Ebury destaca la calma del mercado de divisas pese a la escalada entre EE. UU. e Irán

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Capitalbolsa | 13 jul, 2026

Puntos clave
  • El mercado de divisas mantiene la calma pese al recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
  • El IPC estadounidense será la principal referencia de la semana para el dólar y las expectativas sobre la Fed.
  • La política británica puede tener más impacto sobre la libra que los propios datos económicos.

El mercado cambiario continúa mostrando una sorprendente estabilidad pese al aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán. Según Ebury, el episodio no ha provocado una búsqueda significativa de activos refugio, ni en las divisas ni en el resto de los mercados financieros.

Las bolsas permanecen cerca de sus máximos históricos y las principales monedas siguen moviéndose dentro de rangos estrechos, sin señales claras de aversión al riesgo. Los inversores parecen haber aprendido a interpretar con cautela las declaraciones de Donald Trump, dado su historial de amenazas y anuncios que posteriormente no siempre se materializan.

La duda es si las últimas afirmaciones responden a una estrategia de negociación o si, por el contrario, las conversaciones entre Washington y Teherán se han estancado de forma real. La ausencia de grandes anuncios económicos o monetarios también ha contribuido a mantener la tranquilidad.

El IPC de Estados Unidos marcará la semana

La principal referencia para el mercado será la publicación del IPC de junio en Estados Unidos. El consenso espera una moderación notable de la inflación general, favorecida por la caída de los precios de la energía, mientras que el componente subyacente podría registrar un avance mensual contenido del 0,2%.

Ebury considera que cada dato de inflación cobrará una relevancia creciente, dado que la Reserva Federal está revisando sus orientaciones futuras y parece mantener abierta la posibilidad de nuevas subidas de tipos.

Una sorpresa alcista en la inflación podría tensionar los bonos y provocar un repunte temporal del dólar.

Además del IPC estadounidense, los inversores vigilarán la producción industrial de la zona euro, que se publicará el miércoles, y el PIB mensual del Reino Unido correspondiente a mayo, previsto para el jueves.

El euro resiste, pero sin una dirección clara

Las actas de la reunión de junio del Banco Central Europeo ofrecieron un mensaje deliberadamente ambiguo sobre los próximos pasos de la institución. Esta falta de claridad llevó a los operadores a reducir ligeramente la probabilidad de una nueva subida de tipos.

Los buenos datos económicos recientes contrastan con la moderación de la inflación en junio, por lo que la decisión de septiembre se presenta muy abierta.

Aun así, el euro mostró resistencia durante la última semana. Ebury atribuye este comportamiento a la mayor sensibilidad de la zona euro frente a la inflación importada del petróleo, lo que ha contribuido a estrechar los diferenciales de tipos a favor de la moneda única.

La firma espera que el cruce eurodólar continúe moviéndose dentro de un rango estrecho mientras no haya más claridad sobre el BCE. No obstante, no descarta nuevos avances del euro si Donald Trump vuelve a insistir en sus planes sobre Groenlandia, un asunto que ya favoreció a la divisa europea.

El dólar está cerca de su valor de equilibrio

Los mercados de renta fija muestran algo más de nerviosismo que las divisas. Las actas de la Reserva Federal reflejaron una división clara entre los miembros partidarios de nuevas subidas si la inflación permanece elevada y aquellos que consideran que los tipos podrían estabilizarse cerca de los niveles actuales o incluso ligeramente por debajo si los precios continúan moderándose.

Ebury considera que una sorpresa al alza en la inflación tendría capacidad para provocar un movimiento importante en los bonos y un fortalecimiento temporal del dólar.

Sin embargo, la firma estima que la moneda estadounidense no se encuentra actualmente muy alejada de sus niveles de equilibrio, lo que limita el margen para movimientos sostenidos salvo que aparezca un catalizador de mayor intensidad.

La política británica condicionará a la libra

La libra esterlina continúa comportándose mejor que otras divisas europeas, especialmente frente al euro, aunque Ebury considera que esta fortaleza resulta algo difícil de justificar ante el elevado riesgo político del Reino Unido.

Los mercados parecen confiar en la próxima llegada de Andy Burnham al cargo de primer ministro, prevista para el viernes. Sin embargo, la firma advierte de que sus propuestas económicas siguen siendo ambiguas y que los inversores podrían estar infravalorando los riesgos fiscales asociados a un aumento del gasto público.

Ese mayor gasto previsiblemente se financiaría mediante una combinación de subidas de impuestos y mayor emisión de deuda, lo que podría generar presión sobre los bonos británicos y la propia libra.

Para la libra, el nombramiento del próximo ministro de Hacienda será más importante que cualquier dato macroeconómico de la semana.

La primera prueba llegará con la elección del ministro de Hacienda, que podría anunciarse el lunes. Ed Miliband parte como favorito, aunque su nombramiento podría inquietar a los mercados. Yvette Cooper sería, en cambio, la alternativa que probablemente generaría una reacción más tranquila.

En conjunto, Ebury espera que las principales divisas continúen moviéndose sin grandes rupturas a corto plazo. El IPC de Estados Unidos será el principal catalizador para el dólar, mientras que el euro seguirá condicionado por la incertidumbre sobre el BCE y la libra por la evolución política británica.

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