A pesar de que el gobierno belga había pedido que no se celebrase la manifestación, cientos de personas fueron a la plaza de la Bolsa para honrar a las víctimas
El ambiente sigue caldeándose a medida que van pasando las horas en la ciudad belga tras los atentados. Un grupo numeroso de radicales de extrema derecha portaba varias pancartas islamófobos y la policía tuvo que dispersar a los manfiestantes.