La inflación española se mantiene en el 3,2%, pero la subyacente vuelve a preocupar
Actualizado : 10:00
- El IPC español se mantuvo en mayo en el 3,2%, encadenando tres meses por encima del 3%.
- La inflación subyacente repuntó hasta el 3%, una décima más de lo adelantado y dos décimas por encima de abril.
- El Gobierno atribuye la estabilidad de la inflación general al efecto de las medidas anticrisis y al menor impacto de electricidad y gas.
El Instituto Nacional de Estadística confirmó que el IPC se mantuvo en mayo en el 3,2% interanual, en línea con el dato adelantado a finales del mes pasado. Según Europa Press, la inflación española acumula ya tres meses consecutivos por encima del 3%, en un contexto todavía condicionado por la volatilidad energética derivada de la guerra en Irán.
El dato general ofrece una lectura de estabilidad, pero el detalle es menos cómodo: la inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos, subió hasta el 3%. Esto supone una décima más de lo previsto inicialmente y dos décimas por encima del registro de abril.
La subyacente vuelve a ser la señal más incómoda
El repunte de la inflación subyacente confirma que las presiones de precios no se limitan únicamente a la energía. Aunque el IPC general no se aceleró en mayo, el avance del componente subyacente indica que parte de la inflación sigue filtrándose hacia partidas más persistentes de la cesta de consumo.
En términos mensuales, el IPC subió un 0,1% respecto a abril, moderando el incremento del mes anterior, que había sido del 0,4%. Con este nuevo avance, la inflación mensual acumula cuatro meses consecutivos de subidas.
Transporte y turismo presionan al alza
El INE explicó que los principales elementos que empujaron al alza la inflación en mayo fueron el transporte, especialmente por el incremento de los precios del transporte aéreo de pasajeros, y las actividades recreativas, deporte y cultura, con especial incidencia de los paquetes turísticos, que bajaron menos que en mayo del año anterior.
En sentido contrario, ayudaron a contener la inflación los precios de vestido y calzado y los de alimentos y bebidas no alcohólicas. Estos últimos moderaron su tasa interanual hasta el 2,2%, cuatro décimas menos que en abril, gracias a la evolución de frutas, hortalizas, legumbres y patatas.
Electricidad y gas siguen actuando como colchón
Desde el Gobierno se destaca que la inflación se mantuvo estable gracias al efecto de las medidas aprobadas y al denominado “escudo renovable”. El Ministerio de Economía subrayó que los precios de la electricidad y del gas permanecen contenidos, con tasas interanuales del -5,5% y del -9,7%, respectivamente.
El Ejecutivo estima que las medidas del Plan de Respuesta frente a las consecuencias del conflicto en Oriente Medio han reducido la inflación general en algo más de un punto porcentual. Además, ha iniciado reuniones con sectores afectados para analizar el impacto de la guerra y la posible adaptación del plan anticrisis más allá del 30 de junio.
El IPCA sube hasta el 3,6%
El índice armonizado de precios de consumo, utilizado para comparar la inflación española con la del resto de la eurozona, aumentó una décima en mayo, hasta el 3,6% interanual. En tasa mensual, el IPCA también avanzó un 0,1%.
Este dato deja a España en una posición incómoda dentro del debate europeo de tipos: la inflación general sigue por encima del objetivo, la subyacente repunta y el BCE acaba de adoptar un tono más preventivo ante los riesgos derivados del conflicto en Oriente Medio.
La lectura de mercado es que el dato español no cambia por sí solo el escenario, pero sí refuerza la idea de que la inflación de fondo sigue siendo demasiado alta para que el BCE pueda relajarse de forma rápida.