Sus dos principales competencias: servicios sociales, y cooperación con ayuntamientos con desarrollo de infraestructuras
Las diputaciones tienen como objetivo gobernar en las provincias. Según recoge la Constitución, su creación consiste en prestar sus servicios a los Ayuntamientos que integran la provincia, para garantizar la solidaridad y el equilibrio entre los municipios, prestando mayor atención a aquellos que cuentan con menos recursos para poder cumplir con los servicios de competencia municipal.