La firma compara la salida a bolsa de SpaceX con la histórica OPV de Netscape
¿Puede una salida a bolsa cambiar el ánimo de todo un mercado? En Evercore ISI creen que sí. Y no hablan de una empresa cualquiera. Hablan de SpaceX.
Mientras muchos inversores se preguntan si Wall Street se encuentra ya demasiado cerca de un techo, el estratega Julian Emanuel sostiene justo lo contrario: que la salida a bolsa de la compañía aeroespacial podría convertirse en el catalizador de una nueva fase alcista para la renta variable estadounidense.
De hecho, en su escenario más optimista, sitúa al S&P 500 en los 9.000 puntos, más de un 20% por encima del cierre de la pasada semana en los 7.431,46 puntos.
La comparación elegida por Evercore no es casual. Emanuel compara el debut bursátil de SpaceX con la histórica salida a bolsa de Netscape en 1995, un acontecimiento que ayudó a desencadenar el entusiasmo inversor alrededor de Internet durante la segunda mitad de los años noventa.
Según el estratega, SpaceX podría desempeñar un papel similar en el actual ciclo tecnológico. "La salida a bolsa de SpaceX hoy, como Netscape hace 30 años, podría catalizar el 'Dream Big FOMO' y la próxima fase del mercado alcista", afirma Emanuel.
La expresión no es menor. El concepto de FOMO, o miedo a quedarse fuera, ha sido históricamente uno de los combustibles más poderosos de los grandes ciclos bursátiles. Cuando los inversores empiezan a temer más perderse una oportunidad que asumir riesgos, las tendencias pueden acelerarse de forma notable.
La tesis de Evercore no se limita a SpaceX. Emanuel considera que la llegada al mercado de compañías como Anthropic y OpenAI podría reforzar esa misma narrativa.
Las tres representan algunas de las empresas tecnológicas más seguidas y valoradas del momento. Su desembarco en bolsa, según el informe, podría marcar un punto de inflexión psicológico para los inversores.
La clave está precisamente en la psicología. Más que los resultados trimestrales o las previsiones económicas inmediatas, Evercore pone el foco en la capacidad de estas compañías para reactivar la imaginación del mercado.
La comparación con Netscape también tiene una lectura incómoda. Aquella salida a bolsa fue uno de los hitos que precedieron a la burbuja tecnológica que terminó explotando en el año 2000.
Evercore reconoce ese riesgo. Emanuel recuerda que las rentabilidades del S&P 500 suelen moderarse a medida que los ciclos bursátiles maduran y admite que algunos inversores podrían interpretar estas grandes OPV como una señal de exceso de optimismo.
Sin embargo, el estratega considera que existen diferencias importantes respecto a otros momentos de euforia histórica.
Por un lado, señala la ausencia de señales significativas de recesión. Por otro, destaca que los rendimientos de la deuda permanecen elevados pero contenidos.
Uno de los argumentos más importantes del informe es la enorme cantidad de liquidez todavía disponible.
Según Evercore, actualmente existen 7,9 billones de dólares en fondos monetarios, una cifra récord que podría actuar como combustible adicional para las bolsas si parte de ese dinero comienza a regresar a la renta variable.
La tesis es sencilla: si los inversores que han permanecido al margen observan el éxito de las nuevas salidas a bolsa, podrían sentirse tentados a volver al mercado.
Otro dato utilizado por Evercore para defender su visión es que la actividad de salidas a bolsa sigue siendo relativamente moderada en términos históricos.
La emisión de acciones prevista para este año equivale aproximadamente al 0,5% de la capitalización del S&P 500. Antes de grandes techos de mercado, esa cifra alcanzó el 0,75% en 1999, el 0,91% en 2007 y el 0,88% en 2021.
Por eso Emanuel pide cautela antes de concluir que Wall Street se encuentra en una fase comparable a otras burbujas.
"Las grandes OPV tecnológicas de 2026 generan comparaciones comprensibles con 1999 o 2021, pero la ausencia de los volúmenes relativos y del número de operaciones que acompañaron aquellas euforias sugiere que el pico del ciclo podría estar todavía más lejos", explica.
La gran pregunta no es si SpaceX puede protagonizar una salida a bolsa histórica. La gran pregunta es si estamos ante el comienzo de una nueva ola de entusiasmo tecnológico o ante uno de los últimos capítulos de un mercado alcista ya muy maduro.