Los autores de este incendio que parece ser provocado sabían que nadie protegía este vertedero de neumáticos que lleva años creciendo sin control
El vertedero de neumáticos situado entre Seseña y Valdemoro no tenía vigilancia en tardes y noches desde febrero de este año. El ayuntamiento del municipio toledano y la empresa a cargo de la limpieza de la instalación rompieron el acuerdo de colaboración. Además, con la marcha de esta empresa, el centro dejó de estar cubierto por un seguro de responsabilidad civil.