"Es posible que algo ya esté incorporado en los precios, pero no lo que realmente ocurre", afirma
El CEO de JP Morgan, Jamie Dimon, ha asegurado que los inversores están subestimando los riesgos que enfrenta la economía mundial y que él no compraría ni acciones ni bonos del Tesoro de EEUU a largo plazo a los precios actuales.
En una entrevista concedida a 'The Master Investor Podcast', Dimon afirmó que los mercados no están teniendo plenamente en cuenta una lista creciente de amenazas geopolíticas y fiscales. "Creo que esos riesgos probablemente son mayores de lo que otras personas piensan", subrayó el ejecutivo, señalando las guerras en Ucrania y Oriente Medio, las tensiones entre Estados Unidos y China, y el aumento del gasto militar en un momento de crecientes déficits públicos.
Preguntado por si los mercados están infravalorando la posibilidad de un gran shock, Dimon respondió que es difícil saber exactamente qué riesgos ya están reflejados en los precios de los activos. "Es posible que algo ya esté incorporado en los precios, pero lo que no está incorporado es lo que realmente ocurre", apuntó.
Por otro lado, el ejecutivo aseguró que no compraría bonos del Tesoro a largo plazo. De hecho, Dimon destacó que, incluso si la inflación vuelve al objetivo del 2% de la Reserva Federal, la rentabilidad del bono a 10 años "probablemente debería estar entre el 4% y el 4,5%", al tiempo que indicó que ve poco potencial de subida en los precios de los bonos del Tesoro.
Pero también mostró cautela con las acciones. El CEO de JP Morgan dijo que, si bien consideraría comprar una acción individual si fuera "una gran inversión", afirmó que no compraría el mercado en general con las valoraciones actuales y adoptó un tono prudente respecto a la inteligencia artificial (IA), comparando el actual auge del gasto con el visto durante la burbuja de las 'puntocom'.
"La cantidad de dinero que se está gastando es enorme. ¿Dará sus frutos en conjunto? Probablemente sí, al igual que ocurrió con Internet. ¿Dará sus frutos de la manera que esperas y en el plazo que esperas? Definitivamente no", sentenció.
Asimismo, Dimon reconoció que la economía mundial se ha vuelto más resistente debido a una menor dependencia energética que en décadas anteriores, pero advirtió que eso no elimina la posibilidad de un punto de inflexión repentino. Según el ejecutivo, "puede que hagan falta más cargas sobre la espalda del camello para provocar ese punto de ruptura. Incluso esta guerra actual que vuelve a comenzar quizá no sea suficiente para desencadenarlo".
Por otro lado, el CEO de JP Morgan reconoció que los persistentes déficits presupuestarios de Estados Unidos tendrán sus consecuencias tarde o temprano, posiblemente impulsando los tipos de interés al alza. "Mi opinión es que se convertirá en un problema", agregó. De hecho, el banquero cree que habrá tipos de interés más altos a medida que los llamados "vigilantes de los bonos" exijan una mayor compensación para financiar la deuda del Gobierno.
Los últimos comentarios de Dimon contrastan con la reciente disposición de los inversores a pasar por alto guerras, aranceles y otros impactos negativos. De hecho, pese a las últimas caídas, el índice S&P 500 ha obtenido una rentabilidad cercana al 10% este año y los inversores siguen apostando por la IA, aunque cada vez parece haber más miedo a que las grandes tecnológicas no consigan rentabilizar sus inversiones.
Cabe recordar que la semana pasada, JP Morgan y sus competidores presentaron unos sólidos resultados trimestrales impulsados por el fuerte aumento de los ingresos procedentes de las operaciones de 'trading' y banca de inversión gracias al empuje de los mercados en los últimos tiempos. En concreto, el gigante bancario norteamericano creció un 41%, hasta 21.155 millones de dólares.
No obstante, Dimon advirtió en una breve misiva sobre "varios riesgos que se están desplazando como si fueran placas tectónicas": las tensiones geopolíticas y los conflictos bélicos, una inflación persistente, los elevados déficits fiscales a nivel mundial y unas valoraciones de los activos que siguen siendo altas.
Según Dimon, "no podemos predecir cómo evolucionarán" estas fuerzas. Por un lado, dice, es posible "que permanezcan bajo control", pero también "podrían provocar importantes perturbaciones si cambian o entran en conflicto entre sí".