La corona de Nvidia parece cada vez más incómoda
Actualizado : 17:20
Durante el mes, Nvidia ha lidiado con las preocupaciones sobre las valoraciones elevadas y el argumento del inversor de The Big Short, Michael Burry, que sostuvo que las empresas podrían estar sobreestimando la vida útil de los chips. Según él, esta decisión contable infla las ganancias del fabricante.
La presión aumentó la semana pasada cuando Google presentó a un posible retador a la corona: el 18 de noviembre lanzó su modelo Gemini 3, potenciado por sus propios chips internos (TPU). Aunque el negocio de Nvidia no es diseñar modelos de lenguaje, el uso de chips propios por parte de grandes tecnológicas encendió alarmas.
El lunes, Meta pareció inclinar el tablero al señalar que evalúa no solo alquilar chips a Google, sino usarlos en sus centros de datos. Nvidia respondió en X defendiendo su ventaja: afirmó que sus GPU son más potentes, versátiles y “una generación por delante” frente a chips tipo ASIC, como las TPU o ASICs del sector.
Nvidia también envió un memorando privado a Wall Street para refutar las acusaciones de Burry. El poder en semiconductores exige equilibrio: hablar calma rumores, pero puede mostrar inseguridad; callar otorga aura, pero distancia.
Por ahora, la corona sigue en manos de Nvidia (y su peso también).