Inversión inteligente

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Bolsamania | 03 may, 2017

Actualizado : 16:29

Cualquiera que tenga un poco de experiencia en gestionar su propia cartera sabe que no hay una estrategia secreta para generar altos retornos. Incluso lo más reconocidos gestores de fondos fallan alguna vez. Las pérdidas son simplemente parte la inversión en bolsa incluso aunque esta sea una perspectiva intimidante, los inversores noveles deben aprender a encajar las pérdidas y no dejar pasar las ganancias. Si bien es cierto que en base a su estrategia y al tamaño de su cartera puede ser diferente, hay unos puntos en común que todos los inversores deberían considerar.

ESCOGER UNA PLATAFORMA

El primer paso para empezar a invertir es abrir una cuenta de inversión. En España el número de brokers es variado. Como los costes y los servicios son variados, es importante investigar para escoger el bróker que más se adecua a cada inversor.

Si lo que usted está buscando es gestionar su propia cartera, en vez de contratar a un gestor patrimonial que lo haga por usted, entonces lo más probable es que lo que más se le ajuste sea un bróker de solo ejecución. Como su propio nombre indica, este tipo de intermediarios no proveen servicios extra, limitándose a ejecutar las órdenes en su nombre. Como norma general, los brokers de solo ejecución son substancialmente más económicos que otros brokers que proveen servicios adicionales como informes o asesoramiento fiscal.

Durante la última década, la legislación de la UE, promoviendo la competitividad, ha logrado reducir los costes para operar. Algunos de los brokers más populares de España vienen del extranjero. Por ejemplo el bróker más grande de los Países Bajos, DEGIRO, lleva activo en España desde 2014 siendo reconocido como el bróker más barato y el mejor bróker para operar en acciones por la comunidad financiera Rankia.

"A veces los clientes no entienden cómo podemos ser tan baratos", dice Álvaro Vidal responsable de desarrollo de negocio de DEGIRO. La respuesta es sencilla, aplicando las economías de escala en 18 países permite a DEGIRO ofrecer sus servicios por una fracción de su coste.

LA IMPORTANCIA DE DIVERSIFICAR

Para reducir el riesgo de sufrir pérdidas, una de las acciones más importantes de llevar a cabo es diversificar debidamente las inversiones de su cartera. La idea es que si una de nuestras inversiones sufran pérdidas, una cartera suficientemente diversificada ayudará amortiguar el golpe sobre su cartera, haciendo que las pérdidas no sean tan altas. No diversificar suficiente es uno de los errores más comunes entre los inversores.

Tomemos un ejemplo de dos compañías que ofrecen bienes y servicios. Si usted invierte en una compañía que vende equipamiento de playa, se corre el riesgo de que el precio de la acción baje cuando la compañía pierda dinero. Es probable que a la compañía le vaya mejor cuando hace buen tiempo que cuando la gente no tiene interés por ir a la playa.

Siguiendo con el ejemplo anterior, si usted invierte en una compañía que vende chubasqueros y paraguas diversificará el riesgo del clima como factor que afecta a los movimientos del mercado. Si la compañía de artículos de playa baja, muy seguramente la empresa de chubasqueros experimente mayores ganancias cubriendo así su riesgo bursátil ante las inclemencias del clima.

En la práctica, una cartera diversificada implica incluir activos en su portfolio en los que los movimientos del subyacente sean diferentes a los del mercado en su conjunto. Esto puede incluir invertir en un amplio número de acciones, diferentes clases de activos, o diferentes mercados.

MANTENER CONTROLADAS LAS PÉRDIDAS, GANANCIAS Y TAMBIÉN LOS COSTES

Por último y quizás lo más importante, es monitorizar sus inversiones y mantener controlado el rendimiento de su cartera así como las comisiones que está usted pagando.

Como hemos mencionado anteriormente, las comisiones de los brokers pueden variar mucho. Minimizar las comisiones puede tener un gran efecto sobre el rendimiento de su cartera a largo plazo. En España, donde los costes para operar en acciones van desde los 0,5 euros hasta los 300 euros dependiendo del tamaño de la orden o el mercado. Para el inversor medio, estas comisiones pueden ser la diferencia entre una ganancia considerable y una pérdida extraordinaria.

Hay intermediarios que le cargarán comisiones de mantenimiento o custodia de valores, independientemente de su actividad. Los inversores a largo plazo deben ser muy cuidadosos con esas tarifas porque se pueden comer sus ganancias aunque no se opere con frecuencia.

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