El Brent supera los 110 dólares al enfriarse las esperanzas de acuerdo entre EE.UU. e Irán
Actualizado : 11:58
- El Brent supera los 110 dólares tras aumentar las dudas sobre un acuerdo entre EE.UU. e Irán.
- Trump no estaría dispuesto a aceptar la propuesta iraní para poner fin a la guerra, según informaciones citadas por MarketWatch.
- El mercado reduce sus expectativas de reapertura rápida del estrecho de Ormuz, clave para el suministro energético global.
El petróleo vuelve a tensionarse en los mercados internacionales. Según recoge Nora Redmond en MarketWatch, los futuros del crudo subieron con fuerza este martes después de conocerse que el presidente estadounidense, Donald Trump, no estaría satisfecho con la propuesta de Irán para poner fin a la guerra.
El movimiento fue inmediato. El contrato de junio del West Texas Intermediate, referencia estadounidense, avanzó cerca de un 3%, hasta los 98,95 dólares por barril. Por su parte, el Brent, referencia internacional, subió un 2,5% y alcanzó los 111,11 dólares por barril, superando de nuevo la barrera psicológica de los 110 dólares.
El mercado pierde esperanza en una resolución rápida
La subida del crudo refleja un cambio claro en las expectativas del mercado. Los inversores empiezan a perder confianza en que el conflicto pueda cerrarse pronto y permita la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Según las estimaciones de Goldman Sachs citadas por Redmond, el flujo de petróleo procedente del Golfo Pérsico se habría reducido en unos 14,5 millones de barriles diarios durante abril. Esta cifra explica por qué cualquier señal de bloqueo prolongado tiene un impacto tan directo sobre los precios.
El petróleo no está subiendo solo por miedo geopolítico. Sube porque el mercado empieza a descontar un problema real de oferta si Ormuz permanece cerrado durante más tiempo.
Trump no aceptaría la propuesta iraní
La tensión aumentó después de que CNN informara, citando a personas familiarizadas con la situación, de que Trump habría trasladado a responsables de seguridad nacional que no ve probable aceptar la propuesta de Teherán.
El planteamiento iraní contemplaría permitir de nuevo el tránsito por la vía marítima, siempre que Estados Unidos no imponga un bloqueo sobre los puertos iraníes. A cambio, se aplazarían las conversaciones sobre concesiones nucleares. Para Washington, esa fórmula no parece suficiente en este momento.
Además, según The Wall Street Journal, la Casa Blanca podría responder con una contrapropuesta en los próximos días. Esto mantiene abierta la vía diplomática, pero también confirma que no hay un acuerdo inmediato sobre la mesa.
Ormuz sigue siendo la gran variable
El estrecho de Ormuz se ha convertido en el principal termómetro del mercado energético. Mientras permanezca cerrado o parcialmente bloqueado, el riesgo de precios más altos seguirá presente. Según Deutsche Bank, las expectativas de precios más bajos para el petróleo están perdiendo fuerza.
Los mercados de predicción reflejan esa pérdida de optimismo. La probabilidad de que el estrecho vuelva a abrir antes de finales de mayo se sitúa por debajo del 40%, mientras que la posibilidad de reapertura antes de finales de junio ronda el 55%.
Cuanto más se retrase la reapertura de Ormuz, mayor será el riesgo de que el repunte del petróleo se filtre a inflación, tipos de interés y crecimiento económico.
Un riesgo directo para inflación y bancos centrales
La nueva subida del crudo llega en una semana especialmente sensible para los bancos centrales y los mercados. Un Brent por encima de 110 dólares complica el debate sobre los tipos de interés, porque eleva el riesgo de nuevas presiones inflacionistas justo cuando los inversores intentaban anticipar una normalización monetaria.
Para la Reserva Federal y el Banco Central Europeo, el problema es evidente: si el shock energético se prolonga, habrá menos margen para relajar la política monetaria. Y si los precios de la energía terminan afectando a bienes, servicios y expectativas salariales, el mensaje de los bancos centrales podría volverse más restrictivo.
En conjunto, el movimiento del petróleo confirma que el mercado sigue dominado por la geopolítica. La posibilidad de una contrapropuesta estadounidense mantiene viva la negociación, pero mientras no haya señales claras de desescalada, el Brent puede seguir sostenido en niveles elevados y actuar como uno de los principales focos de riesgo para bolsas, bonos e inflación.