Donald Trump se ha dado dos semanas para decidir si ayuda a Israel en sus ataques a Irán
Acostumbrados a vivir con la incertidumbre arancelaria desde que Donald Trump tomó el mando de la Casa Blanca, el mercado está 'más o menos' habituado a las noticias sobre tarifas, negociaciones y tensiones varias relacionadas con el comercio. Tan habituado que las bolsas han seguido subiendo en medio del ruido y los analistas, aunque cautos por el impacto de todo esto, no llegan a mostrarse absolutamente negativos.
Con la guerra y las tensiones en Oriente Medio, sin embargo, no pasa lo mismo. Aquí sí se nota más preocupación entre los estrategas, por las muchas derivadas de un conflicto inesperado al que, encima, podría sumarse Estados Unidos en forma de apoyo armado a Israel, lo cual genera mucha inquietud.
Se van acumulado los días de ataques, la tensión va creciendo y, además, podría hacerlo aún más si Trump se decanta por ese apoyo de facto a Israel. De momento, se ha dado dos semanas para decidir qué hace.
Es difícil esperar que esto no genere malestar en el mercado. Frente a la dinámica de unos aranceles que, en cierto modo, los inversores ya han 'interiorizado', este conflicto preocupa mucho y no gusta en absoluto.
"Estamos ante un riesgo extremo de que estalle una Tercera Guerra Mundial"
En este escenario, empiezan a proliferar las voces cada vez más cautas con la renta variable. "No hay motivos para lanzarse a los activos de riesgo en medio de un riesgo geopolítico tan elevado", afirma contundente la analista de Swissquote Bank, Ipek Ozkardeskaya. "Si las tensiones escalan, difícilmente habrá mejores refugios que el petróleo, el oro, el dólar estadounidense y el franco suizo", añade.
El conflicto entre Israel e Irán ahora es visto por los inversores desde el citado riesgo de si EEUU intervendrá o no. Aunque hay esperanzas de que fructifique un acuerdo negociado, esto podría cambiar en cualquier momento en función de cómo evolucionen los acontecimientos.
"El redoble de tambores no solo se intensifica: resuena en las salas de operaciones, sacude los bonos, impulsa el petróleo y lanza la prima de riesgo de la renta variable a la estratósfera", escribe Stephen Innes, socio director de SPI Asset Management.
Los estrategas de Link Securities explican que Trump prefiere dilatar en el tiempo su apoyo directo a Israel por varios motivos, empezando por el rechazo al mismo que genera en el seno del movimiento MAGA ('Make America Great Again') que le llevó al poder, movimiento de corte aislacionista que rechaza la intervención de EEUU en conflictos internacionales, y siguiendo por la advertencia de Rusia, concretamente de Vladimir Putin, que hasta ahora se había mantenido al margen, de que una intervención estadounidense podría conllevar consecuencias muy negativas.
"Es por ello que pensamos que Trump optará por esperar a ver si Israel por sí misma es capaz de hacer el 'trabajo sucio' y acabar con el programa nuclear iraní, evitando de esta forma las muy negativas consecuencias que podría conllevar una intervención directa de EEUU en el conflicto".
Este "alivio temporal", sin embargo, no debe llevar a los inversores a cantar victoria, según advierte el estratega británico Neil Wilson. "La situación sigue siendo demasiado impredecible", avisa.
Wilson va más allá y señala que la acciones no van a subir porque "estamos ante un riesgo extremo de que estalle una Tercera Guerra Mundial". Asume que esto es improbable, pero afirma que "sigue habiendo una probabilidad mayor que cero".
Para este experto, el escenario base empieza a desplazarse hacia una implicación directa de EEUU, lo que abriría 'la caja de Pandora'. Sin embargo, los mercados parecen aferrarse a la expectativa de que, al igual que en el pasado, la situación se mantendrá contenida, comenta.
Patrick Munnelly, estratega Tickmill Group, también tiene claro que la situación en Oriente Medio, con la posible implicación de Estados Unidos, contribuye a debilitar un sentimiento de mercado que, en sí, ya es frágil. A esto hay que añadir la decisión de esta semana de la Reserva Federal (Fed) de rebajar la previsión de crecimiento para 2025.
"Los operadores adoptaron una actitud más cautelosa tras publicarse informaciones que indican que altos funcionarios estadounidenses se están preparando para un posible ataque contra Irán en un futuro cercano".
Oxford Economis se centra, por su parte, en el impacto del conflicto en el precio del petróleo -gran protagonista de la semana al verse impulsado al alza- y en cómo eso afecta a la economía global y a los mercados. Los precios del crudo Brent se mantienen en máximos de seis meses, alrededor de los 77 dólares por barril.
"Nuestro equipo global ha considerado tres posibles escenarios de shock en el suministro de crudo. Incluso en el escenario más grave -que plantea el cierre temporal del Estrecho de Ormuz y un repunte del precio del petróleo hasta alrededor de 130 dólares por barril (volviendo a moderarse una vez reabierto el Estrecho)-, no habría un impacto significativo en la actividad económica global", estima.
En cuanto al dólar, los estrategas de ING señalan que el mercado de divisas ha interpretado esta leve menor probabilidad de una intervención inmediata de EEUU en Irán como una oportunidad para reabrir posiciones cortas en el dólar, especialmente frente a divisas europeas.
"Esto confirma que es necesario un flujo constante de noticias geopolíticas favorables al precio del crudo y desfavorables para el riesgo para sostener al dólar en un entorno donde los inversores mantienen un marcado sesgo hacia posiciones estratégicas cortas en USD", explican.