Su aspecto técnico vaticina nuevas caídas a corto plazo
Hay valores que el mercado quiere y castiga a la vez. Solaria es, en este momento, el ejemplo más claro del Ibex 35. Acumula una revalorización superior al 80% en términos interanuales y, al mismo tiempo, se deja cerca de un 27% desde los máximos de abril, situados en la zona de los 25,85 euros
La pregunta que se hace ahora el inversor no es si el negocio es bueno. Es si el precio ha encontrado suelo.
César Nuez, analista técnico de Bolsamanía, lo describe con precisión quirúrgica: Solaria ha dado una nueva señal de debilidad al perforar el soporte de los 19,414 euros. El siguiente nivel de referencia es la media de 200 sesiones, situada en torno a los 18 euros. Con el valor cotizando a 18,755 euros, la distancia hasta ese nivel es de apenas un 4%.
Los datos históricos verifican la magnitud del movimiento. Desde los máximos de 52 semanas, marcados a mediados de abril en los 25,85 euros , Solaria ha encadenado diez semanas consecutivas de caídas. La corrección no ha sido gradual. Ha sido una cascada.
El origen del giro hay que buscarlo en finales de abril. Solaria anunció una ampliación de capital del 10% para financiar su apuesta por los centros de datos, mediante la emisión de más de 7,6 millones de nuevas acciones a un precio de 24 euros por título, con el objetivo de captar aproximadamente 300 millones de euros. El mercado castigó la operación con caídas superiores al 4% ese mismo día.
El motivo fue doble. Por un lado, la dilución del accionista existente. Por otro, el precio de la ampliación coincidía exactamente con el precio de cotización en ese momento, señal inequívoca de que no había prima para quien ya tenía acciones.
A eso se sumaba el contexto del balance: Solaria apenas contaba con algo más de 73 millones de euros en caja frente a más de 1.500 millones de euros de deuda al cierre de 2025. Una empresa que necesita capital con urgencia rara vez puede negociar desde una posición de fortaleza.
Lo que complica aún más el panorama técnico es la acumulación de posiciones cortas que refleja el registro de la CNMV. A fecha de hoy, seis gestoras mantienen posiciones cortas netas declaradas en Solaria. Parvus Asset Management Jersey encabeza la lista con el 1,02% del capital, seguida de Marchant MC Ltd con el 0,93%, AHL Partners con el 0,70%, Marble Bar Asset Management con el 0,59%, WorldQuant con el 0,56% y Capital Fund Management con el 0,49%. En conjunto, representan más del 4% del capital comprometido en posiciones bajistas.
La experiencia histórica analizada por Manuel Pinto, experto de XTB, añade un contexto que invita a la prudencia. En el ciclo de subidas de tipos de 2022, Solaria fue el valor más alcista del Ibex durante el primer mes tras la primera subida del BCE (con una subida cercana al 9%), pero doce meses después acumulaba pérdidas superiores al 33%.
Las renovables intensivas en capital, con elevadas necesidades de financiación y valoraciones muy dependientes de los flujos de caja futuros, suelen ser las primeras en resentirse cuando los tipos suben. El BCE acaba de volver a subir tipos y el patrón se repite.
Hay otro elemento que tampoco debe pasarse por alto: el fuerte encarecimiento de la plata. El metal es un componente clave en la fabricación de paneles solares y su repunte ha elevado los costes de la industria fotovoltaica, añadiendo una nueva variable de presión para el sector.
Aunque Solaria no fabrica paneles, el aumento de sus costes puede encarecer el desarrollo de nuevos proyectos. Un factor que cobra especial relevancia en un momento en el que el mercado vigila de cerca la rentabilidad futura de las inversiones renovables.
La tensión entre las dos lecturas del valor es el eje del debate actual. Manuel Pinto de XTB lo resume de forma contundente: "en el plano fundamental Solaria cumple los requisitos para formar parte de cualquier cartera de inversión, pero en el análisis técnico no hay por dónde cogerla en estos momentos".
El negocio tiene argumentos de largo plazo sólidos: 3,1 GW operativos, con 1,3 GW en construcción; una alianza con Merlin Properties para proyectos de centros de datos que podría generar hasta 3.000 millones de euros de ingresos y más de 1.000 millones de caja libre; y el respaldo de analistas como Bernstein, que recientemente elevaron su precio objetivo.
Pero los fundamentales no mueven el precio en el corto plazo. Lo que lo mueve es la posición técnica, la presión de los cortos y el contexto de mercado. Y los tres apuntan en la misma dirección.
La media de 200 sesiones en los 18 euros es el nivel que separará las dos lecturas del valor. Si aguanta, la tesis de largo plazo tiene suelo técnico. Si cede, la conversación cambiará de registro.