Iberdrola 2025: guías 2026 y 2028 alineadas con las perspectivas
Ángel Perez de Renta 4 Banco
- Resultados 2025 en línea con las expectativas, con un crecimiento recurrente del EBITDA del +3,1% y del beneficio neto comparable del +10%.
- Fuerte foco inversor en redes (Reino Unido, Estados Unidos y Brasil), manteniendo ratios compatibles con rating BBB+ pese a la consolidación de ENW.
- Guías de beneficio neto para 2026 > 6.600 mln € y 2028 > 7.600 mln €, alineadas con las previsiones de mercado y con recomendación de sobreponderar.
Los resultados de Iberdrola de 2025 se sitúan, según destaca Ángel Pérez, en línea con las expectativas en todas las líneas de la cuenta de resultados. La comparativa con 2024 sigue distorsionada por los efectos extraordinarios: en 2024 se recogieron las plusvalías de la venta de activos en México, mientras que en 2025 se incorpora la plusvalía asociada a la venta de los smart meters y las desgravaciones fiscales de las inversiones en redes en Reino Unido, junto con el reconocimiento de costes de años anteriores en redes de Estados Unidos.
En términos recurrentes, el grupo muestra un comportamiento sólido: el EBITDA crece un +3,1% y el beneficio neto comparable avanza un 10%, cumpliendo las guías comunicadas para el ejercicio.
Redes y generación: palanca principal del crecimiento
En el negocio de redes, el desempeño es especialmente fuerte en Reino Unido (impulsado por la consolidación total de ENW) y en Estados Unidos, donde la mayor base de activos y las tarifas reguladas soportan el crecimiento. A ello se suman los efectos de la mayor inflación y las nuevas tarifas en Brasil, así como algunos ajustes positivos en la retribución de años anteriores en España.
En el área de producción y clientes, la mayor producción y la mayor capacidad renovable no llegan a compensar por completo el descenso de márgenes y el aumento de costes de servicios complementarios en España, que retroceden más de un 15%. En Estados Unidos, el mejor rendimiento de la eólica y la solar impulsa el EBITDA pese al efecto base positivo que supuso en 2024 la tormenta Arctic Blast. En Reino Unido, el menor EBITDA de comercialización (por precios y volúmenes), junto con menor recurso eólico y menores precios, así como la desconsolidación de East Anglia, se ve compensado por la plusvalía de la venta de los smart meters y por la mayor contribución de los proyectos de eólica marina de St. Brieuc y Baltic Eagle.
Beneficio neto y posición financiera
La mejora del beneficio neto reportado procede, en gran medida, del impacto positivo de las desgravaciones fiscales ligadas a las inversiones en redes en Reino Unido, de las plusvalías asociadas a los smart meters y de un mejor resultado de minoritarios. Como subraya el analista original, en términos comparables el resultado neto avanza un 10%, en línea con la guía comunicada por la propia Iberdrola.
El flujo de caja operativo aumenta un +8,2% frente a 2024, mientras que la inversión alcanza los 12.563 mln € (+5,2%), cifra que se eleva hasta 14.460 mln € al incluir la adquisición del 30% de Neoenergia. Aproximadamente un 59% de las inversiones se concentra en Reino Unido y Estados Unidos, lo que refuerza el sesgo hacia redes y mercados regulados. A pesar de la consolidación de ENW, las mayores inversiones y la recompra del híbrido, la ampliación de capital de julio y la desconsolidación de la deuda de East Anglia permiten reducir la deuda neta ajustada en torno a un 3%, manteniendo ratios compatibles con un rating BBB+.
Guías 2026 y 2028: coherentes con el mercado
De cara al medio plazo, Iberdrola ha comunicado un objetivo de beneficio neto para 2026 superior a 6.600 mln €, en línea con las expectativas internas y del consenso (en torno a 6.600-6.700 mln €). Para 2028, la compañía espera superar los 7.600 mln € de resultado neto, también alineado con las previsiones de los analistas.
Como señala Ángel Pérez, estas guías consolidan un perfil de crecimiento predecible y apoyado en negocios regulados y renovables de alta visibilidad, pero no suponen una sorpresa positiva suficiente como para provocar una reacción significativa en la cotización a corto plazo.
Con una recomendación de sobreponderar y un precio objetivo en el entorno de los 18,60 € por acción, Iberdrola sigue siendo una pieza razonable para carteras defensivas que busquen visibilidad en flujos y dividendo creciente. No obstante, para perfiles más tácticos, probablemente sea más interesante esperar fases de corrección o episodios de volatilidad regulatoria para incrementar exposición con un binomio rentabilidad-riesgo más atractivo.