El Dow marca nuevos máximos pese a un empleo débil en EE.UU.

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Capitalbolsa | 03 jul, 2026

Puntos clave
  • El Dow Jones marcó un nuevo máximo histórico pese a un informe de empleo discreto.
  • La debilidad salarial reduce la presión para nuevas subidas de tipos de la Fed.
  • El mercado empieza a girar el foco hacia el consumidor y el empleo para la segunda mitad de 2026.

Wall Street cerró ayer con comportamiento mixto tras un informe de empleo de junio que reflejó una economía estadounidense todavía resistente, pero con señales claras de moderación en la contratación y en los salarios.

El Dow Jones Industrial Average volvió a desmarcarse del resto del mercado y alcanzó un nuevo máximo histórico intradía y al cierre, el vigésimo récord de cierre en lo que va de año. Sin embargo, el S&P 500 terminó prácticamente plano y el Nasdaq Composite cerró en negativo, penalizado por la volatilidad en semiconductores, memoria y por el comportamiento irregular de las grandes tecnológicas.

El mercado empieza a mirar más al empleo

La lectura del mercado tras el dato laboral fue clara: el empleo puede empezar a ganar protagonismo en la segunda mitad de 2026. La creación de puestos de trabajo fue modesta y los salarios no mostraron una aceleración preocupante, lo que reduce la necesidad de que la Reserva Federal vuelva a subir tipos para contener la inflación.

Además, el retroceso del petróleo por debajo de los 70 dólares por barril y la ausencia de presión salarial significativa refuerzan la idea de que las tensiones inflacionistas podrían estar cerca de su punto máximo, pese a que algunos indicadores de precios siguen en niveles elevados.

La economía estadounidense se parece cada vez más a una economía de crecimiento lento, contratación lenta y despidos también contenidos.

David Kelly, estratega jefe global de J.P. Morgan Asset Management, describió el entorno como una economía sana, pero lenta. En su opinión, no es un contexto que obligue a la Fed a subir tipos de nuevo este año, aunque sí podrían mantenerse los mensajes de advertencia por parte del banco central.

Bonos estables, pero sin descartar del todo nuevas subidas

Las rentabilidades de los bonos del Tesoro se mantuvieron relativamente estables. El rendimiento del bono estadounidense a dos años, más sensible a las expectativas de política monetaria, se situó en torno al 4,13%, por debajo de sus máximos recientes, aunque todavía por encima del límite superior del rango oficial de tipos de la Fed.

Esto muestra que el mercado no ha descartado por completo la posibilidad de nuevas subidas de tipos, pero empieza a valorar de nuevo el margen para eventuales recortes si la inflación se modera y el mercado laboral continúa enfriándose.

El consumidor, clave para el resto de 2026

Más allá de los índices bursátiles, el artículo subraya una divergencia relevante dentro de la economía estadounidense. El fuerte comportamiento de la bolsa está favoreciendo a los hogares de mayor renta mediante el efecto riqueza, mientras que muchas familias siguen presionadas por el aumento acumulado de los precios y por unos costes de financiación elevados.

Esta diferencia se refleja también en el consumo. Los consumidores más jóvenes y sensibles al precio siguen favoreciendo cadenas de descuento como Walmart o Ross Stores, mientras que los hogares de mayor patrimonio mantienen el gasto en bienes de lujo.

Brad Conger, de Hirtle & Co., resume esta idea señalando que el efecto riqueza está funcionando, pero no para todos. Su equipo mantiene preferencia por bonos del Tesoro a diez años, consumo básico, sanidad y lujo, mientras infrapondera grandes tecnológicas y semiconductores.

Menor entusiasmo con semiconductores y grandes tecnológicas

La presión sobre semiconductores y valores ligados a la inteligencia artificial vuelve a ser un punto importante. Después de un fuerte ciclo de revalorización, algunos inversores empiezan a cuestionar si los elevados niveles de deuda, los costes de financiación y la magnitud de las inversiones en infraestructura de IA pueden limitar la rentabilidad futura del sector.

Esto no implica necesariamente el final del rally ligado a la inteligencia artificial, pero sí una mayor exigencia. El mercado parece estar pasando de comprar todo lo relacionado con IA a discriminar más entre compañías, sectores beneficiados y modelos de negocio con capacidad real de conversión en beneficios y caja.

Posibles recortes si el empleo se debilita más

Si la inflación se modera durante los próximos meses, el mercado laboral podría volver al centro de la función de reacción de la Fed. Algunos estrategas no descartan incluso recortes de tipos hacia noviembre o diciembre, aunque esa no sea todavía la visión mayoritaria del mercado.

La clave será comprobar si el enfriamiento del empleo sigue siendo ordenado o si empieza a trasladarse a un deterioro más amplio del consumo. Por ahora, el mercado laboral no parece estar rompiéndose, pero tampoco ofrece señales de fortaleza suficiente como para que la Fed pueda relajarse por completo.

En conjunto, la lectura para la segunda mitad de 2026 es clara: el foco del mercado puede desplazarse gradualmente desde la inflación hacia el empleo, los salarios y la capacidad real de consumo de los hogares estadounidenses. En ese entorno, la gestión del riesgo, la toma parcial de beneficios en los grandes ganadores y la rotación hacia sectores más defensivos podrían ganar protagonismo.

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