"Si alguien está comprando en este espacio, definitivamente no se está sumando al consenso", avisan
El segundo semestre se cierne sobre unos mercados que todavía no han despejado muchos de los interrogantes que llevan planteando desde hace meses. Si bien la paz entre Irán y Estados Unidos parece estar más cerca que nunca, lo cierto es que todavía no hay un acuerdo firme. La tecnología sigue estando fuerte, pero las caídas de los últimos días vuelven a despertar dudas sobre el excesivo gasto y financiación de la inteligencia artificial (IA). En este contexto, JP Morgan apuesta por invertir en uno de los sectores cíclicos que peor lo ha hecho en los últimos tiempos: el consumo.
Según explican desde la firma neoyorquina, los sectores cíclicos están superando ampliamente al mercado en 2026, en línea con su perspectiva anual publicada el pasado noviembre. En concreto, los cíclicos europeos aventajan a los defensivos en aproximadamente un 12% en lo que va de año, y los estadounidenses lideran con alrededor de un 14%. Esta tendencia, explican, continuará en la segunda mitad del año.
El sector consumo, que incluye compañías vinculadas al lujo, aerolíneas, hoteles, ocio y comercio minorista, ha pasado gran parte de este ciclo bajo presión debido a la combinación de inflación elevada, endurecimiento monetario, incertidumbre geopolítica y deterioro de la confianza del consumidor ha penalizado especialmente a estas empresas. Pero esa misma debilidad podría estar sentando las bases para una recuperación significativa en la segunda mitad del año.
Y es que el resto de subsectores –banca, industriales, tecnología cíclica, materias primas…– han tenido su momento, pero no el consumo. Por ello es que JP Morgan cree que esta situación no se mantendrá de forma indefinida y ve margen para una importante recuperación. "Si alguien está comprando en este espacio, definitivamente no se está sumando al consenso", avisan. Cuando el posicionamiento es tan extremo, el margen de sorpresa positiva es considerable.
Según la firma neoyorquina, los precios relativos de las acciones de consumo se encuentran en mínimos "de varios años", sus valoraciones son "moderadas" y los indicadores de confianza del consumidor en la mayoría de las regiones del mundo están "cerca de mínimos históricos".
Sin ir más lejos, el sector de consumo discrecional del MSCI Europa cotiza a aproximadamente 15 veces los beneficios prospectivos, en línea con la media histórica. A nivel de subsector, autos y distribución minorista cotizan incluso por debajo de sus medias históricas de largo plazo, descontando ya un escenario de recesión del consumo que JP Morgan no prevé que se materialice.
Por lo tanto, subrayan, estos valores "solo pueden subir desde aquí". "Históricamente, las acciones de consumo tendieron a superar al mercado desde los puntos bajos de la confianza del consumidor. En cuanto a los catalizadores, una reducción de la incertidumbre geopolítica será importante, ya que incide en las perspectivas del precio del petróleo y las tasas de interés", apuntan.
Por el lado del crudo, estos expertos señalan que hay potencial para que baje todavía más, incluso aunque el Brent se ha situado recientemente en niveles previos al estallido de la guerra. "Si se mantiene en niveles actuales, el IPC general en EEUU y la eurozona debería comenzar a caer de forma secuencial, mejorando la renta real disponible de los hogares y reduciendo la presión sobre los bancos centrales", apuntan.
Por otro, los mercados descuentan más de 70 puntos básicos de endurecimiento del Banco Central Europeo (BCE), 90 del Banco de Inglaterra y 100 de la Reserva Federal (Fed) desde el inicio del conflicto. JP Morgan considera que este reajuste es excesivo: su escenario base es que la Fed se mantenga en pausa y el BCE ejecute como máximo una o dos subidas. "Si las expectativas de inflación no se desanclan, como sospechamos, y con un IPC general que probablemente comenzará a caer secuencialmente pronto, la presión alcista sobre los rendimientos de los bonos debería remitir", agregan estos analistas.
Además, las tasas arancelarias han bajado en lo que va del año y podrían seguir haciéndolo en los próximos seis meses, señalan desde JP Morgan, lo que claramente sería positivo para el consumo discrecional. De igual modo, aunque la recuperación China se ha estancado, cualquier mejora beneficiaría especialmente al lujo y el consumo premium europeo, cuyas empresas derivan entre el 25% y el 40% de sus ingresos del gigante asiático.
Con esto en mente, JP Morgan considera "interesante" invertir en sectores como el lujo, las aerolíneas, el sector hotelero y de viajes o el entrenamiento, así como el comercio minorista "en menor medida". "Seguimos siendo relativamente menos optimistas sobre el sector automotriz, por preocupaciones estructurales, aunque incluso allí el reciente débil desempeño se está volviendo excesivo", apuntan. Entre los principales valores que identifican se encuentran IHG (+19,9% de potencial alcista), Continental (+6,8%), Richemont (6,7%) o Marks & Spencer (+6,1%).
