JP Morgan mantiene su perspectiva alcista para el oro y ve potencial en estas mineras

Cree que puede superar los 4.000 dólares por onza en el segundo trimestre de 2026

María Campillo
Bolsamania | 05 may, 2025 06:00
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2025 está siendo un año histórico para el oro que brilla con más fuerza que nunca al calor de la caótica política arancelaria del presidente de EEUU, Donald Trump. Así, el metal precioso ha llegado a romper el nivel psicológico de los 3.500 dólares reforzando su condición de activo refugio por excelencia. Y todo parece indicar que su resplandor no se va a opacar.

Y es que, a pesar del rendimiento superior que está mostrando hasta la fecha, los expertos de JP Morgan mantienen su perspectiva alcista para el oro en el ejercicio en curso gracias a "la continua demanda de los bancos centrales y de los inversores, presiones inflacionarias, incertidumbre en torno a aranceles y tensiones geopolíticas".

Además, ven potencial para que el metal precioso supere los 4.000 dólares por onza en el segundo trimestre de 2026.

"Es probable que el oro continúe su trayectoria ascendente a largo plazo si los factores económicos globales siguen ejerciendo presión sobre los mercados. Los inversores que siguen de cerca los movimientos del mercado podrían encontrar buenas oportunidades en el oro como refugio ante las tensiones geopolíticas y los riesgos económicos", señala Rania Gule, analista sénior de mercado en XS.com.

De hecho, el rally de esta materia prima está respaldado por tres factores clave como son los persistentes riesgos y conflictos geopolíticos, el futuro de la Reserva Federal (Fed) y el aumento de las tensiones comerciales, pero también por la debilidad del dólar estadounidense, que ha llegado a marcar mínimos no vistos desde el primer trimestre de 2022.

Otros factores destacables son la creciente y persistente demanda de oro por parte de los bancos centrales de todo el mundo, así como los flujos constantes hacia los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) respaldados por oro.

Con todo, y pese a que el giro de 180 grados de Trump en su guerra comercial con China y su nuevo tono moderado han llevado al metal precioso a una fase de consolidación, "es probable que persista el rango de cotización a corto plazo, pero la tendencia alcista a medio y largo plazo se mantiene firmemente intacta", dice Dilin Wu, estratega de investigación de Pepperstone.

"A medida que disminuyen las tensiones comerciales, en particular con la retórica más suave de Trump sobre China, la demanda de activos refugio se ha enfriado, lo que ha lastrado al oro. Aunque las negociaciones podrían avanzar lentamente, la renovada disposición de la Casa Blanca a participar ha transformado el sentimiento del mercado, pasando de las ventas por pánico a un optimismo cauteloso, lo que ha ejercido cierta presión a la baja sobre el oro", añade este experto.

Sin embargo, remarca que, "en un marco temporal más largo, los impulsores tradicionales como la continua compra de oro por parte de los bancos centrales, los mayores riesgos geopolíticos y la disminución de las tasas de interés reales deberían seguir ofreciendo soporte a los precios del oro".

Es más, si bien la relación comercial entre EEUU y China es clave para el apetito por el riesgo en los mercados, aún existen factores preocupantes a nivel económico que podrían respaldar la estabilidad del oro a largo plazo.

"El anuncio de Trump de imponer aranceles amplios generó preocupación por una desaceleración del crecimiento económico estadounidense, lo que podría aumentar la demanda de oro como cobertura contra la recesión económica. Además, las advertencias del Fondo Monetario Internacional sobre el creciente riesgo de recesión en EEUU debido a la guerra comercial refuerzan esta narrativa, respaldando las expectativas de que el oro seguirá siendo un activo refugio en un contexto de inestabilidad económica", explica Gule.

"Desde hace algún tiempo sostenemos la opinión de que las tendencias geopolíticas y fiscales mundiales a largo plazo tienen el potencial de impulsar un potente movimiento alcista del oro", asevera por su parte James Luke, gestor de fondos de Schroders.

MINERAS DE ORO CON POTENCIAL

Con este telón de fondo, los estrategas de JP Morgan confían en el potencial de subida de las mineras de oro de EMEA (Europa, Oriente Medio y África).

"Los inversores indican que la exposición al oro y a las mineras de oro como refugio seguro ha sido relativamente consensuada, pero consideramos que la fuerte liquidación tras los resultados del primer trimestre representa una oportunidad", agregan desde la firma.

De hecho, basándose en la previsión de un precio para el metal precioso de aproximadamente 4.100 dólares por onza en 2026, "estimamos un alza del 40-60% respecto al consenso del EBITDA en el próximo año para las mineras de oro de EMEA, y un 60-90% de subida respecto a los precios actuales de las acciones bajo este mismo escenario. Por lo tanto, seguimos viendo un punto de entrada atractivo para las mineras de oro de EMEA durante 2025".

Por ello, ajustan las previsiones de precio del oro para 2025/26 en +22%/+27% a 3.300 dólares y 3.600 dólares por onza y, en consecuencia, actualizan las estimaciones de ganancias.

En este sentido, en JP Morgan mejoran el precio objetivo de Fresnillo hasta 14,50 libras por acción desde las 10 libras por título previas, al tiempo que reiteran su consejo de 'sobreponderar' y eligen al valor como su mejor opción entre las mineras de oro de EMEA.

"Cotiza a aproximadamente 4,5-5,0 veces el EV/EBITDA en precios actuales y ofrece un rendimiento de flujo de caja libre de aproximadamente 10%", comentan de ella los analistas de la entidad estadounidense.

Entre otras compañías en las que también ponen el foco se encuentran Hochschild y AngloGold, ambas con recomendación de 'sobreponderar'. Respecto a la primera, elevan su valoración a 4,30 libras por acción desde las 3,00 libras por título; y para la segunda, lo sitúan en 53 dólares por acción desde los 33 dólares por título. "Vemos potencial de revalorización en las dos", concluyen en JP Morgan.

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