reducción de aranceles tras la decisión del Supremo estadounidense y el shock industrial derivado de la guerra en Irán. Con esos factores ya incorporados en los precios, el recorrido alcista se vuelve más exigente.

Además, el indicador contrario de sentimiento de Wells Fargo ha lanzado una señal de venta por primera vez desde noviembre de 2021. Este indicador combina cinco variables: el precio del S&P 500, el ratio put-call, el posicionamiento de inversores profesionales en futuros del índice, los flujos hacia ETF y el coste de comprar opciones put fuera del dinero. Históricamente, cuando se activa esta señal, el S&P 500 tiende a comportarse de forma más lateral, con cierto sesgo bajista en los meses posteriores.

La IA sigue sosteniendo el mercado, pero conviene cubrir riesgos

Aun así, Wells Fargo no adopta una posición abiertamente bajista. La razón principal es que el viento de cola secular de la inteligencia artificial sigue actuando como soporte de fondo para la renta variable, especialmente en tecnología y financieras. Además, su indicador de liquidez acaba de activar una señal de compra, y la liquidez suele favorecer la especulación y el mejor comportamiento de los sectores de mayor beta.

La recomendación del banco es clara: mantener exposición al Nasdaq 100 y a la temática de inteligencia artificial, pero añadiendo coberturas. El motivo es que, a estos niveles, el mercado podría estar infravalorando el riesgo de que la guerra no se resuelva con rapidez o de que el shock energético acabe filtrándose a consumo, inflación y tipos de interés.

La sesión europea ha sido claramente alcista, pero el mensaje de Wells Fargo introduce una advertencia razonable: comprar el alivio geopolítico tiene sentido, siempre que no se olvide que el riesgo de fondo aún no ha desaparecido.

El foco vuelve a la macro y a los próximos datos

Con la temporada de resultados ya muy avanzada, el mercado volverá a mirar de cerca los grandes catalizadores macroeconómicos. En Estados Unidos, los próximos datos de empleo y de inflación serán clave para evaluar si el rally puede continuar sin reactivar el miedo a una Reserva Federal más dura.

Wells Fargo considera que, en este momento, las buenas noticias macro deberían ser positivas para las bolsas. El mercado ya ha descontado buena parte de los recortes de tipos y empieza incluso a considerar más probable que el próximo movimiento de la Fed sea una subida que una bajada. Por eso, unos datos razonablemente sólidos, pero no inflacionistas, podrían sostener el apetito por el riesgo.

La segunda mitad del año, sin embargo, podría ser más complicada. El banco advierte de un posible escenario de menor crecimiento y mayor inflación, especialmente si el shock del petróleo termina afectando al consumo con retraso. También recomienda vigilar los precios agrícolas, que han repuntado con fuerza desde los mínimos de febrero.

Conclusión de mercado

Europa ha cerrado con una sesión de fuerte apetito por el riesgo. El posible avance diplomático entre Estados Unidos e Irán, la caída del petróleo y la continuidad del impulso tecnológico han devuelto las compras a las bolsas. El Ibex, el DAX, el CAC, el FTSE y el EuroStoxx han registrado avances contundentes, en una jornada dominada por el alivio geopolítico.

Pero el mercado entra ahora en una fase más delicada. Las buenas noticias ya han empujado a muchos índices hacia máximos y el margen de decepción se estrecha. La inteligencia artificial sigue siendo el gran soporte estructural, pero la guerra en Irán, el petróleo, los tipos y la inflación continúan siendo riesgos capaces de devolver volatilidad al mercado.

La lectura para el cierre es, por tanto, positiva pero no complaciente: las bolsas han comprado desescalada, pero necesitan confirmación. Si el acuerdo con Irán se materializa y el petróleo sigue corrigiendo, el rally puede tener continuidad. Si las expectativas diplomáticas se frustran, parte del rebote de hoy podría deshacerse con rapidez.

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