El euríbor firma su primer repunte del año: el índice hipotecario se moverá en el 2% hasta final de 2025

Cierra agosto con una media mensual del 2,114%, su valor más elevado desde el pasado mes de abril

Irene Hernández
Bolsamania | 30 ago, 2025 06:00
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El euríbor firma al término de agosto su primer incremento del año. El índice hipotecario sitúa su valor medio en el 2,11%, ligeramente por encima del de julio. Pero que no cunda el pánico: la hipotecas continuarán abaratándose, ya que, respecto a agosto de 2024, se produce un descenso de más de un punto porcentual. Además, las previsiones apuntan a que el indicador se moverá en la zona del 2% hasta final de 2025.

Hay que recordar que el índice entró en negativo en 2016 y ahí se mantuvo hasta que entró en positivo en abril de 2022. Desde entonces, el euríbor ha mantenido una tendencia a la baja.

Aunque después de nueve caídas mensuales consecutivas, el índice comenzó el año subiendo y situándose en el 2,525%, tras este pequeño susto para los hipotecados, bajó en febrero hasta el 2,407%. En marzo, la incertidumbre congeló el euríbor, que se colocó en el 2,4%, mientras que en abril se colocó en el 2,143% y mayo lo cerró en el 2,081%. Un dato en el que volvió a situarse al término de junio para descender en julio hasta el 2,079%.

Ahora, en agosto, rompiendo la racha de seis meses consecutivos a la baja, el euríbor cierra con una media mensual del 2,114%, su valor más elevado desde el pasado mes de abril.

"El euríbor suele estancarse cuando hay factores que apuntan a una estabilización de los tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE), especialmente si las previsiones anteriores eran demasiado optimistas y hay que ajustarlas a la nueva realidad". Y esto es, según el especialista hipotecario de HelpMyCash, Miquel Riera, lo que ha ocurrido en los últimos meses y sobre todo en agosto.

Al empezar el año, los mercados daban por hecho que el BCE aplicaría diversos recortes consecutivos sobre su interés de referencia para dar un empujón a las economías de la zona euro. Entre enero y junio, efectivamente, este tipo bajó del 3% al 2%, pero este organismo decidió congelarlo en julio.

En paralelo, se han desencadenado factores que podrían aumentar la inflación de la eurozona, como los aranceles o el recrudecimiento de los conflictos bélicos en Oriente Próximo y Ucrania. Ante este nuevo contexto, las previsiones apuntan ahora a que el BCE solo recortará sus tipos en una ocasión más antes de que acabe el año.

Y el euríbor, que representa el interés al que las principales entidades bancarias del continente se prestan dinero entre sí, se ha estancado, explican desde el comparador financiero.

Por su parte, en Kelisto.es comentan que el motivo principal de la subida mensual del euríbor está en el cambio de expectativas: "Los inversores han asumido que los tipos de interés en la eurozona se mantendrán estables durante más tiempo del previsto. Los últimos datos de actividad económica apuntan a un leve repunte del crecimiento, lo que reduce la urgencia del BCE por aplicar más recortes en el corto plazo. Ese sentimiento de mayor crecimiento y menos prisa se traslada directamente al euríbor, que descuenta un entorno de dinero algo más caro en el mercado interbancario".

A esta dinámica se suma el hecho de que la inflación de la zona euro sigue estabilizada en el 2%, justo el objetivo del BCE, lo que le permite ganar tiempo antes de volver a mover ficha. Además, la continua retirada de liquidez en los mercados, consecuencia de la reducción de balance del propio BCE, añade algo de presión al coste de financiación entre bancos. El resultado es un euríbor que, aunque se mantiene estable, experimenta ligeras oscilaciones como la de este mes.

En este contexto global hay un elemento adicional a tener en cuenta: la Reserva Federal de EEUU (Fed) también ha comenzado a mover ficha. En Jackson Hole, su presidente, Jerome Powell, dejó entrever que podría recortar los tipos en su próxima reunión de septiembre.

Aunque los ciclos monetarios no van al mismo ritmo y el BCE se ha adelantado en los recortes, los mensajes del banco central estadounidense generan un entorno internacional más favorable a políticas monetarias menos restrictivas. Esto no marcará por sí solo la hoja de ruta del BCE, pero sí puede contribuir a suavizar las tensiones en los mercados de deuda y a que el euríbor retome su tendencia descendente en los próximos meses.

"De cara a septiembre, lo más probable es que el BCE opte por la prudencia". Estiman que la institución podría mantener los tipos en su próxima reunión y guardarse la opción de una nueva bajada en los últimos meses del año, en caso de que surjan factores de inestabilidad que requieran una respuesta.

¿CÓMO EVOLUCIONARÁ EL EURÍBOR LO QUE QUEDA DE 2025?

Con este escenario, "lo más razonable es pensar que el euríbor, pese al repunte de agosto, siga suavizando su caída de aquí a final de año. Nuestras estimaciones sitúan su cierre de año en un rango de entre el 1,9% y el 2%. Es decir, niveles todavía más bajos que los actuales y que, en caso de confirmarse, supondrán cierto alivio para los hipotecados que revisen sus préstamos en los próximos meses", indica la portavoz del comparador, Estefanía González.

De cara a los próximos meses, no se esperan grandes movimientos por parte de este índice de referencia. "Lo más probable es que el euríbor se mantenga relativamente estancado o tienda muy ligeramente a la baja, por lo que terminará el año en torno al 2%, décima arriba o abajo", señala, de su lado, Riera.

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