Gestores alertan de señales de burbuja en acciones de IA: "Las expectativas pueden superar la realidad"
Por Tasmin Lockwood y Chloe Taylor
Actualizado : 19:45
Se proyecta que la inteligencia artificial revolucionará la economía hasta convertirse en un mercado de 4,8 billones de dólares. Pero una pregunta recorre los mercados: ¿estamos ante una burbuja?
Desde CEOs tecnológicos hasta gestores de fondos y banqueros centrales, muchos comparten el mismo temor: si la IA no cumple con lo prometido, ese optimismo podría desmoronarse. No obstante, el entusiasmo a largo plazo sigue firme.
¿Qué define una burbuja? Expectativas vs. resultados
Stephen Yiu, director de inversiones en Blue Whale Growth Fund, resume el núcleo del fenómeno: “Una burbuja se forma cuando las expectativas superan lo que realmente se entrega”. En la práctica, esto ocurre cuando los precios suben con rapidez, los inversores se suman en masa, y las valoraciones se desencajan de los fundamentos reales.
En este sentido, las acciones tecnológicas ligadas a la IA han vivido un año espectacular: el Nasdaq Composite ha escalado casi un 30 %, y el índice de semiconductores de Filadelfia (que engloba a Nvidia, AMD, Qualcomm…) se ha disparado cerca de un 50 %. Nvidia, en particular, marcó un hito al convertirse en la primera empresa con una capitalización de mercado superior a 5 billones de dólares.
Comportamiento masivo y análisis críticos
Victoria Fernández, gestora en Crossmark Global Investments, señala que se han visto claramente comportamientos de manada (todos hablan de IA), pero advierte que las valoraciones han retrocedido un poco desde sus picos. A su juicio, el punto más peligroso ahora es que, salvo Nvidia, muchas compañías presentan crecimientos negativos en flujo de caja libre por los enormes planes de inversión que tienen en marcha.
Lewis Grant, gestor en Federated Hermes, advierte que aunque los gigantes tecnológicos cuenten con balances sólidos —a diferencia de las empresas de burbujas del pasado— los fundamentos y las valoraciones solo pueden ser ignorados por un tiempo limitado. Si la desconexión se agranda, la caída podría ser drástica.
Gurvir S. Grewal, analista en William Blair, propone evitar apuestas temáticas amplias y, en cambio, elegir empresas con moats (ventajas competitivas) que la IA pueda fortalecer, no erosionar.
Circularidad y riesgo oculto
Nicolas Laroche (UBP) señala una amenaza especial: la “circularidad de los acuerdos de IA”, donde las propias empresas del ecosistema se alimentan mutuamente con inversiones y expectativas infladas. Si eso se desinfla, el golpe puede ser fuerte.
Jeff Bezos describe la IA como una “burbuja industrial”: quizá termine explotando, pero dejará avances significativos, como ocurrió en la burbuja puntocom con el auge de internet.
Laroche recuerda que solo se reconoce una burbuja a posteriori: al observar caídas del 80 % en precios o recuperaciones de una década. Pero, por el momento, su visión es más cautelosa que alarmista: no prevé un estallido catastrófico a corto plazo.