El software pierde 2 billones… pero los beneficios resisten: ¿rebote a la vista?

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Capitalbolsa | 16 feb, 2026

Actualizado : 11:10

Puntos clave
  • El software ha vivido su mayor ajuste en 30 años sin recesión, con más de 2 billones de dólares “borrados” en capitalización.
  • La IA y la capitulación técnica han acelerado las ventas, pero los fundamentales siguen aguantando y las valoraciones ya se han comprimido mucho.
  • Se abre un escenario de rebote táctico y, a la vez, de oportunidades de calidad a largo plazo en plataformas críticas y ciberseguridad.

Según explica Lale Akoner, analista global de mercados de eToro, las firmas de software han pasado por un ajuste poco habitual por su intensidad y por el contexto: la peor caída en tres décadas fuera de una recesión. En su peor momento de los últimos doce meses, el grupo llegó a retroceder más de un 30%, con una pérdida aproximada de 2 billones de dólares en valor de mercado. El impacto se ve incluso en el peso del sector dentro del índice: la participación del software en el S&P 500 ha bajado del 12% al 8,4%.

El “reinicio” de 2 billones: qué golpeó al sector

El sell-off no respondió a un único motivo, sino a la combinación de dos fuerzas que se retroalimentaron. Por un lado, la ansiedad por la IA: el mercado empezó a descontar un escenario en el que los modelos de lenguaje de gran tamaño canibalizarían más rápido de lo esperado al software tradicional, antes de que muchas compañías pudieran adaptarse. Por otro, una capitulación técnica que aceleró la reducción de riesgo: aumentó el interés corto, el sentimiento se volvió claramente bajista y las ventas se extendieron de forma indiscriminada, afectando tanto a nombres de calidad como a perfiles más especulativos.

La lectura es clara: el mercado compró, de golpe, la narrativa de “la peor disrupción posible”. Pero, de momento, los números no han colapsado. El ajuste ha sido más rápido en precio que en fundamentales.

Fundamentales: el daño no ha sido el que sugerían los titulares

En palabras de Akoner, las previsiones de consenso para 2026 siguen dibujando un sector con crecimiento: alrededor de un 16% en ventas y un 17% en beneficios, con ligera expansión de márgenes. Y la temporada de resultados está reforzando esa idea de resiliencia: las compañías del software del S&P 500 que ya han publicado han superado estimaciones de beneficios, con ingresos por encima de medias recientes y crecimientos todavía en doble dígito.

Donde sí se ha notado el ajuste es en la valoración. Los múltiplos se han comprimido con fuerza: el precio/ventas a futuro ha caído aproximadamente cuatro vueltas y el PER forward ha retrocedido más de diez puntos, acercándose a niveles vistos en episodios previos de tensión. Dicho de forma simple: los precios han corrido por delante del deterioro real.

IA: amenaza real, pero no uniforme

En el corto plazo, la realidad es más matizada. El software empresarial suele estar atado a contratos plurianuales y a costes de cambio altos. Además, en muchos casos la IA se está integrando dentro de los procesos, más como capa adicional que como sustitución inmediata. Eso abre espacio a venta cruzada y venta adicional antes que a una disrupción total de un día para otro.

A más largo plazo, la industria sí puede evolucionar, pero en el horizonte de tres a seis meses el mercado podría haber descontado una curva de disrupción demasiado agresiva. Y cuando el posicionamiento está tan cargado al pesimismo, las reversiones pueden ser violentas.

Para el inversor, el punto práctico es este: con sentimiento extremo y fundamentales que aguantan, el binomio riesgo-recompensa cambia. No garantiza suelo, pero sí hace que “todo malo” empiece a estar más que reflejado en precio.

Dónde puede estar la resiliencia

El informe de Akoner sugiere fijarnos en segmentos donde la integración es estructural y el software es “de misión crítica”:

La idea común es simple: hay plataformas que las empresas usan cada día como “sistema nervioso”. La IA puede cambiar el cómo, pero no todas afrontan el mismo riesgo de ser reemplazadas al mismo ritmo.

Japón: la recuperación silenciosa que vuelve a interesar

En paralelo, Akoner apunta a un giro de tono en Japón. Con valoraciones alrededor de 15 veces beneficios (frente a más de 20 veces en EE. UU.), reformas de gobernanza promovidas por la Bolsa de Tokio y un proceso de normalización monetaria tras años de ultraflexibilidad, Japón reaparece como historia de reforma, reflación y valoración razonable. Además, la diversificación de cadenas de suministro fuera de China puede devolverle relevancia estratégica.

Palo Alto Networks: soporte defendido, resultados al mando

Palo Alto Networks rebotó con fuerza tras defender una zona de soporte entre 151,2 y 154,4 dólares, área que ya había funcionado como base en el pasado. Aun así, el valor sigue lejos de máximos y los próximos resultados serán determinantes para saber si el rebote se consolida o si el soporte vuelve a ponerse a prueba. Técnicamente, para mejorar de forma sostenible, el precio necesitaría recuperar la zona de 186–189 dólares, donde confluyen referencias relevantes y el origen de la última oleada de ventas.

Conclusión: el mercado ha descontado una disrupción dura por la IA, pero, por ahora, los datos siguen mostrando crecimiento y sorpresas positivas en resultados. No se puede descartar más volatilidad, pero cuando el pesimismo es tan intenso y los fundamentos no se rompen, el equilibrio empieza a favorecer recuperación más que colapso. La pregunta clave para el inversor minorista no es si la IA cambiará el software —lo hará—, sino si los precios actuales ya asumen demasiado daño, demasiado pronto.

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