Los estrategas de Berenberg eligen a MTU Aero Engines como su 'top pick'
A pesar de ciertas mejoras en la cadena de suministro de la industria aeroespacial, los desafíos persisten a medio plazo. De hecho, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) ya ha advertido que los retos que afronta el sector están retrasando la producción de nuevos aviones y piezas, lo que obliga a las aerolíneas a replantear sus estrategias de renovación de flotas y, en muchos casos, a alargar la vida de sus aviones. Por ello, los estrategas de Berenberg creen que el mercado de repuestos para aviones civiles mantendrá su fortaleza durante más tiempo… y eligen a sus valores preferidos para vencer al mercado.
"Las recientes noticias positivas apuntan a mejoras en la cadena de suministro aeroespacial. Este progreso reduce el riesgo de las previsiones de entrega de Airbus para todo el año, pero, en nuestra opinión, persisten los desafíos a medio plazo", valoran estos expertos.
Es más, consideran que el crecimiento de las entregas de fuselaje estrecho entre 2031 y 2044 parece limitado en Airbus y Boeing tras considerar las ganancias de cuota de mercado de Comac y Embraer.
"Prevemos que la fortaleza del mercado de repuestos para aviones civiles se mantendrá. Las tasas de retirada de motores de fuselaje estrecho más antiguos aumentarán desde niveles históricamente bajos a un ritmo moderado, lo que resultará en un pico prolongado de visitas a taller de CFM56 y V2500", añaden.
En este sentido, cabe destacar que el CFM56 es una familia de motores turbofán de alto empuje fabricados por la empresa conjunta CFM International (GE Aviation y Safran Aircraft Engines). Se trata de los motores más vendidos de la historia y propulsan a miles de aviones comerciales, como los Airbus A320 y los Boeing 737, así como a aviones militares.
En lo que respecta al V2500, es un motor turbofán de doble eje desarrollado por International Aero Engines (IAE) para propulsar aeronaves de fuselaje estrecho como los Airbus A320ceo, A319 y A321, además de aviones como el McDonnell Douglas MD-90 y el Embraer KC-390.
Con todo, las compañías prefieren ver el vaso medio lleno. "Los comentarios recientes y alentadores de Airbus y Safran apuntan a una mejora en el entorno de la cadena de suministro. El director ejecutivo de Safran afirmó que la compañía está en el buen camino para alcanzar las entregas de motores LEAP para finales de mes", explican en la firma germana.
Además, remarcan que "mejorar el suministro de motores es clave para desmantelar los 60 planeadores Airbus A320 (aviones sin motores) en el segundo semestre, lo que a su vez minimiza el riesgo de las previsiones de entregas de la compañía para todo el año".
No obstante, en Berenberg enfatizan que la cadena de suministro aeroespacial sigue siendo compleja, y recomiendan evitar la extrapolación de dos meses de datos más positivos de entregas a medio plazo. "Prevemos que Airbus alcanzará una tasa de 67 en el A320 en 2027, frente al consenso de 68 y la previsión de la compañía de una tasa de 75".
En este marco, y en base a las estimaciones de la firma alemana, las previsiones del mercado global (GMF) publicadas por Airbus, Boeing y Comac implican una tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) de entregas de aviones de fuselaje estrecho del -1% durante el periodo 2031-44.
"Esto se produce tras considerar las modestas ganancias de cuota de mercado de los rivales Comac y Embraer, y cierta recuperación de la cuota de mercado de Boeing hasta 2044. En nuestra opinión, una disminución es plausible, pero pesimista".
Por otro lado, en Berenberg anticipan una TCAC del 4% en las entregas de aviones de fuselaje estrecho entre 2031 y 2044, basándose en las perspectivas recientes más optimistas de Embraer para los aviones de fuselaje estrecho de 38.000 km durante los próximos 20 años.
"Esta baja previsión de las entregas implica que el crecimiento de los ingresos en Airbus se basará más en los precios que en el volumen después de 2030", señalan.
Así, la IATA ha publicado un informe reciente en colaboración con Oliver Wyman y titulado 'Reactivando la cadena de suministro de aeronaves comerciales' en el que calcula que la desaceleración de la producción costará a la industria aérea más de 11.000 millones de dólares en 2025, como consecuencia principalmente de cuatro factores.
En primer lugar, pone el foco en los costes excesivos de combustible (unos 4.200 millones de dólares). El segundo punto al que hace referencia es al aumento de los costes de alquiler de motores (2.600 millones).
El tercer aspecto que cita son los costes de mantenimiento de inventario excedente (1.400 millones), ya que las aerolíneas tienen que almacenar más repuestos para hacer frente a los imprevistos en la cadena de suministro; y, por último, los costes de mantenimiento adicionales (3.100 millones), derivados de una flota mundial envejecida.
Ante este escenario, en Berenberg recuerdan que el crecimiento del mercado de repuestos civiles para fabricantes de motores ha promediado un 25% desde el segundo trimestre de 2021. Igualmente, avanzan que la tasa de retirada de motores CFM56 y V2500 en el grupo de edad de 21 a 30 años se encuentra en niveles históricamente bajos: 4,9% en lo que va de año, frente a la media a largo plazo del 10,0%.
"Prevemos un aumento gradual, no inminente, en las tasas de retirada de motores en este grupo de edad, lo que se traducirá en un mercado final de repuestos civiles con un dinamismo continuo. En nuestra opinión, el pico de demanda de repuestos más alto y prolongado para los motores CFM56 y V2500 también está facilitando el relevo a los motores LEAP y GTF actuales".
Con este telón de fondo, en Berenberg eligen a MTU Aero Engines como su 'top pick' del sector aeroespacial y le otorgan un precio objetivo de 450 dólares por acción, lo que supone un potencial alcista del 20% desde su actual nivel de cotización, al tiempo que aconsejan 'comprar' el valor.
"Los desafíos del motor GTF afectan el flujo de caja libre (FCF), la confianza y los múltiplos actuales, pero prevemos que estos problemas se disiparán para 2027. Las pérdidas de cuota de mercado del motor GTF parecen haberse estabilizado tras un repunte de los pedidos en lo que va de año. La valoración se presenta atractiva, con las acciones cotizando a 20 veces el precio/beneficio de 2026 y ofreciendo un rendimiento del 4% del FCF en 2027".
Otros de sus valores preferidos es Montana Aerospace ('comprar') que constituye una atractiva propuesta de valor para los clientes de fabricantes de equipos originales (OEM, por sus siglas en inglés) interesados en reducir costes y riesgos en la cadena de suministro.
"La compañía está ganando cuota de mercado y contenido (valor de la flota) en todos sus programas de grandes aviones comerciales. La combinación de ingresos de Montana se centra en el creciente mercado de aviones de fuselaje estrecho (A320 y 737 MAX)".
En su selección de valores, los analistas de Berenberg también incluyen a Safran ('comprar'), que cuenta con características de crecimiento de alta calidad, respaldadas por una doble tendencia positiva a largo plazo en los sectores de posventa aeroespacial comercial y de equipos originales.
De Airbus ('mantener'), en la firma alemana dicen que está bien posicionado en el mercado de grandes aviones comerciales, con una sólida cartera. "Las mejoras en la cadena de suministro aeroespacial han reducido el riesgo a corto plazo; sin embargo, mantenemos la cautela sobre las tasas de producción del A230 a medio plazo. El negocio de defensa está bien posicionado para captar el creciente gasto europeo en defensa, liderado por la participación de Airbus en el avión de combate Eurofighter".
Por último, elevan la recomendación de Rolls-Royce a 'mantener' como reflejo de una dinámica de flota más favorable hasta 2035 y la significativa mejora subyacente en curso en el grupo.
"La generación de FCF se verá respaldada por una proporción creciente de motores que se encuentran en el tramo de edad de pago sin coste hasta 2035. Estimamos que la TCAC de la flota de motores en servicio de la compañía hasta 2044 aumentará hasta 440 puntos básicos si aumenta su participación en los programas de pasillo único de próxima generación", concluyen en Berenberg.