¿Un mercado sobredimensionado?: el regreso al contango apunta a un petróleo estable

J. Safra Sarasin no cree que el crudo se aleje de horquilla de los 75-80 dólares en el próximo año

Alberto Lite
Bolsamania | 11 jul, 2026 06:00
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Archivo - Buque petrolero. Antonio Sempere - Europa Press - Archivo

Los mercados del petróleo parecen haber dejado atrás el miedo a una interrupción prolongada del suministro tras el conflicto en el estrecho de Ormuz y avanzan hacia una fase de estabilización. Así lo sostiene Raphael Olszyna-Marzys, economista internacional de J. Safra Sarasin Sustainable AM, que ha destacado que la curva de futuros del petróleo ha entrado en un contango ligero en el tramo más corto y los futuros de septiembre cotizan por debajo del precio al contado, lo que podría indicar que el mercado está sobresuministrado y presenta un exceso de oferta.

El economista ha señalado que las exportaciones petroleras siguen muy por debajo de los niveles previos a la guerra, y ha apuntado que es muy probable que, dada la inestabilidad de la región, persistan cuellos de botella significativos, lo que hará que el precio del barril Brent se mantenga en una horquilla de entre 75 y 80 dólares durante el próximo año.

Para el analista, uno de los actores que podrían provocar que el precio del petróleo caiga por debajo de estos niveles -hasta los 70 dólares el barril- es Emiratos Árabes Unidos, que en mayo abandonó la OPEP, por lo que ya no está sujeta a las cuotas fijadas por esta organización -de hecho, anunció su intención de duplicar su producción-. Esto, en opinión del experto, podría inducir a Arabia Saudí a aumentar su producción.

Asimismo, ha explicado que cada vez más petróleo se exporta a través del oleoducto EsteOeste de Arabia Saudí y la ruta de Fujairah en los Emiratos. Además, los Emiratos están construyendo un segundo oleoducto que, una vez completado, podría permitirles exportar prácticamente toda su producción actual de crudo sin depender de Ormuz.

Según su estimación, con el incremento de producción que han realizado estos países, bastaría con que solo 7,5 millones de barriles de petróleo pasasen cada día por el estrecho -antes de la guerra, circulaban unos 20 millones- para que el suministro petrolero volviera a los niveles previos a la guerra. Sin embargo, ha aclarado que los productos refinados son distintos y que sería necesario que 5 millones de barriles de gasolina, diésel y combustible para aviones pasasen por el estrecho para que la oferta vuelva a la normalidad.

"Estos cálculos aproximados sugieren que el tráfico no necesita volver a los niveles previos a la guerra para que las exportaciones se normalicen. Flujos equivalentes al 60–65% de su nivel anterior serían suficientes, siempre que la demanda se mantenga estable", ha explicado.

ORMUZ

Respecto al estrecho de Ormuz, ha destacado que desde la firma del Memorando de Entendimiento, esta vía marítima solo ha recuperado un 25% de su tránsito marítimo habitual.

El economista ha destacado que los barcos evitan la ruta principal de navegación, ya que sigue minada en su mayor parte, y en su lugar bordean la costa de Omán, donde las aguas son más poco profundas y las corrientes más fuertes. "No se ha establecido una operación de desminado plenamente desarrollada y reconocida internacionalmente. Una vez en marcha, limpiar el canal principal podría llevar meses", ha lamentado el analista, quien ha apuntado que todo ello indica que riesgo sigue siendo elevado.

Asimismo, ha señalado que los mercados de seguros cuentan una historia similar: las primas de riesgo de guerra han caído desde alrededor del 5% del valor del buque a aproximadamente 2%, pero esto sigue muy por encima del 0,25% que prevalecía antes del conflicto.

Por el lado de la demanda, el experto ha indicado que China ha sido el principal amortiguador del shock. "Durante la guerra, parece haber reducido alrededor de 400 millones de barriles de sus inventarios, casi tanto como todas las economías avanzadas juntas"; ha afirmado, a la vez que ha pronosticado que los esfuerzos por reconstruir o ampliar sus reservas estratégicas probablemente sostendrán la demanda en los próximos trimestres, manteniendo o presionando los precios

SITUACIÓN EN EUROPA

Respecto a la situación de los bancos centrales, el economista ha pronosticado que se enfrentan a un panorama más complejo, especialmente en Europa, ya que los precios energéticos más altos probablemente añadirán alrededor de un punto porcentual a la inflación.

"Algunos efectos de segunda ronda serán inevitables, pero deberían mantenerse limitados, dado el exceso de capacidad que aún existe en muchas economías europeas", ha señalado el experto, quien ha indicado que la inflación en el Reino Unido ha sorprendido a la baja en los últimos meses.

Los mercados financieros respondieron inicialmente al conflicto descontando una serie de subidas de tipos en Europa. Sin embargo, esas expectativas se han reducido drásticamente. "Los inversores ahora anticipan solo una subida adicional de 25 puntos básicos por parte del BCE, menos de una subida completa del Banco de Inglaterra de aquí a final de año, y ningún endurecimiento por parte del Banco Nacional Suizo"; ha explicado Olszyna-Marzys.

Por último, ha señalado que en Estados Unidos, los mercados han empezado a descontar una Reserva Federal más agresiva pero ha explicado que esto reside más en factores domésticos que en la evolución prevista de los precios del petróleo.

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