Compañías que, en su opinión, siguen teniendo potencial alcista
A veces el mercado funciona como un faro: no ilumina el presente, sino el horizonte. Mientras muchos inversores siguen atrapados en el ruido del corto plazo, Bank of America ha decidido levantar la vista y señalar con claridad cuáles son, a su juicio, las acciones que llegarán más fuertes a 2026.
El mensaje es directo: hay valores que, pese a haber corrido ya mucho, siguen teniendo gasolina en el depósito. Y entre ellos brilla con luz propia un nombre conocido por todos: Nvidia.
El enfoque no es casual. Bank of America ha cribado su universo de cobertura en busca de compañías capaces de combinar crecimiento visible, catalizadores claros y valoraciones aún razonables. “Hay acciones que el mercado no puede permitirse ignorar cuando se mira a 2026”, resume el banco en su último informe.
La lista mezcla tecnología, banca, industria, consumo y ciencias de la vida. Sectores distintos, pero una idea común: la desaceleración de algunos negocios en 2024 y 2025 podría estar sentando las bases del siguiente ciclo alcista.
Nvidia es el eje central de esta tesis. Tras el 'rally' histórico impulsado por la inteligencia artificial, muchos dudan de cuánto más puede subir. Bank of America no. El banco anticipa otro año de crecimiento superior al 50% interanual en semiconductores para IA, apoyado en la elevada utilización de los centros de datos, la escasez de oferta y la carrera global entre grandes tecnológicas, empresas y clientes soberanos.
“Pese a la fatiga de mitad de ciclo en las inversiones en IA, el liderazgo de la compañía sigue intacto”, subrayan los analistas. A ello se suma una valoración que consideran atractiva: 24 y 18 veces beneficios estimados para 2026 y 2027, aproximadamente la mitad de su tasa de crecimiento prevista. En otras palabras, el gigante de los chips no estaría tan caro como parece.
En el sector financiero, el foco se pone en UBS. El mayor banco de Suiza ha sido elevado a 'mejor idea' para 2026 tras una mejora de recomendación a 'comprar'. El argumento es doble: posible relajación de los requisitos de capital y fuerte crecimiento en banca privada y mercados de capitales.
“Es una propuesta altamente atractiva y con el crecimiento del beneficio por acción más rápido de cualquier banco global”, afirma el analista Antonio Reale. El banco ya sube un 32% en el año, pero en Bank of America lo tienen claro: “Es momento de comprar”.
Estée Lauder aparece como una de las grandes apuestas de consumo. Tras un periodo complicado, la firma de cosmética ha entrado en la lista 'US1 Top Picks' del banco. El motivo: una recuperación clara del negocio internacional y un reposicionamiento estratégico.
“Estée Lauder es la compañía más expuesta a las áreas de la demanda de belleza que mejorarán en 2026”, explica la analista Ashley Wallace. Bank of America ha elevado su precio objetivo hasta 130 dólares y confía en que la aceleración de la innovación, la entrada en nuevos canales y la reinversión de ahorros de costes impulsen un nuevo ciclo de crecimiento. La acción ya avanza un 44% este año, pero el banco cree que aún queda recorrido.
En el terreno industrial, destacan Bruker y Ametek. En Bruker, Bank of America ve una recuperación clara en 2026, con vientos en contra que empiezan a disiparse en los principales mercados finales. “Salimos más optimistas tras reunirnos con la dirección”, señala el analista Michael Ryskin, que ha elevado su precio objetivo hasta 60 dólares.
Ametek, por su parte, se beneficia del fin del proceso de 'destocking' (reducción de existencias) en sus clientes. “Los pedidos orgánicos crecieron un 7% interanual en el tercer trimestre, el mayor ritmo desde 2022”, destaca el banco, subrayando su poder de fijación de precios y la reactivación del ciclo industrial.
La conclusión es nítida: Bank of America está construyendo una narrativa de inversión a medio plazo, apoyada en líderes sectoriales que combinan crecimiento estructural y catalizadores concretos. Desde la IA de Nvidia hasta la banca global de UBS o la recuperación cíclica de Bruker y Ametek, el banco apuesta por mirar más allá del ruido inmediato.
En un mercado acostumbrado a reaccionar al último dato, estas recomendaciones recuerdan algo esencial: las grandes rentabilidades suelen gestarse cuando el foco se pone en el futuro… y no en el titular del día.