JP Morgan aumenta su beneficio un 41%, pero Dimon alerta sobre los riesgos crecientes
El beneficio neto del gigante bancario se ha disparado hasta los 21.155 millones de dólares
El beneficio de JP Morgan ha aumentado un 41% en el segundo trimestre del año, según ha informado este martes el gigante bancario estadounidense. En concreto, las ganancias netas de la firma norteamericana han totalizado 21.155 millones de dólares frente a los 14.987 millones conseguidos un año atrás. Asimismo, esta cifra supone un avance del 28% respecto a los 16.494 millones de dólares de beneficios logrados en el primer trimestre de 2026.
Así, la compañía que preside y dirige Jamie Dimon ha conseguido batir las estimaciones del consenso de analistas, que proyectaba un beneficio por acción (BPA) de 5,85 dólares por título que finalmente ha sido de 7,7 dólares por acción (+47%). La rentabilidad sobre el capital tangible ordinario (ROTCE) ascendió al 23%.
La entidad explica en un comunicado que el beneficio es un 13% superior al del segundo trimestre del año pasado si se excluyen los elementos extraordinarios. Estos elementos extraordinarios incluyeron una ganancia neta de 4.600 millones de dólares relacionada con las acciones de Visa en el área Corporativa, así como 1.000 millones de dólares en ganancias por determinadas inversiones en acciones, de los cuales 763 millones correspondieron al área Corporativa y 263 millones al negocio de Banca Corporativa y de Inversión (CIB, por sus siglas en inglés).
Por otro lado, los ingresos de la compañía ascendieron a 58.020 millones de dólares, lo que supone una mejora del 27% respecto al mismo período del año pasado y supera también los 50.190 millones de dólares que esperaban los mercados. Los ingresos netos por intereses fueron de 25.600 millones de dólares, un incremento del 10%. Los ingresos no procedentes de intereses alcanzaron los 32.400 millones de dólares, un 45% más respecto al mismo periodo del año anterior, o un 20% más si se excluyen los elementos extraordinarios.
Los ingresos netos por intereses, excluyendo el negocio de Mercados, fueron de 23.700 millones de dólares, un aumento del 4%, impulsado por mayores saldos de depósitos, mayores saldos de crédito rotativo en el negocio de tarjetas y un mayor volumen de préstamos mayoristas, factores que compensaron en gran medida el impacto de unos tipos de interés más bajos.
Por su parte, los ingresos no procedentes de intereses, excluyendo Mercados, ascendieron a 22.300 millones de dólares, un 59% más, o un 19% más también excluyendo los elementos extraordinarios. Este crecimiento, apunta JP Morgan, se debió principalmente al aumento de las comisiones por gestión de activos en las divisiones de Gestión de Patrimonios (AWM) y Banca de Consumo y Comunitaria (CCB), al incremento de los ingresos de banca de inversión y al mayor beneficio procedente del arrendamiento operativo de automóviles, parcialmente compensados por mayores pérdidas en la cartera de valores de inversión.
Los ingresos del negocio de Mercados alcanzaron los 12.100 millones de dólares, un 35% más, impulsados principalmente por el sólido desempeño del negocio de renta variable (Equity Markets).
En la división de CIB, los ingresos crecieron un 27%, superando las propias expectativas de la firma nuestras expectativas. La actividad de banca de inversión también se aceleró, con un incremento del 30% en las comisiones de banca de inversión, alcanzando su nivel más alto desde 2021. Además, las divisiones de Pagos y Servicios de Valores registraron un crecimiento de ingresos de dos dígitos, impulsado por el aumento continuo de los depósitos y de las comisiones.
En CCB, los ingresos aumentaron un 8%, y JP Morgan continuó incorporando clientes "a un ritmo sostenido" en toda la franquicia. Por último, en AWM, los ingresos crecieron un 19% y los flujos de inversión siguieron siendo "sólidos", con 50.000 millones de dólares de entradas netas en activos bajo gestión de largo plazo, lo que ayudó a elevar los activos bajo gestión (AUM) por encima de los 5 billones de dólares.
¿PROBLEMAS A LA VISTA?
Jamie Dimon, CEO y presidente de JP Morgan, ha subrayado que estos resultados son "muy sólidos" y se dieron en un entorno "especialmente favorable, caracterizado por un elevado nivel de actividad en los mercados", así como de una ejecución "rigurosa, años de inversión constante y una gestión prudente de la asignación de capital".
"La economía estadounidense ha demostrado una notable resiliencia este año, con un fortalecimiento de la inversión empresarial y de la contratación. Esta fortaleza está respaldada por varios factores favorables, entre ellos la inversión en capital impulsada por la inteligencia artificial, los estímulos fiscales y los beneficios de una regulación más eficiente", ha agregado el ejecutivo.
No obstante, el CEO de JP Morgan advierte sobre "varios riesgos que se están desplazando como si fueran placas tectónicas": las tensiones geopolíticas y los conflictos bélicos, una inflación persistente, los elevados déficits fiscales a nivel mundial y unas valoraciones de los activos que siguen siendo altas.
Según Dimon, "no podemos predecir cómo evolucionarán" estas fuerzas. Por un lado, dice, es posible "que permanezcan bajo control", pero también "podrían provocar importantes perturbaciones si cambian o entran en conflicto entre sí".