El dólar cambia de fase: la Fed de Warsh reactiva el atractivo del billete verde

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Capitalbolsa | 19 jun, 2026

Actualizado : 16:00

Puntos clave
  • El tono más duro de la Fed ha provocado un cambio claro en el sentimiento hacia el dólar.
  • La subida de las rentabilidades estadounidenses vuelve a hacer más atractivos los activos denominados en dólares.
  • El auge inversor en IA y las grandes salidas a Bolsa refuerzan la demanda internacional de capital en EE.UU.

El dólar vuelve a ganar protagonismo en los mercados. Según Jules Rimmer, de MarketWatch, el tono inesperadamente restrictivo de la Reserva Federal bajo la presidencia de Kevin Warsh ha provocado un cambio de fase en la percepción de los inversores hacia la divisa estadounidense.

Durante meses, el índice dólar se había movido en un rango estrecho, entre los 97 y los 100 puntos, mientras el mercado debatía sobre desdolarización, diversificación de reservas y pérdida de hegemonía de la moneda estadounidense. Pero ese relato ha cambiado de forma notable en el segundo trimestre de 2026.

Los diferenciales de tipos vuelven a mandar

La razón principal es sencilla: los diferenciales de tipos siguen siendo el motor más importante para las divisas. Si los tipos estadounidenses suben o se mantienen altos durante más tiempo, el dólar se vuelve más atractivo frente al euro, el yen o el yuan.

El bono estadounidense a dos años ha pasado de cotizar cerca del 3,75% hace dos meses a situarse en torno al 4,18%. Esa rentabilidad convierte a la deuda en dólares en una alternativa mucho más atractiva que la deuda europea, china o japonesa, cuyos rendimientos son claramente inferiores.

El mensaje de Goldman Sachs es claro: los diferenciales de tipos tienen una correlación más fuerte y constante con el dólar que los precios del petróleo.

La Fed sorprende más que el acuerdo con Irán

El mercado esperaba que el acuerdo entre Estados Unidos e Irán redujera parte de la tensión geopolítica y aliviara la presión sobre las materias primas. Sin embargo, para varios estrategas de divisas, el giro de la Fed ha sido más importante que el propio pacto diplomático.

Commerzbank señala que, incluso tras la firma del memorando entre Washington y Teherán, el euro no ha logrado aliviar la presión. De hecho, la moneda única ha perdido alrededor de un 1% frente al dólar en la última semana.

La explicación es que la caída de la prima de riesgo en el petróleo puede llevar a muchos bancos centrales a pensar en tipos más bajos, pero no necesariamente a la Fed. En Estados Unidos, la inflación sigue siendo una prioridad y el banco central parece menos dispuesto a relajar la política monetaria.

IA, inversión y excepcionalismo estadounidense

Hay otro factor que está reforzando al dólar: la enorme demanda de capital para financiar la infraestructura de inteligencia artificial. Los grandes hiperescaladores compiten por recursos para desplegar centros de datos, chips, energía y redes, mientras el Tesoro estadounidense también necesita financiar un elevado volumen de deuda.

Esa competencia por capital tiende a sostener los tipos y a atraer flujos internacionales hacia Estados Unidos. Además, la resiliencia del crecimiento estadounidense en 2026 ha reactivado la idea de excepcionalismo económico, un argumento que suele favorecer al dólar en fases de incertidumbre global.

La histórica salida a Bolsa de SpaceX también ha contribuido a reforzar la demanda de dólares, al atraer inversión internacional hacia activos estadounidenses. El mercado espera, además, nuevas grandes operaciones de compañías como Anthropic u OpenAI, lo que podría mantener esa presión compradora sobre la divisa.

El oro acusa el cambio de régimen

La corrección reciente del oro también encaja con este nuevo escenario. Una parte importante de la tesis alcista del metal se apoyaba en la debilidad del dólar y en la búsqueda de protección frente a riesgos geopolíticos y fiscales.

Pero si el dólar recupera fuerza, los rendimientos estadounidenses suben y la Fed mantiene un tono restrictivo, el oro pierde parte de su atractivo táctico. El metal sigue funcionando como activo estratégico de cobertura, pero el viento monetario ya no sopla con la misma fuerza a favor.

El dólar apunta a una nueva fase alcista

Patrick Ceresna, de Big Picture Trading, observa que el dólar está presionando niveles técnicos importantes frente a varias divisas. El yen, por ejemplo, se mueve cerca de mínimos de varias décadas frente al billete verde, pese a las recientes actuaciones del Banco de Japón.

Algunos estrategas consideran que el impulso alcista del dólar podría mantenerse hasta otoño, con objetivos potenciales para el índice dólar en la zona de 102, 103 e incluso 105 puntos.

La conclusión es que el mercado ha cambiado de narrativa: el dólar deja atrás el debate sobre pérdida de hegemonía y vuelve a apoyarse en tipos altos, crecimiento relativo, refugio geopolítico e inversión estructural en Estados Unidos.

El nuevo tono de la Fed ha obligado a los inversores a revisar sus expectativas. Mientras los rendimientos estadounidenses sigan ofreciendo una prima clara frente a otras economías desarrolladas, el dólar tendrá argumentos para seguir fuerte.

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