El 10% más rico dispara su riqueza inmobiliaria mientras el resto se queda atrás

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Capitalbolsa | 02 feb, 2026

Puntos clave
  • El 10% de los hogares más ricos ha elevado su riqueza inmobiliaria en la última década hasta unos 2,6 billones de euros.
  • La vivienda pierde peso entre los hogares menos ricos, mientras los propietarios concentran ya el 93,5% de la riqueza neta total.
  • El Banco de España lanza una nueva estadística trimestral experimental para seguir la distribución de la riqueza por tipos de hogar.

La vivienda sigue siendo el gran pilar patrimonial de las familias españolas, pero no de la misma forma para todos. Según los últimos datos del Banco de España, la última década ha consolidado un desplazamiento de la riqueza inmobiliaria hacia la parte alta de la distribución: el 10% de los hogares más ricos ha aumentado de forma significativa su peso en vivienda, hasta acumular alrededor de 2,6 billones de euros, mientras que los hogares con menos recursos han visto reducida su exposición relativa a este activo.

La vivienda, cada vez más concentrada en la parte alta


De acuerdo con las nuevas cifras, la proporción de riqueza en vivienda ha disminuido en los hogares menos ricos, pasando de aproximadamente un 18% en 2014 a cerca del 12,5% en el segundo trimestre de 2025. En paralelo, el peso de la vivienda en el patrimonio del 10% de hogares más ricos ha aumentado desde algo más del 37% hasta casi el 42% en ese mismo periodo.

Esta dinámica se refleja también en quién controla la riqueza neta total. A cierre del segundo trimestre de 2025, los hogares que son propietarios o copropietarios concentran en torno al 93,5% de la riqueza neta, mientras que quienes viven de alquiler o disfrutan de una vivienda en uso gratuito apenas aglutinan el 6,5%.

La fotografía global de la distribución de la riqueza parece estable, pero por debajo se observan cambios relevantes: más peso inmobiliario en los hogares ricos y menor presencia de vivienda en los segmentos con menos recursos.

Menos deuda hipotecaria en los hogares con menos recursos


El Banco de España subraya que la reducción del endeudamiento relativo en el 50% de los hogares menos ricos está muy ligada a la caída de la deuda hipotecaria. En estos hogares, la proporción de préstamos para vivienda sobre el total de su deuda se ha reducido de algo más del 57% a cerca del 34% en diez años, una corrección mucho más intensa que la observada en otros tipos de pasivos.

Sobre el conjunto de la distribución, la participación de la deuda del 50% menos rico en el total ha caído del entorno del 53% al 33,8%. En contraste, la cuota de deuda del 10% más rico ha aumentado desde algo más del 17% hasta alrededor del 21,6%. El resultado final es que los cambios en activos (vivienda) y pasivos (deuda) tienden a compensarse, lo que explica que la distribución de la riqueza neta agregada se mantenga relativamente estable, aunque con una composición distinta por tramos de renta y patrimonio.

La combinación de menor deuda hipotecaria entre los hogares con menos recursos y mayor peso patrimonial de la vivienda entre los más ricos apunta a un proceso silencioso de concentración del activo inmobiliario.

Nueva estadística trimestral sobre la distribución de la riqueza


Para seguir con mayor precisión estos movimientos, el Banco de España ha puesto en marcha una nueva estadística experimental: las Cuentas Distributivas de la Riqueza de los Hogares (DWA). Se trata de una herramienta que ofrecerá, con periodicidad trimestral, información sobre cómo se reparte la riqueza neta —y sus distintos componentes, como la vivienda o la deuda— entre distintos grupos de hogares.

La estadística se elabora de forma armonizada en el marco del Sistema Europeo de Bancos Centrales, combinando los agregados de contabilidad nacional con los microdatos de la encuesta de finanzas y consumo de los hogares. La intención del organismo es que esta información permita afinar el diseño de la política monetaria y mejorar el análisis de los efectos de las decisiones económicas sobre la población.

El propio Banco de España destaca que disponer de una radiografía periódica de la distribución de la riqueza ayuda a entender cómo los cambios en la economía y en la política económica afectan de forma diferenciada a propietarios y a inquilinos, a los hogares con más activos y a quienes tienen menor colchón patrimonial. En un país donde la vivienda continúa siendo el principal activo de las familias, seguir de cerca quién la posee y cómo se financia se convierte en una pieza clave para interpretar la evolución de la desigualdad y la estabilidad financiera.

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