El fondo soberano de Noruega ya ha afirmado que votará en contra
No está siendo un año tranquilo para Tesla, y la Junta General de Accionistas que celebrará en la madrugada de este viernes, hora española, amenaza con hacer saltar todo por los aires, ya que podría provocar la salida del CEO y fundador de la compañía, Elon Musk, si no se aprueba el paquete retributivo de casi un billón de dólares propuesto para el empresario.
"Todas las miradas están puestas ahora en el 6 de noviembre, fecha en la que los inversores votarán sobre el paquete salarial más ambicioso que Musk ha ofrecido hasta ahora. Este será un punto de inflexión clave, ya que un voto afirmativo garantizará la continuidad de Musk en Tesla durante lo que probablemente será uno de los periodos más importantes en la historia de la compañía", comenta Matt Britzman, analista senior de renta variable en Hargreaves Lansdown.
Para incrementar las tensiones en la compañía, el mayor fondo soberano del mundo, el de Noruega, ha decidido plantar cara a Tesla y a Musk. Norges Bank Investment Management (NBIM), gestor del vehículo de inversión valorado en 2 billones de dólares y accionista relevante del fabricante de vehículos eléctricos, ha confirmado que votará en contra del plan salarial.
De esta manera, el fondo se une a las críticas de firmas asesoras como Institutional Shareholder Services y Glass Lewis, así como de la campaña Take Back Tesla, una coalición de sindicatos y grupos de vigilancia corporativa que insta a los accionistas a bloquear la remuneración.
"El fondo soberano de Noruega votará en contra del paquete salarial de un billón de dólares de Elon Musk, en medio de crecientes tensiones previas a la reunión del 6 de noviembre donde se decidirá el asunto. Aisladamente, esta decisión podría no tener mucha repercusión, dado su relativamente modesto porcentaje del 1,1%, pero se suma a la recomendación de las firmas de asesoría de accionistas Glass Lewis e ISS de rechazar el acuerdo, lo que llevó a Musk a calificarlas de 'terroristas corporativos'", asegura Dan Coatsworth, jefe de mercados de AJ Bell.
Este analista recuerda que "la presidenta, Robyn Denholm, advirtió que Musk podría retirarse si no consigue lo que quiere, aumentando aún más la presión".
En una carta, Denholm ha defendido que "sin Elon, Tesla podría perder un valor significativo, ya que nuestra empresa podría ya no ser valorada por lo que aspiramos a ser".
"Alcanzar la cifra objetivo implica cumplir con metas ambiciosas y que Musk logre que Tesla trascienda la fabricación de vehículos eléctricos para convertirse en una empresa más amplia de inteligencia artificial y tecnología. La votación pondrá a prueba la confianza de los accionistas en la capacidad de Musk para hacer realidad sus ambiciosas visiones", añade Coatsworth.
La polémica surgida en torno a la Junta General y al plan salarial de Musk es el último contratiempo en un año muy convulso para el fabricante estadounidense de vehículos eléctricos, y los analistas de Oxford Economics anticipan que "la empresa se enfrentará a desafíos en el segmento de automóviles en Norteamérica, dado que los incentivos de la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) han expirado".
"Esto coincide con los comentarios del CEO Elon Musk en el segundo trimestre de 2025: 'Probablemente podríamos tener algunos trimestres difíciles'. Somos más optimistas respecto al negocio de energía, que hasta ahora ha superado nuestras expectativas", destacan.
Además, una posible salida de Musk podría interrumpir uno de los proyectos a los que más tiempo ha dedicado y que más entusiasmo genera entre los analistas: el Robotaxi.
"Nos alientan los comentarios de la gerencia sobre Robotaxi: Tesla ya ha expandido el área de cobertura del servicio en Austin tres veces y espera lanzar Robotaxi en 8 a 10 áreas metropolitanas para finales de año. El enfoque visionario de Tesla tiene el potencial de permitir una expansión mucho más rápida de Robotaxi en comparación con sus competidores", agregan.
Thomas Monteiro, analista senior de Investing, también identifica un "difícil entorno general para los vehículos eléctricos y el gasto discrecional", aunque considera que "Musk & Co. ha conseguido recuperar parte del terreno perdido en la primera mitad del año en la batalla por ganarse el corazón y la mente de los consumidores de vehículos eléctricos, aunque ello haya supuesto un aumento de los costes operativos en todos los ámbitos, incluidos la gestión de la cadena de suministro, la I+D y el marketing".
Por su parte, Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote Bank, subraya que "Tesla ha experimentado una gran volatilidad desde las elecciones".
"El negocio de los vehículos eléctricos lleva más de un año bajo presión y está lejos de alcanzar el crecimiento anual del 50% que Musk prometió. Tras las elecciones estadounidenses del año pasado y la alianza de Musk con Trump, las acciones subieron, pero cuando esa relación se enfrió, volvieron a caer", concluye.
