Los inversores parecen más centrados en las perspectivas de suministro de crudo
El petróleo parece inmune a las últimas tensiones que se han producido en Oriente Medio. El crudo cae este viernes un 3%, de forma que el Brent se sitúa ya en 73 dólares por barril, y el West Texas, en 69 dólares, pese a que EEUU e Irán han protagonizado un nuevo choque a raíz del ataque que ha sufrido un buque que transitaba por el estrecho de Ormuz. Los inversores parecen más centrados en las perspectivas de suministro, que han aumentado con la recuperación del tráfico por esta vía marítima, vital para la demanda mundial, tras el acuerdo entre Washington y Teherán.
"El Brent se encamina a fuertes pérdidas semanales, ya que los mercados dejan de lado las renovadas tensiones en el estrecho de Ormuz y se centran en las perspectivas generales de la oferta", comentan los estrategas de Danske Bank.
Un buque portacontenedores fue alcanzado por un proyectil desconocido en su costado de estribor, causando daños en el puente de mando, cuando se encontraba cerca de la costa de Omán el jueves. Este barco, que portaba bandera de Singapur y pertenecía al gigante naviero Evergreen, según Lloyd's List Intelligence, fue atacado por Irán, tal y como ha declarado un funcionario estadounidense a MS Now.
Esto no ha hecho más que reavivar las tensiones y poner de nuevo en el foco la fragilidad del acuerdo alcanzado entre EEUU e Irán, que se han dado un plazo de 60 días para alcanzar un acuerdo definitivo de paz que acabe con el conflicto en Oriente Medio. Asimismo, acordaron la reapertura inmediata de Ormuz, sin peajes iraníes, para que el petróleo vuelva a fluir en los mercados.
Pero lo cierto es que el crudo no está llegando a la velocidad esperada. El tráfico por el estrecho solo se ha recuperado parcialmente, y sigue estando muy por debajo de los niveles previos a la guerra, aunque esta semana 125 buques atravesaron Ormuz, según Lloyd's, el mayor número de tránsitos semanales desde que comenzó el conflicto a finales de febrero.
Los armadores intentan transitar por esta vía marítima, pero la situación sigue siendo complicada. Irán quiere seguir manteniendo el control sobre el estrecho, y así queda patente tras el mencionado ataque junto a la costa de Omán. De hecho, el ejército iraní advirtió el miércoles a los buques que no utilizaran la ruta sur aprobada por la Organización Marítima Internacional (OMI), una agencia de la ONU, y declaró que cualquier nueva ruta de tránsito a través del estrecho establecida sin su aprobación era "inaceptable y peligrosa".
Precisamente la OMI, tras el ataque el buque en Omán, ha anunciado que suspende sus trabajos para evacuar buques y marineros que permanecen varados en el Golfo Pérsico. Lanzó esta iniciativa el martes, y pretendía ayudarles o bien usando una ruta norte a través de aguas iraníes, o por una ruta sur a través de aguas omaníes bajo supervisión estadounidense.
"Tras la puesta en marcha del plan de evacuación de la OMI, mediante el cual ya se han evacuado con éxito varios buques, he decidido suspender temporalmente su implementación para reconfirmar que se mantienen las garantías de seguridad necesarias para los buques incluidos en nuestra lista de evacuación y para todos los que se encuentran en la región", ha dicho Arsenio Domínguez, secretario general de la OMI en un comunicado.
Pero ese no ha sido el único punto de fricción entre EEUU e Irán en las últimas horas. Ambas partes han mostrado su desacuerdo sobre el uso de los fondos iraníes descongelados por Washington. Estados Unidos, como parte del memorándum de entendimiento alcanzado con Teherán, se comprometió a liberar los fondos que retenía.
Según ha explicado un funcionario de la Casa Blanca,"ningún fondo congelado ha salido del canal ni saldrá del canal a menos que Irán cumpla con los requisitos estipulados en el Memorando de Entendimiento (MOU)". Y es que, ha añadido, "como establece el MOU, Estados Unidos debe aprobar el uso de los fondos".
"Como anunció el vicepresidente JD Vance esta semana, si se liberan los activos iraníes, se utilizarán para comprar productos agrícolas estadounidenses para alimentar al pueblo iraní", ha incidido.
El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo el martes en una publicación en redes sociales que "el dinero y/o las sanciones que el Departamento del Tesoro está liberando se depositan en una cuenta de garantía bloqueada, controlada por Estados Unidos, y se utilizarán para la compra de alimentos y suministros médicos, exclusivamente de Estados Unidos, incluyendo maíz, trigo y soja de nuestros grandes agricultores estadounidenses".
Sin embargo, este jueves el presidente del Parlamento iraní desestimó las afirmaciones del gobierno de Trump sobre los activos descongelados de la República Islámica. Según indicó Mohammad Bagher Ghalibaf en una publicación en la red social X, "Estados Unidos afirma falsamente que nuestros activos descongelados comprarán su agricultura. Interesante".
"La única cosecha que estamos recolectando es la que ustedes sembraron: décadas de desconfianza", escribió también Ghalibaf. "Es orgánica, abundante y de producción nacional. Pero, al parecer, Estados Unidos solo exporta soja transgénica, promesas incumplidas y discursos vacíos", añadió.

