RBC considera que las entidades domésticas están mejor posicionadas
'Cambian las tornas' para los bancos europeos tras los aranceles recíprocos anunciados por Donald Trump. Hasta ahora, el sector bancario ha disfrutado de un momento dulce que parece haber empezado a agriarse tras el 'Liberation Day'. Y es que el impacto de las tarifas supone posibles vientos en contra significativos para las ganancias de las entidades del Viejo Continente.
"En un corto periodo de tiempo, la situación de los bancos europeos ha cambiado drásticamente debido a las expectativas sobre el panorama económico. Las repercusiones de los aranceles podrían suponer un obstáculo significativo para sus beneficios", indican los expertos de RBC Capital Markets.
Sin embargo, y según destacan desde la firma canadiense, algunos bancos enfocados en el mercado doméstico están mejor posicionados en términos relativos. Tal es el caso de entidades especializadas de Reino Unido, Bankinter o ABN Amro.
"Las acciones de los bancos europeos han bajado con fuerza desde el anuncio de los aranceles. Siendo los bancos con exposición a Asia y EEUU los de peor desempeño, mientras que los bancos con enfoque doméstico y los del Reino Unido han sido los más rentables", agregan.
De hecho, desde sus máximos anuales hasta la fecha, la banca del Viejo Continente ha bajado un 16% (+7% en lo que va de año en términos absolutos). "Los bancos europeos cotizan con un descuento del 22% en el ratio precio-beneficio (PER) y una prima del 10% en el precio contable frente al promedio histórico", enfatizan desde RBC.
Con todo, de momento, el impacto directo de los aranceles sobre los bancos europeos ha sido limitado, aunque las entidades están muy expuestas a efectos secundarios.
"De implementarse, el impacto se sentirá de manera diferente según la región, afectando a los bancos en función de su exposición geográfica, con Asia (HSBC, UBS, Baer), Alemania (Deutsche Bank, Commerzbank), México (BBVA), EEUU (Barclays, UBS) en el punto de mira, así como Irlanda y Suiza, debido a su nivel de exportaciones a EEUU. Los bancos orientados al mercado interno parecen estar algo más aislados por ahora", afirman estos analistas.
No obstante, la situación puede cambiar de un momento a otro, ya que con Trump todo es posible. Además, hay que esperar para conocer la respuesta de los países afectados por las tasas recíprocas.
China ha sido la primera en anunciar que impondrá un arancel del 34% a todos los bienes importados de Estados Unidos a partir del 10 de abril. La Unión Europea (UE), por su parte, ha ofrecido al país norteamericano aranceles al 0% para todos los productos industriales.
"Históricamente, los bancos han tenido un rendimiento inferior al del mercado antes de una recesión. Los diferenciales de crédito se han ampliado desde niveles bajos, lo que ha afectado rápidamente al coste de las acciones de los bancos. Y la ampliación de los diferenciales de crédito ha sido en el pasado un indicador de un aumento de las pérdidas por préstamos", remarcan en RBC.
De este modo, el riesgo a una recesión, y ante las previsiones de un débil crecimiento de la economía europea, por los aranceles, puede empujar al Banco Central Europeo (BCE) a recortar los tipos de interés más de lo esperado.
"El BCE continuará recortando los tipos de interés en las próximas tres reuniones hasta el 1,75% en julio, con una alta probabilidad de recorte en abril", dicen en Goldman Sachs. "Seguimos considerando que los riesgos apuntan a una reducción de los tipos de interés oficiales, en particular si una nueva escalada de las tensiones comerciales lleva a la eurozona a una recesión, y vemos una probabilidad del 30% de que el BCE sitúe los tipos muy por debajo del rango neutral".
Esto, para RBC "representa un riesgo para las previsiones de margen de intereses neto (NII). Sin embargo, el resurgimiento de la inflación, así como la expansión fiscal, podrían provocar un aumento de las tasas a largo plazo. La estanflación ha sido en el pasado negativa para el rendimiento de las acciones bancarias".
Por otro lado, desde la firma canadiense comentan que los ratios de capital son sólidos y que los reguladores parecen estar a favor de flexibilizar las normas.
"Como la mayoría de los bancos distribuyen el capital según sus ratios de pago, los pagos absolutos se ajustarán a medida que disminuyan los beneficios. Como resultado, los futuros sobre dividendos han disminuido", concluyen en RBC.
