Goldman ve en la sanidad el próximo gran motor de crecimiento de Nvidia
- Goldman Sachs cree que Nvidia puede encontrar un nuevo motor de crecimiento en salud y ciencias de la vida.
- La firma destaca aplicaciones de IA en descubrimiento de fármacos, ensayos clínicos, automatización y simulación.
- Nvidia no busca ser una empresa sanitaria, sino la plataforma de computación sobre la que se apoye el ecosistema.
Nvidia podría encontrar una nueva vía de crecimiento en el sector sanitario. Esa es la tesis de Goldman Sachs, que considera que la expansión de la inteligencia artificial en salud y ciencias de la vida puede convertirse en un apoyo adicional para la compañía en los próximos años. La idea no pasa por transformar a Nvidia en una empresa médica, sino por consolidarla como la infraestructura tecnológica sobre la que trabajen laboratorios, biotecnológicas, compañías de diagnóstico y grupos de tecnología médica.
Goldman ve un nuevo frente de crecimiento para Nvidia
Goldman mantiene recomendación de compra sobre Nvidia y fija un precio objetivo de 250 dólares, lo que implica un potencial de subida relevante desde los niveles recientes. El argumento central es que la compañía puede beneficiarse del esfuerzo que está realizando la industria sanitaria para integrar capacidades de IA en procesos clave, desde investigación hasta manufactura y gestión clínica.
Según la firma, Nvidia está desplegando capacidades de IA generativa y sistemas agentic en áreas como la evaluación de historiales médicos digitales, la automatización de procesos, la creación de gemelos digitales y la simulación. Todo ello podría mejorar la calidad de los experimentos, aumentar la eficiencia industrial y reducir costes dentro del ecosistema sanitario.
Recursion, ejemplo práctico de cómo la IA puede transformar el sector
Uno de los ejemplos citados es Recursion Pharmaceuticals, compañía en la que Nvidia invirtió en 2023 con el objetivo de impulsar modelos de IA aplicados al descubrimiento de fármacos. Desde entonces, ambas empresas han explorado aplicaciones en desarrollo de medicamentos, organización de ensayos clínicos y análisis de datos biomédicos.
Según lo trasladado por Recursion a Goldman, su plataforma tecnológica basada en IA y datos multimodales permite a las farmacéuticas sintetizar un 90% menos de compuestos y reducir el tiempo medio para llegar a ensayos en humanos a unos 17 meses, frente a unos 42 meses sin ese tipo de herramientas. Si esos avances se consolidan, el impacto sobre tiempos, costes y productividad del sector puede ser enorme.
IA para ensayos clínicos, diseño de fármacos y selección de pacientes
La aplicación de la inteligencia artificial no se limitaría al laboratorio. Goldman subraya que estas herramientas también pueden mejorar la selección de pacientes para ensayos clínicos, separar mejor la señal del ruido en grandes volúmenes de datos y facilitar el reclutamiento para estudios, uno de los grandes cuellos de botella del sector.
De hecho, en uno de los programas citados, la tecnología habría permitido aumentar entre un 30% y un 50% el número de participantes elegibles. Además, la simulación por ordenador y el diseño asistido por IA también están ayudando a modelizar el efecto de nuevos medicamentos antes de avanzar en su desarrollo.
Nvidia quiere ser plataforma, no competidor directo
Uno de los puntos más interesantes del informe es estratégico. Goldman explica que Nvidia no pretende convertirse en una compañía sanitaria en sentido estricto. Su enfoque es otro: ser una plataforma de computación que dé servicio a empresas de biotecnología, biología digital, diagnóstico, MedTech y biopharma.
Esa visión tiene lógica. En lugar de competir directamente con sus clientes, Nvidia busca ocupar una posición transversal dentro del ecosistema, apoyándose en alianzas con compañías innovadoras del sector. Es un modelo más escalable, con menor riesgo operativo directo y con potencial para capturar valor en múltiples subsegmentos de la cadena sanitaria.
Reflexión de Capital Bolsa
Aquí hay un punto importante para el inversor: el mercado sigue mirando a Nvidia sobre todo como historia de centros de datos, chips e IA generativa, pero el siguiente tramo de crecimiento puede venir de verticales concretas donde la monetización sea más tangible. Salud es una de ellas, y probablemente una de las más potentes si se confirma el ahorro de tiempo y coste en desarrollo farmacéutico.
Nosotros seguiríamos viendo a Nvidia como valor estructural dentro de IA, pero conviene vigilar también compañías que puedan beneficiarse de ese mismo despliegue en salud, desde biotecnológicas con plataformas avanzadas hasta proveedores de software e infraestructura médica. Si esta tesis madura, no solo gana Nvidia: puede abrirse un nuevo bloque temático de inversión alrededor de IA aplicada a salud.