El Gobierno de EEUU vuelve a 'subir la persiana': ¿cómo afectará a los mercados?

Las agencias federales retoman la publicación de los datos económicos

Aitor Pereira
Bolsamania | 14 nov, 2025 06:00 - Actualizado: 12:17
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El Gobierno de Estados Unidos (EEUU) ha vuelto a la actividad tras superar el cierre iniciado a principios de octubre, con lo que las agencias federales y el resto de organismos dependientes del Ejecutivo retoman sus tareas, lo que tendrá un impacto en varios aspectos de los mercados.

Atakan Bakiskan, economista de Berenberg, asegura que "quizás lo peor del cierre del Gobierno para los mercados fue la falta de datos gubernamentales", ya que la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés) no publicó los informes laborales de septiembre y octubre, por lo que "los empleados federales no pudieron recopilar ningún dato gubernamental el mes pasado, lo que dejó sin información crucial, como la inflación y la tasa de desempleo, para ese período".

"A medida que los empleados federales regresan a sus puestos, recibiremos gradualmente estos datos. Es probable que la BLS publique las nóminas no agrícolas de septiembre, originalmente programadas para el 3 de octubre, a mediados de la próxima semana. Posiblemente la semana siguiente, deberíamos ver las ventas minoristas de septiembre, los datos del PIB del tercer trimestre (el modelo de la Reserva Federal de Atlanta pronostica un crecimiento anualizado del 4% intertrimestral en el PIB real) y el informe de gastos de consumo personal (PCE) de septiembre", destaca.

Sin embargo, la BLS podría retrasar las cifras de noviembre sobre inflación y empleo aproximadamente una semana con respecto a su fecha de publicación original, aunque en Berenberg ven "probable que ambos informes estén disponibles antes de la reunión de la Reserva Federal del 18 de diciembre".

La reapertura del Ejecutivo, explica Bakiskan, también tendrá un impacto sobre el crecimiento económico del país, que se ha visto afectado en las últimas semanas por "la débil confianza de los consumidores y las empresas, causada por la incertidumbre derivada del cierre del Gobierno, las demoras en los beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) y el hecho de que los empleados federales (1,8% del empleo total) no hayan recibido sueldo desde el 1 de octubre".

"A medida que el Gobierno reanuda sus operaciones y se implementan los gastos aplazados (los empleados federales recibirán el pago retroactivo correspondiente a los períodos no percibidos), la economía estadounidense debería recuperar parte del terreno perdido mediante el gasto de recuperación. El crecimiento del PIB del cuarto trimestre se muestra débil, pero prevemos una recuperación parcial adicional en el primer trimestre de 2026", explica.

La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) estima que un cierre de seis semanas redujo el crecimiento anualizado intertrimestral del PIB real en 150 puntos básicos en el cuarto trimestre.

De cara al futuro, los expertos del banco pronostican "que el PIB real aumentará un 0,9% (en términos anualizados intertrimestrales) en el cuarto trimestre", por debajo de su estimación "conservadora" del 2,8% que mantienen para el tercer trimestre.

UN LASTRE PARA LA CONFIANZA

Más allá de su impacto en las principales variables macroeconómicas del país, el cierre del Gobierno ha pesado con fuerza sobre la confianza de los consumidores, y en Berenberg ven paralelismos con lo ocurrido a principios de año, cuando el inicio del segundo mandato de Trump y los primeros anuncios sobre aranceles desataron el pesimismo entre los estadounidenses.

"La confianza del consumidor sigue baja, con el índice de la Universidad de Michigan en noviembre en 50,3, el segundo más bajo desde 1952, después del 50,0 de junio. El índice de optimismo de las pequeñas empresas de la Federación Nacional de Empresas Independientes (NFIB) cayó por segundo mes consecutivo y se mantiene muy por debajo de su máximo de diciembre, antes de que Trump asumiera la presidencia", valora.

Además, los datos semanales de ADP mostraron una disminución de 11.000 puestos de trabajo en la última semana de octubre (según un promedio móvil de cuatro semanas), y Challenger informó que los despidos en octubre fueron los más altos para ese mes desde 2003.

"Estas son señales negativas para el crecimiento. Sin embargo, el efecto riqueza y el auge de las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial siguen siendo tan fuertes, y las condiciones financieras tan favorables, que la economía estadounidense continúa creciendo por encima de la tendencia", detalla.

Ahora, este analista considera que "la principal preocupación para el crecimiento económico de EEUU radica en las recientes restricciones migratorias".

"La absurda tarifa de solicitud de 100.000 dólares para las visas de trabajo H1B (una visa de trabajo estadounidense para profesionales extranjeros cualificados), las continuas deportaciones, las restricciones a la entrada de inmigrantes y un entorno hostil para los trabajadores extranjeros lastrarán considerablemente el crecimiento potencial. Los primeros indicios ya se observan en los datos. A pesar de los aranceles, el cierre del Gobierno y el aumento de los costes de los insumos, el principal desafío para las empresas es ahora la calidad de la mano de obra", concluye.

Por su parte, Paul Dalton, directo de inversiones de renta variable de Federated Hermes, asegura que "la reanudación de la recopilación de datos debería proporcionar a los inversores una mejor visibilidad del estado de la economía estadounidense", aunque añade que "el retraso en los datos puede generar ambigüedad en torno a la verdadera situación económica de Estados Unidos".

Susan Hill, directora de liquidez gubernamental en Federated Hermes, dice que "el impacto más notable del cierre del Gobierno en los mercados de liquidez ha sido la falta de datos oficiales y el grado en que esto puede haber influido en las consideraciones de la Fed sobre futuras medidas políticas".

Para Anthony Willis, economista de Columbia Threadneedle Investments, la reapertura del Gobierno mejora el panorama en EEUU, aunque "persisten otros desafíos, como la revisión por parte de la Corte Suprema de la legalidad de los aranceles impuestos por el presidente Trump".

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