Europa vuelve a flaquear mientras el petróleo y Ormuz reactivan el miedo del mercado
Actualizado : 09:10
- Europa volvió a mostrar debilidad, penalizada por el repunte del crudo y por su mayor exposición a los sectores cíclicos.
- Wall Street resistió mucho mejor gracias al peso de la tecnología y al apoyo de unos resultados empresariales sólidos.
- La gran cita de hoy serán los PMI preliminares, que pueden confirmar si el conflicto de Oriente Medio ya está dañando la actividad.
La jornada de ayer volvió a dejar una conclusión incómoda para las bolsas europeas: el optimismo dura poco y el mercado sigue extremadamente expuesto a cualquier giro negativo en Oriente Medio. Según Juan J. Fdez-Figares, la sesión comenzó con un tono claramente favorable al riesgo tras conocerse que Donald Trump hablaba de un alto el fuego indefinido mientras durasen las negociaciones de paz con Irán. La caída inicial del petróleo ayudó a reforzar esa sensación de alivio. Pero el mercado volvió a demostrar que está caminando sobre suelo inestable.
Europa: del alivio inicial a una nueva recaída
Las bolsas europeas fueron de más a menos por tercera sesión consecutiva. El apetito inicial por la renta variable fue desinflándose a medida que llegaban noticias sobre nuevos ataques iraníes a buques comerciales, interceptaciones en la zona y la continuidad del bloqueo estadounidense en Ormuz. Todo ello devolvió el foco al petróleo, con el Brent superando de nuevo la cota de los 100 dólares por barril.
A este deterioro del sentimiento se sumó otro elemento importante: Alemania y Francia revisaron a la baja sus previsiones de crecimiento, reforzando la idea de que Europa afronta esta crisis con una estructura más vulnerable. En este contexto, los sectores ligados al gas y petróleo, materias primas, utilidades y tecnología ofrecieron un mejor comportamiento relativo, mientras que los segmentos más sensibles al ciclo y al coste de la energía, como ocio y turismo, consumo discrecional o banca, cerraron con descensos relevantes.
La lectura de fondo es clara: Europa sigue pagando su mayor dependencia de los sectores cíclicos en un entorno en el que el petróleo, la inflación y el crecimiento vuelven a chocar entre sí.
Wall Street sigue jugando otra partida
Frente a esa debilidad europea, Wall Street volvió a mostrar una capacidad de aguante mucho mayor. Los inversores estadounidenses optaron por dar credibilidad al mensaje de tregua lanzado por Trump y, además, encontraron apoyo en unos resultados trimestrales que siguen siendo, en líneas generales, sólidos. El saldo fue claramente positivo: todos los grandes índices cerraron al alza y tanto el S&P 500 como el Nasdaq Composite marcaron nuevos máximos históricos.
El liderazgo volvió a recaer en la energía, la tecnología, los semiconductores, el software y los servicios de comunicación. En cambio, inmobiliarias patrimonialistas, industriales, utilidades y financieras quedaron más rezagadas. La diferencia con Europa no es casual. En Estados Unidos pesa mucho más el componente tecnológico, precisamente el segmento hacia el que está fluyendo el dinero en plena apuesta del mercado por el desarrollo de la Inteligencia Artificial. Europa, en cambio, sigue más expuesta a negocios cuya evolución depende de forma mucho más directa del ciclo económico.
La gran prueba de hoy: los PMI
La sesión de hoy tiene una referencia macro de primer nivel: los PMI preliminares de abril en la eurozona, Alemania, Francia, Reino Unido y Estados Unidos. Estas encuestas permitirán comprobar si el conflicto en Oriente Medio ya está empezando a trasladarse a la actividad privada. El escenario central apunta a una economía prácticamente estancada, aunque no puede descartarse ya alguna contracción puntual en determinadas geografías o sectores.
Más allá del dato general, el mercado prestará mucha atención a los subíndices de precios. Ahí se verá con más claridad si el encarecimiento de la energía está filtrándose con rapidez al tejido empresarial. Ese es el verdadero riesgo de esta fase: no solo que se enfríe el crecimiento, sino que además resurja la presión inflacionista, complicando todavía más el margen de actuación de los bancos centrales.
Si los PMI decepcionan, el castigo puede concentrarse otra vez en los valores más ligados al ciclo. Es ahí donde el mercado europeo sigue mostrando hoy su punto más débil.
Un mercado pendiente de titulares y con poca convicción
Por ahora, no existe una fecha concreta para la vuelta a las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, aunque desde Pakistán se mantiene un tono relativamente optimista tras los mensajes recibidos desde Teherán. También se filtró ayer que la supuesta tregua indefinida podría durar solo entre tres y cinco días, aunque esa versión fue posteriormente desmentida por portavoces estadounidenses, que insistieron en definirla como indefinida al menos hasta el cierre de nuevas conversaciones.
Ese cruce constante de versiones explica bien el estado del mercado: hay esperanza, pero muy poca convicción. Por eso el arranque de hoy apunta a nuevas caídas en Europa, en línea con la debilidad mostrada por Asia durante la madrugada. Mientras tanto, el dólar se mantiene estable, el Brent sigue cómodamente por encima de los 100 dólares, el oro y la plata recortan y las principales criptomonedas también ceden terreno.