SpaceX profundiza sus caídas tras posponer el lanzamiento de un cohete

La compañía ya se sitúa por debajo del precio de su OPV, la mayor de la historia

Álvaro Estévez
Bolsamania | 17 jul, 2026 09:25 - Actualizado: 10:58
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Lanzamiento de cohete de SpaceX.CONTACTO VÍA EUROPA PRESS - Archivo

Las acciones de SpaceX caen con ganas en las operaciones posteriores al cierre de Wall Street después de cancelar el lanzamiento de su cohete Starship este jueves.

Este episodio ha provocado que las acciones de la compañía aeroespacial y de inteligencia artificial (IA) hayan caído todavía más por debajo del precio de salida a bolsa de 135 dólares. El valor encadena cinco jornadas de pérdidas consecutivas tras protagonizar el mayor estreno bursátil de la historia a principios del pasado mes de junio. Con su oferta pública de venta (OPV), SpaceX recaudó un total de 85.700 millones de dólares, incluida la opción ejercida por las entidades colocadoras.

La decisión se tomó pocos minutos después de abrirse la ventana de lanzamiento de 90 minutos a las 18:45 horas del este de Estados Unidos. Según ha informado el CEO Elon Musk en una publicación en la red social X, "algunos" de los motores del cohete reutilizable "no arrancaron, lo que activó una interrupción automática del lanzamiento".

"Para garantizar un buen vuelo, se retirarán y sustituirán dos motores Raptor. Lo más probable es que el lanzamiento tenga lugar a principios de la próxima semana", ha agregado el magnate.

El cohete estaba listo para despegar desde el complejo Starbase de SpaceX, situado en el sur de Texas, cuando se activó una interrupción en el propulsor, que "apagó los motores justo cuando comenzaban a encenderse", según explicó un empleado de SpaceX durante la transmisión en directo.

Habría sido el primer vuelo de prueba de Starship V3, una versión mejorada del cohete de aproximadamente 122 metros de altura. Un lanzamiento de prueba anterior de la versión V3, realizado en mayo, no salió completamente conforme lo previsto. Tras un despegue exitoso, varios motores de la etapa inferior del cohete no lograron volver a encenderse para ayudar a guiarlo hacia un aterrizaje suave, lo que provocó que se precipitara al golfo de México.

La Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) ordenó a SpaceX investigar la anomalía y, este pasado lunes, autorizó nuevamente a Starship para volver a volar. "El informe final del incidente identifica como causas más probables de la pérdida del propulsor Super Heavy los efectos del calor sobre componentes del sistema de propulsión durante el ascenso y una configuración errónea del sistema de alarmas de los motores", indicó el regulador en un comunicado. Según la agencia, SpaceX identificó cuatro medidas correctivas, entre ellas actualizaciones del hardware y del software del vehículo, para "evitar que el incidente vuelva a repetirse".

Como parte de la misión del jueves, Starship tenía previsto transportar 20 satélites Starlink de nueva generación completamente operativos, que debían desplegar sus paneles solares y antenas e intentar conectarse con la constelación principal de Starlink, según informó SpaceX. La empresa añadió que los satélites estaban diseñados para desintegrarse durante su reentrada en la atmósfera aproximadamente 20 minutos después de ser desplegados.

Los inversores siguen muy de cerca este decimotercer vuelo de prueba de Starship, ya que el gigantesco cohete es fundamental para los planes de la compañía de ampliar su servicio de internet satelital Starlink y completar los vuelos de prueba del programa Artemis de la NASA, con el objetivo de contribuir al próximo alunizaje de la agencia espacial estadounidense.

BOFA APUESTA POR LA COMPAÑÍA

Pese a ello, los analistas de Bank of America (BofA) recomiendan 'comprar' las acciones de SpaceX, a las que otorgan un precio objetivo de 235 dólares. Al precio de cotización actual, esto representa un potencial de revalorización cercano al 80%.

La tesis del banco norteamericano es que SpaceX ha evolucionado desde una compañía de lanzamientos hasta convertirse en la infraestructura fundamental de la nueva economía espacial. "Su liderazgo en cohetes reutilizables permite desplegar y escalar negocios recurrentes como Starlink y, a más largo plazo, abrir nuevas oportunidades en conectividad móvil, servicios gubernamentales e infraestructura de inteligencia artificial", apuntan.

El informe identifica a Starship como la pieza decisiva de la valoración. Para BofA, si SpaceX logra operar de forma plenamente reutilizable, fiable y con una elevada frecuencia de lanzamientos, la compañía podría reducir los costes de acceso al espacio en un orden de magnitud y hacer viable el despliegue masivo de satélites de nueva generación y centros de datos orbitales.

Entre los principales riesgos, el banco señala posibles retrasos en Starship, las enormes necesidades de inversión, la presión sobre el flujo de caja, los obstáculos regulatorios y la incertidumbre tecnológica de los proyectos de computación en órbita.

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