El conflicto en Oriente Medio lo ha cambiado todo. Y es que la fuerte subida de los precios del petróleo ha reavidado los temores inflacionistas, alentando de nuevo la perspectiva de una orientación monetaria más restrictiva. En este contexto más incierto, los mercados siguen avanzando y registran nuevos máximos, aupados por la subida de las materias primas (con la energía a la cabeza) y por la persistente dinámica en torno a la IA. Pero las tensiones geopolíticas han puesto de relieve, sobre todo, la necesidad de que Europa "refuerce su autonomía estratégica y su soberanía".
Así lo creen Stéphanie Bobtcheff, CFA y responsable del área de Valores de Pequeña y Mediana Capitalización, José Berros, gestor, y Philbert Vessières, gestor y analista sénior, de La Financière de l’Échiquier (LFDE), para quienes "este entorno dominado por los temores geopolíticos y las inquietudes sobre la trayectoria de la economía mundial, los valores europeos de pequeña y mediana capitalización han pasado de acumular casi 17 puntos de desventaja frente a los grandes valores en el periodo 2022-2024 a anotarse una rentabilidad similar desde comienzos de 2025".
Sin embargo, destacan que, a finales de diciembre de 2025 esta clase de activos seguía mostrando niveles de descuento históricamente elevados cercanos al 9%, frente a una prima media entre el 10 y el 15% antes de la pandemia, según LFDE.
Así, el equipo de inversión ha acometido un reposicionamiento significativo en la cartera del Echiquier Agenor Mid Cap Europe durante los últimos 15 meses con el fin de reducir aún más los sesgos sectoriales frente al índice de referencia, "manteniendo una selección rigurosa de los valores de más calidad de nuestro universo".
Este trabajo se ha traducido en una mayor diversificación de los motores de rentabilidad y se han iniciado exposiciones en sectores que hasta hace poco tenían escasa o nula representación, como los servicios financieros (a través de varios bancos europeos y empresas de seguros), la aeronáutica y la defensa, los servicios públicos y la energía.
"Paralelamente, hemos realizado arbitrajes en acciones cuya valoración parecía excesiva y/o que mostraban un deterioro de su dinámica operativa, lo que se ha sustanciado principalmente en una reducción significativa de la exposición al sector sanitario", aseguran desde la firma.
Estos cambios se enmarcan dentro de una adaptación más amplia del proceso de inversión: ampliación del universo de capitalizaciones invertibles, aumento del número de posiciones (entre 50 y 55, frente a 30-35 anteriormente), reducción del peso de las principales posiciones (del 4-5% al 3-4%), introducción de una estrategia de stop-loss y optimización de la gestión de la liquidez, ahora comprendida entre el 2 y el 5% (frente a una horquilla anterior del 5-10%).
En 2026, la estrategia del fondo se articula en torno a temáticas de crecimiento identificadas como estructurales: la revolución de la IA, que trae consigo un crecimiento extraordinario de los semiconductores y los centros de datos; la independencia energética, con la necesidad de electrificar y descarbonizar nuestras sociedades; o la aeronáutica y la defensa, que han entrado en un superciclo de crecimiento en un contexto geopolítico mundial inestable desde la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

