El mercado busca apoyo en Warsh y en los resultados mientras espera señales de paz entre EE.UU. e Irán
Bankinter
- El mercado sigue pendiente de una posible reapertura de negociaciones entre EE.UU. e Irán, a solo un día del fin de la tregua.
- La comparecencia de Kevin Warsh ante el Senado y el flujo de resultados empresariales marcan la segunda gran referencia de la jornada.
- La macro apunta a cierta debilidad en Europa, mientras que en EE.UU. el consumo se mantiene, aunque sin señales especialmente sólidas.
La sesión vuelve a estar dominada por la geoestrategia. Los mercados siguen oscilando al ritmo de cualquier noticia sobre una posible reapertura de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, justo cuando la tregua entra en su tramo final. El problema es que el mensaje político sigue siendo ambiguo: Donald Trump insiste en que es “altamente improbable” una extensión, pero al mismo tiempo el mercado sigue descontando que aún puede haber margen para el diálogo.
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Esa tensión de fondo seguirá condicionando el comportamiento de los activos. Mientras no haya una señal clara sobre la continuidad de las conversaciones y sobre el futuro del Estrecho de Ormuz, cualquier rebote del mercado seguirá siendo frágil y dependiente del titular de turno.
Warsh, primer foco político y monetario del día
Más allá del conflicto en Oriente Medio, la principal cita institucional de la jornada será la comparecencia de Kevin Warsh, candidato a presidir la Reserva Federal, ante el Comité Bancario del Senado a partir de las 16:00 horas. El mercado prestará atención a su discurso sobre inflación, tipos de interés, balance de la Fed e independencia monetaria.
En sus comentarios iniciales, Warsh apunta a que la independencia de la política monetaria exige mantenerse alejada de las distracciones. Es una frase relevante, porque el mercado quiere comprobar hasta qué punto será capaz de proyectar una imagen de autonomía frente al ruido político actual. Aun así, conviene no exagerar: si la geopolítica se complica, Warsh pasará rápidamente a segundo plano.
Los resultados pueden sostener el tono del mercado
El segundo apoyo de la jornada llega por la vía empresarial. En Europa, Thales ha batido expectativas, mientras Enagás ha confirmado su guía anual tras anunciar la compra del 31% del segundo operador de gas de Francia. Son mensajes que pueden ayudar a sostener el tono del mercado, sobre todo en un contexto donde el inversor necesita referencias tangibles más allá del ruido político.
En Estados Unidos también habrá citas relevantes, con nombres como Northrop Grumman, RTX, ASM International, Intuitive Surgical o GE. Si el flujo de resultados mantiene el buen tono visto hasta ahora en la temporada, puede convertirse en un colchón para la renta variable, especialmente si el frente geopolítico no empeora.
La macro acompaña poco
En el apartado macroeconómico, la jornada apunta a una lectura más bien débil. En Europa, el ZEW alemán de abril podría entrar en terreno negativo, reflejando el deterioro del sentimiento en un entorno más incierto. En Estados Unidos, las ventas minoristas deberían repuntar, aunque el grupo de control mostraría un avance más moderado, señal de que el consumo sigue vivo, pero sin un impulso especialmente sólido.
No parece que estos datos vayan a cambiar por sí solos el guion de bancos centrales o de mercado, pero sí sirven para reforzar una idea importante: la macro no está en disposición de compensar por sí sola un eventual empeoramiento geopolítico.
En resumen, el mercado tiene tres anclas para sostenerse: una posible reapertura de negociaciones, un mensaje razonable de Warsh y unos resultados empresariales que continúan acompañando. El problema es que, si falla la primera, las otras dos pueden quedarse cortas.