Jim Cramer advierte que SpaceX podría alcanzar niveles insostenibles después de su debut.

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Capitalbolsa | 12 jun, 2026

Puntos clave
  • Jim Cramer advierte de que la demanda por SpaceX puede llevar la acción a niveles insostenibles tras su debut.
  • El riesgo principal no es una mala salida a bolsa, sino una subida demasiado violenta el primer día.
  • El comportamiento de los inversores minoristas y las órdenes a mercado pueden amplificar la volatilidad inicial.

Jim Cramer ha advertido de que el debut bursátil de SpaceX puede convertirse en un episodio de euforia difícil de controlar si la demanda acumulada se traslada de golpe al mercado. Según CNBC, el presentador de Mad Money considera que una subida demasiado fuerte en el primer día podría llevar a la acción a niveles insostenibles y preparar el terreno para una corrección posterior.

La compañía de Elon Musk comenzará a cotizar con un precio fijado en 135 dólares por acción, lo que implica una valoración de aproximadamente 1,77 billones de dólares. La operación llega con una demanda extraordinaria, ya que la oferta estaría sobresuscrita unas cuatro veces. Aunque esto suele interpretarse como una señal positiva, Cramer cree que un exceso de demanda también puede convertirse en un problema.

El riesgo de una subida demasiado rápida

Para Cramer, las mejores salidas a bolsa son aquellas que abren ligeramente por encima del precio de colocación y después evolucionan de forma ordenada. El problema de SpaceX es que reúne una combinación poco habitual: fuerte demanda institucional, enorme entusiasmo minorista y la expectativa de futuras compras vinculadas a índices.

Ese cóctel podría provocar una subida brusca nada más empezar a cotizar. Cramer llegó a plantear que, si la situación se descontrola, SpaceX podría convertirse durante un breve periodo en una de las mayores compañías cotizadas del mundo por capitalización bursátil.

La advertencia no es que SpaceX carezca de atractivo, sino que el precio puede separarse demasiado rápido de cualquier valoración razonable si todos los compradores intentan entrar al mismo tiempo.

El minorista puede ser el factor más imprevisible

Uno de los puntos que más preocupa a Cramer es la entrada de inversores sin experiencia que podrían lanzar órdenes a mercado en lugar de órdenes limitadas. En una OPV con tanta expectación y con una oferta limitada frente a la demanda potencial, este comportamiento puede empujar el precio a niveles artificialmente altos durante los primeros cruces.

El riesgo es que la acción marque una valoración extrema en los primeros minutos u horas y que después no pueda sostenerla. Cramer comparó este tipo de comportamiento con otras salidas recientes que siguieron subiendo inicialmente, pero posteriormente iniciaron una larga fase de descenso.

La referencia de Figma y Cerebras

Cramer citó casos recientes como Figma y Cerebras, compañías que vivieron un fuerte impulso inicial tras su salida a bolsa, pero que después empezaron a perder tracción. Su argumento es que una OPV demasiado explosiva puede ser atractiva en titulares, pero problemática para la construcción de valor a medio plazo.

En su opinión, lo deseable no sería una subida espectacular en la primera sesión, sino un debut controlado que permita a la acción consolidar su valoración con el paso del tiempo. Un movimiento excesivo puede generar una base de accionistas más débil, formada por compradores que entran por impulso y salen rápidamente si el precio se gira.

Una salida ordenada sería más positiva para SpaceX que una subida vertical. El mercado no solo valorará cuánto sube la acción, sino si puede mantener esos niveles una vez desaparezca la euforia inicial.

Una prueba para todo el mercado de crecimiento

El estreno de SpaceX llega en un momento en el que el mercado vuelve a mostrar apetito por grandes historias de crecimiento, especialmente en tecnología, inteligencia artificial, infraestructura espacial y activos vinculados a innovación. Por eso, su comportamiento puede tener implicaciones más amplias que las de una simple salida a bolsa.

Si el debut es fuerte pero ordenado, podría reforzar la confianza en próximas grandes operaciones. Si, por el contrario, se produce una subida descontrolada seguida de una caída brusca, aumentaría el debate sobre el exceso especulativo y la sostenibilidad de las valoraciones actuales.

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