En los últimos datos de 2015, Starbucks anunció un incremento de ingresos provenientes de China y Asia-Pacífico del 6% o 652,2 millones de dólares.
Al margen de la crisis económica que pueda existir (o no, según a quién preguntes) en China, lo cierto es que el gigante asiático sigue siendo un destino muy atractivo para las grandes compañías. Así lo cree, por ejemplo, Howard Schultz, CEO de Starbucks, quien planea abrir 2.000 tiendas en China durante los próximos años.