Las acciones chinas "ofrecen oportunidades a los inversores": tres motivos para apostar por ellas

Los analistas de Wellington Management destacan "la competitividad" del gigante asiático

Aitor Pereira
Bolsamania | 12 abr, 2026 06:00 - Actualizado: 12:27
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China ha pasado por dificultades en los últimos años, ya que su salida de la pandemia fue más compleja que la de otros países, aunque ahora parece que el optimismo se apodera de los mercados del gigante asiático, especialmente en el caso de la renta variable, y es que sus acciones "ofrecen oportunidades a los inversores", asegura Johnny Yu, estratega macroeconómico en Wellington Management.

"En 2025 se produjo un giro radical en los mercados bursátiles chinos tras un largo período de relativa aversión al riesgo. Si bien no se han disipado las dudas sobre la sostenibilidad del modelo de crecimiento del país, la confianza del mercado está aumentando de la mano de los nuevos motores de crecimiento, la reducción de los riesgos geopolíticos y mayores estímulos políticos", asegura.

Ante esta mejora de las perspectivas, el estratega de Wellington Management ofrece "tres motivos para invertir en renta variable china".

1. Cambio de actitud en favor de la innovación y la competitividad industrial

El año pasado, el índice MSCI China, que representa la renta variable del país, se revalorizó un 31,17% en moneda local y superó con creces al MSCI All Country World (22,06%). La rentabilidad de 2025 también supuso un fuerte incremento respecto al anterior, cuando el MSCI China deparó ganancias del 16,37%.

Yu considera que este "sólido" desempeño fue consecuencia del "creciente optimismo en los sectores innovadores nacionales y la competitividad de sus empresas", un fenómeno que provocó "una notable reasignación del ahorro minorista desde los depósitos seguros y los activos inmobiliarios hacia la renta variable".

"Las bajas valoraciones y la mejora del potencial de crecimiento también animaron a los inversores internacionales a reducir sus posiciones infraponderadas en China. El Banco Popular de China, con la intención de fomentar un comportamiento más favorable a los accionistas, estableció un mecanismo de financiación que facilita la distribución de dividendos y la recompra de acciones", agrega.

Además, recuerda que esta evolución positiva de la rentabilidad total se produjo "a pesar de la persistente deflación y los problemas en el sector inmobiliario", unos riesgos que "no van a desaparecer en 2026, pues tanto los inversores nacionales como los internacionales siguen infraponderando China de forma generalizada, pero a la recuperación del mercado todavía le queda un largo camino que recorrer este año".

2. Relaciones Estados Unidos-China: la transición hacia una competencia regulada

Las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos han condicionado durante mucho tiempo la evolución de los mercados, suscitando "temores a una nueva escalada". Sin embargo, la cumbre celebrada en octubre de 2025 entre los presidentes de ambos países, Donald Trump y Xi Jinping, se saldó, en opinión de Yu, "con un resultado más positivo de lo previsto".

"Los líderes alcanzaron un acuerdo que disipó muchos de los riesgos que afectaban a la renta variable china. En la medida en que Estados Unidos y China aborden sus respectivas debilidades económicas, es probable que su relación comercial se estabilice, y ello reduciría considerablemente la prima de riesgo de las acciones chinas", destaca.

Asimismo, indica que las conclusiones de la cumbre "respaldan el Plan Quinquenal de China, que hace hincapié en la modernización industrial, la autosuficiencia tecnológica y la innovación".

"Estados Unidos persigue objetivos similares. Y el resultado es una especie de 'competencia regulada' entre las dos principales economías del mundo, cada una de las cuales aspira a superar a la otra en industria y tecnología. Debe señalarse que, aunque Estados Unidos y China mantienen una dinámica competitiva, el riesgo de una confrontación abierta es bajo", subraya.

Las recientes tensiones en torno a Venezuela y Groenlandia son, en su opinión, "otra prueba de la transición hacia la competencia", puesto que "mientras Washington tomaba medidas para afianzar lo que percibe como intereses vitales en el hemisferio occidental, Pekín adoptaba un planteamiento con una clara orientación al largo plazo respecto a sus intereses estratégicos".

"China está tratando de posicionarse como un posible contrapeso al enfoque más asertivo de los Estados Unidos, ofreciendo, en comparación, una mayor previsibilidad. Con todo, aunque persisten las tensiones internacionales, el contexto del mercado exterior para las empresas chinas parece haber mejorado en términos generales", agrega.

3. Una política de crecimiento a largo plazo que prioriza la "calidad" sobre la "cantidad"

Por último, Yu destaca que "en China continúa el cambio de rumbo estructural de la economía, desde un crecimiento liderado por el sector inmobiliario hacia motores de 'calidad' impulsados por las innovaciones, como la inteligencia artificial (IA), la robótica, las energías renovables y los productos industriales de alta gama".

"Aunque esta transición constituye un obstáculo al crecimiento a corto plazo, es esencial para que China cumpla su último Plan Quinquenal, así como para la fortaleza y la sostenibilidad de la expansión económica a la larga. Desde un punto de vista cíclico, la economía se centra en la 'calidad' de la rentabilidad. China presentó su campaña 'antinvolución' para hacer frente a una incapacidad crónica de traducir la competitividad en beneficios corporativos", explica.

Por otra parte, añade, "China ha revisado su marco normativo con el fin de promover un mercado de capitales de calidad".

"Entre otros cambios regulatorios, se han endurecido las condiciones para salir a bolsa y las normas de protección de los inversores, y se han creado incentivos a la rentabilidad de los accionistas, ignorados durante mucho tiempo por los responsables políticos. También se han puesto en marcha reformas dirigidas a estimular la participación en el mercado y promover la inversión en renta variable como un depósito de riqueza para los hogares", concluye.

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