Los analistas de MIFL desgranan sus perspectivas para el segundo semestre
A pesar de la tensión geopolítica, la renta variable global se ha mostrado resiliente durante la primera mitad del año. Pero detrás de esta fortaleza se esconde un rally extraordinariamente concentrado, impulsado casi exclusivamente por un reducido grupo de grandes tecnológicas estadounidenses y, en los mercados emergentes, por unos pocos valores. Entonces, ¿qué esperar de las bolsas a partir de ahora?
"Un liderazgo tan concentrado suele interpretarse como una señal de advertencia", señala Terry Ewing, responsable de renta variable de Mediolanum International Funds Limited (MIFL). No obstante, en la firma lo ven de forma diferente.
"Consideramos que la escasa amplitud del mercado responde precisamente a que el avance ha estado liderado por la temática de la inteligencia artificial (IA), una tendencia que ha evolucionado de manera relativamente independiente del contexto geopolítico que ha lastrado al resto del mercado. Los sectores de consumo, los valores cíclicos y muchas compañías internacionales han quedado claramente rezagados".
Por ello, este experto indica que, con el regreso del precio del petróleo hacia niveles cercanos a los 75 dólares por barril, las condiciones están dadas para que la participación en las subidas bursátiles se amplíe durante la segunda mitad del año. "Esa constituye nuestra previsión central: no esperamos un cambio de liderazgo, sino una ampliación del número de sectores y compañías que participarán en las ganancias del mercado", dice Ewing.
En cuanto al sector tecnológico y al ecosistema de la IA, asegura que la reciente corrección registrada por las grandes compañías tecnológicas (megacaps) y por el sector de los semiconductores responde principalmente a factores técnicos y de posicionamiento, más que a un deterioro de sus fundamentales.
"La volatilidad en torno a esta temática seguirá siendo elevada y es evidente que existen algunos focos de excesivo optimismo. Aunque el sentimiento en el sector de los semiconductores resulta muy exuberante y recuerda, en cierta medida, al observado durante la burbuja tecnológica de finales de la década de 1990, esperamos que los inversores aprovechen cualquier nueva corrección para comprar en las caídas (buy the dip)".
Además, en MIFL ponen el foco en que la ampliación del rally observada recientemente será una de las principales características de la segunda mitad del año, con un número creciente de sectores contribuyendo al avance de los mercados. "Esperamos que la renta variable dependa cada vez menos del comportamiento del sector tecnológico como único motor de las subidas bursátiles".
A nivel regional, en la firma se inclinan porque Europa y los mercados emergentes sean quienes recuperen parte del terreno perdido. "En la eurozona, el crecimiento de los beneficios empresariales está acelerándose tras varios años de estancamiento, favorecido tanto por efectos de base como por una auténtica recuperación de los indicadores de actividad", remarca Ewing.
Los mercados emergentes, por su parte, continúan estando 'infraponderados' por los inversores y presentan valoraciones atractivas. Del mismo modo, pueden beneficiarse de un debilitamiento del dólar y de una estabilización de la actividad económica en China. "En Estados Unidos mantenemos una posición 'neutral': los fundamentales siguen siendo sólidos, pero el posicionamiento es muy elevado y las valoraciones son exigentes".
En cuanto a Japón y Reino Unido, también mantienen una visión 'neutral'. "Japón continúa respaldado por las reformas corporativas y los programas de recompra de acciones tras un fuerte comportamiento bursátil, mientras que Reino Unido sigue mostrando valoraciones estructuralmente atractivas, aunque carece de catalizadores a corto plazo y afronta ahora su propia incertidumbre política", afirma este analista.
Con este telón de fondo, en MIFL muestran preferencia por los sectores cíclicos frente a los defensivos, "siempre que se confirme la recuperación prevista de los índices PMI". Así, favorecen los bienes de equipo y los semiconductores, y creen que los bancos deberían beneficiarse del fortalecimiento del crecimiento del crédito y de unos márgenes de intermediación más elevados.
"La energía aparece como el sector más perjudicado por la caída del precio del petróleo, con un margen de protección por valoración ya muy reducido, y mantenemos una postura prudente respecto a las áreas de software y medios de comunicación con mayor exposición a la inteligencia artificial", subraya Ewing.
Sin embargo, los riesgos para este escenario no deben subestimarse. El primero son las valoraciones. "El índice mundial cotiza cerca de la parte alta de su rango histórico, por lo que cualquier decepción en los beneficios empresariales o una nueva escalada del conflicto en Oriente Medio encontraría un mercado con escaso margen de protección".
El segundo riesgo es la política monetaria. El mercado ha pasado de descontar bajadas de tipos a contemplar incluso posibles subidas, especialmente en el tramo corto de la curva estadounidense. "Esta situación podría prolongarse más de lo previsto y unos bancos centrales que continúen preocupados por los efectos de segunda ronda de la inflación limitarían el potencial de expansión de las valoraciones bursátiles", puntualiza el analista.
El tercer riesgo es más reciente y ha recibido menos atención. Se trata de 'El Niño' y, aunque su impacto directo sobre las economías desarrolladas sea limitado, "sus efectos sobre la oferta de alimentos, la producción hidroeléctrica y las economías más dependientes de la agricultura representan un auténtico riesgo desde el lado de la oferta, que podría mantener la inflación general elevada durante más tiempo y complicar el proceso de desinflación sobre el que actualmente se apoyan los mercados de renta variable".
En definitiva, en MIFL mantienen una visión constructiva sobre la renta variable global de cara al segundo semestre, "aunque reconocemos que las ganancias más fáciles probablemente ya hayan quedado atrás y que los riesgos empiezan a acumularse de forma silenciosa. En nuestra opinión, las mejores oportunidades ya no se encuentran en los líderes del mercado, donde el posicionamiento es muy elevado, sino en aquellas áreas del mercado que todavía no han participado plenamente en el rally bursátil", concluye Ewing.

