El mandatario retiró su amenaza de imponer un arancel del 20% a productos que transiten Ormuz
La tensión sigue aumentando en Oriente Medio. Estados Unidos lanzó una nueva oleada de ataques contra Irán en la madrugada del miércoles, pocas horas después de que el presidente Donald Trump advirtiera de que la intensidad de las operaciones militares aumentaría la próxima semana si Teherán no coopera en las conversaciones de paz.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó en una publicación en la red social X que había iniciado una nueva serie de ataques contra Irán "para seguir degradando las capacidades militares que las fuerzas iraníes han utilizado para atacar buques mercantes en el estrecho de Ormuz".
En una actualización posterior, CENTCOM indicó que la operación concluyó a las 7:30 de la mañana (hora del Este de EEUU) y añadió que se habían empleado municiones de precisión contra los sistemas de defensa costera iraníes, así como contra almacenes y plataformas de lanzamiento de misiles de crucero situados en la isla Gran Tunb. Las islas Tunb son un pequeño archipiélago ubicado en el golfo Pérsico, cerca del estrecho de Ormuz.
Asimismo, en una entrevista concedida a 'Fox News' el martes por la noche, Trump dio a entender que el conflicto tiene más probabilidades de intensificarse que de desescalar. "Vamos a golpearlos muy duro esta noche. Los golpearemos con fuerza mañana por la noche. Y aún más fuerte la noche siguiente", afirmó el mandatario.
Asimismo, Trump aseguró que, si no se produce un avance diplomático, las fuerzas estadounidenses pasarían la próxima semana a atacar infraestructuras clave de Irán. "La próxima semana la situación será realmente mala para ellos, porque llegará el turno de las centrales eléctricas. Llegará el turno de los puentes. Vamos a destruir todas sus centrales eléctricas y todos sus puentes, a menos que se sienten a negociar", añadió.
Ayer, el presidente estadounidense renunció a su amenaza de imponer un gravamen del 20% sobre las mercancías transportadas a través del estrecho de Ormuz. En su lugar, afirmó que los países del Golfo compensarían a Estados Unidos mediante inversiones.