SpaceX 'despega' hacia la bolsa: "Puede ser para el mercado espacial lo que Nvidia para la IA"

Su acogida va a marcar el rumbo de las OPVs de Anthropic y OpenAI

María Campillo
Bolsamania | 08 jun, 2026 06:00 - Actualizado: 10:34
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SpaceX se prepara para despegar en bolsa. La compañía de Elon Musk ha fijado un precio de 135 dólares por acción y se dispone a recaudar hasta 75.000 millones de dólares en una ronda de financiación que valoraría la empresa en 1,77 billones de dólares. El salto al parqué, previsto inicialmente para el 12 de junio, ha generado una enorme expectación, ya que la acogida de la operación puede marcar el rumbo de otras ofertas públicas de venta (OPVs) históricas, como las de Anthropic y OpenAI.

"Creemos que SpaceX tiene capacidad para convertirse en la mayor salida a bolsa de la historia e incluso aspirar a marcar un nuevo referente en valoración", afirma el analista Manuel Pinto.

Una opinión compartida con el estratega Michael Hewson, para quien la operación no solo se perfila como "la mayor salida a bolsa de la historia", sino que con ella "los inversores estarán invitados a prepararse para lo que podría ser la aventura de sus vidas".

"No podría haber una salida a bolsa más emocionante que la perspectiva de una empresa que envía cohetes a la órbita y luego es capaz de aterrizar los propulsores en tierra para ser reutilizados", remarca este experto.

"Será una operación histórica, no solo por el tamaño de la compañía y la fortaleza de su marca, sino también por el entusiasmo que generará entre inversores institucionales y minoristas", señala Aymeric Gastaldi, gestor de renta variable internacional en Edmond de Rothschild AM.

Y es que, tal y como asegura Pinto, SpaceX reúne algo "muy difícil de encontrar": liderazgo en un sector con enormes barreras de entrada, un negocio recurrente y creciente como Starlink, exposición directa a inteligencia artificial (IA) y una visión de largo plazo que va mucho más allá del negocio espacial tradicional. "A esto se suma la prima que históricamente el mercado ha otorgado a Elon Musk".

El magnate mantendrá el 82% del poder de voto de la compañía, lo que le da poder para hacer y deshacer a su antojo. "Ya sabemos que el mercado está encantado de pagar lo que nosotros llamamos la 'prima Musk', que no es más que la prima que paga el mercado simplemente porque Elon Musk está en el proyecto. Llevamos años viéndolo con Tesla y también lo veremos con SpaceX. Su capacidad innovadora y su visión de futuro contagian a empleados e inversores, lo que le da la capacidad para convencer al mercado de la mayoría de sus proyectos", comenta Javier Cabrera, analista de XTB.

De hecho, existe un enorme entusiasmo por un proyecto que probablemente "cautivará la imaginación de todos, y cuyo éxito o fracaso podría abrir la puerta a que empresas como OpenAI y Anthropic sigan el ejemplo con sus propias salidas a bolsa en los próximos meses", indica Hewson.

No obstante, para Gastaldi "el entusiasmo no constituye una disciplina de inversión. SpaceX podría debutar en el mercado a cerca de 100 veces las ventas estimadas para 2025. Se trata de un nivel extremadamente exigente. Incluso para una compañía excepcional, la valoración importa" y tiene claro que "no se trata simplemente de determinar si SpaceX es una gran empresa, sino de evaluar qué expectativas están ya incorporadas en el precio. En Edmond de Rothschild AM, no seríamos compradores a un múltiplo de ese calibre".

En este contexto, hay mucho en juego, no solo porque el éxito o el fracaso de la salida a bolsa de SpaceX podría determinar lo que venga después, sino también porque podría influir en cómo los inversores ven el otro éxito de Elon Musk, Tesla.

"MANTENER LOS PIES EN LA TIERRA"

Con todo, y si bien el entusiasmo de los inversores ante esta última salida a bolsa es alto, Hewson advierte que "es importante mantener los pies en la tierra, por así decirlo, ya que las cifras parecen, cuanto menos, impactantes”.

El año pasado, SpaceX registró pérdidas de 4.900 millones de dólares sobre unos ingresos totales de 18.700 millones de dólares. "Si bien el aumento de los ingresos del 33% a partir de 2024 fue bienvenido, la mayor parte de la mejora provino de su servicio Starlink, que aportó alrededor de 11.400 millones de dólares".

La división espacial contribuyó con algo más de 4.000 millones de dólares, gracias a la reutilización de sus cohetes Falcon 9, mientras que su división de IA, vinculada a xAI y X, aportó unos 3.200 millones de dólares.

En lo que respecta a sus cifras del primer trimestre de 2026, los ingresos aumentaron un 15% en comparación con el mismo periodo del año anterior, alcanzando los 4.700 millones de dólares; sin embargo, las pérdidas también se dispararon, subiendo drásticamente hasta los 4.270 millones de dólares en el trimestre, impulsadas por el aumento del gasto de capital en el segmento de IA, que incluye X.

"Este es el despilfarro al que va la mayor parte del dinero, con pérdidas operativas de 6.400 millones de dólares solo el año pasado", subraya Hewson.

Igualmente, Pinto reconoce que existen riesgos y que parte de la valoración dependerá de que proyectos como Starship, la expansión de Starlink o las nuevas líneas vinculadas a IA se desarrollen con éxito.

"Otro de los inconvenientes es que el crecimiento que actualmente está experimentando la compañía, de alrededor del 15% en el primer trimestre, tampoco justifica una gran valoración. Normalmente las empresas que crecen con mucha fuerza cotizan a mayores múltiplos, pero en este caso hablamos de un crecimiento muy normal dentro de las empresas tecnológicas".

LA HISTORIA "JUEGA A FAVOR" DE SPACEX

Pero el mercado no valorará únicamente los resultados actuales, sino el ecosistema completo que está construyendo la compañía.

Al menos, así lo cree Pinto. "SpaceX no es solo lanzamientos espaciales, hablamos de conectividad global, infraestructura satelital, potencial desarrollo de computación ligada a IA e incluso mercados que hoy prácticamente no existen. SpaceX puede ser para el mercado espacial lo que Nvidia ha sido para la IA: el activo que concentra en sus primeras fases toda la narrativa de una nueva industria".

Es más, pone el foco en que la historia también "juega a su favor". "Elon Musk ha demostrado en otras compañías que es capaz de transformar industrias enteras y atraer capital hacia proyectos que inicialmente parecían demasiado ambiciosos. Eso hace que muchos inversores estén dispuestos a valorar más el potencial futuro que la rentabilidad presente".

Por ello, de cara a la próxima salida a bolsa de SpaceX, para Hewson "cualquier inversor estará apostando básicamente por el éxito o el fracaso no solo de su programa de lanzamiento de Starship, sino también por la capacidad de Elon Musk para cumplir con la parte del negocio relacionada con los centros de datos orbitales, como un trampolín hacia la Luna y Marte".

"En un campo cada vez más competitivo donde la tecnología espacial está relacionada con personas como Jeff Bezos que también desarrollan soluciones, es probable que esto parezca una tarea bastante difícil en términos de valoración. Dejando todo eso de lado, apostar en contra de Elon Musk en el pasado no ha resultado ser precisamente una empresa exitosa, y esta vez podría ocurrir lo mismo".

En definitiva, invertir en SpaceX no será únicamente apostar por cohetes o satélites. "Será, sobre todo, apostar por que la visión de Musk sobre IA, conectividad y economía espacial termine convirtiéndose en realidad. SpaceX podría protagonizar la OPV del siglo, pero también será una de las mayores pruebas de cuánto está dispuesto a pagar el mercado por el futuro", concluye Pinto.

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