La presión vendedora se extiende desde los chips hacia las grandes tecnológicas
- La presión vendedora se extiende desde los semiconductores hacia las grandes tecnológicas.
- Los futuros del Nasdaq anticipan una apertura claramente bajista en Wall Street.
- La preocupación por el gasto en IA, Oriente Medio y una Fed más restrictiva sigue deteriorando el sentimiento.
Las acciones tecnológicas continúan bajo una fuerte presión en el tramo final de la semana. Los futuros del S&P 500 retroceden alrededor de un 0,8%, mientras los del Nasdaq pierden cerca de un 1,5%, anticipando una apertura complicada en Wall Street.
Justin Low señala que el deterioro ya no se limita a algunos fabricantes de chips. Las ventas comienzan a extenderse hacia las grandes compañías tecnológicas, lo que eleva el riesgo de que la corrección sectorial termine convirtiéndose en una reducción más amplia de exposición al mercado.
La debilidad estadounidense llega después de una sesión especialmente negativa en Asia. El Nikkei japonés cerró con una caída del 4,03%, entrando en zona de corrección tras perder más del 11% desde sus máximos de junio. La presión se concentró en los fabricantes de semiconductores y equipos para chips.
Nvidia, AMD e Intel prolongan la corrección
En la preapertura, Nvidia, AMD, Intel, Broadcom, Arm y Astera Labs registran nuevos descensos. El movimiento continúa pese a los sólidos resultados publicados recientemente por TSMC y ASML, confirmando que el mercado ya no está premiando simplemente el crecimiento, sino que exige una ejecución prácticamente perfecta.
Los inversores cuestionan si las enormes inversiones en centros de datos, procesadores y capacidad de computación podrán generar una rentabilidad suficiente. Esta preocupación está provocando una revisión de las valoraciones y una retirada de capital de las operaciones más concurridas vinculadas a la inteligencia artificial.
Las grandes tecnológicas también ceden
Microsoft, Meta, Alphabet, Amazon y Tesla también cotizan a la baja antes de la apertura. La coincidencia de pérdidas en semiconductores y megacapitalizadas elimina el efecto compensador que había permitido al S&P 500 mantenerse relativamente estable durante las últimas semanas.
Los futuros del Nasdaq llegaron a caer alrededor de un 1,6%, mientras Netflix se desploma tras presentar unas previsiones inferiores a las esperadas y SpaceX vuelve a retroceder después del aplazamiento de un lanzamiento de Starship.
Geopolítica, inflación y factores técnicos
La escalada entre Estados Unidos e Irán añade otra capa de presión. El petróleo acumula una subida semanal superior al 11%, lo que reaviva el temor a que la inflación vuelva a acelerarse y obliga a la Reserva Federal a mantener un sesgo restrictivo.
A estos factores fundamentales se suman las rupturas técnicas de soportes y medias móviles en numerosos valores tecnológicos. La activación de órdenes automáticas, el cierre de posiciones apalancadas y la reducción de riesgo pueden amplificar las pérdidas en el corto plazo.
La corrección acumulada empieza a mejorar algunas valoraciones, pero todavía no aparece una señal clara de estabilización. Antes de que regresen de forma consistente las compras en las caídas, el mercado podría necesitar completar el proceso de desapalancamiento y comprobar que las próximas guías empresariales justifican el elevado gasto asociado a la inteligencia artificial.