"Confían más en su capacidad para gestionar los cambios de política", afirma Morgan Stanley
No ha sido un primer semestre sencillo para la economía mundial. A la incertidumbre generada por la guerra arancelaria del presidente Donald Trump se ha sumado el conflicto entre Israel e Irán, que no solo está lejos de su resolución, sino que amenaza con sumar a Estados Unidos a la contienda. Pese a todo, estos seis meses han sido ciertamente positivos para los bancos estadounidenses, con la mayoría registrando un saldo positivo en lo que va de año. No obstante, Morgan Stanley Research cree que el segundo semestre será claramente mejor.
"La industria financiera estadounidense encara la segunda mitad de 2025 con optimismo. Tras el impacto inicial del anuncio de mayores aranceles en EEUU en abril, las empresas confían más en su capacidad para gestionar los cambios de política", explica la firma norteamericana, que recientemente ha celebrado su 16ª Conferencia de Instituciones Financieras de EEUU en Nueva York.
Algunas de las conclusiones que se desprenden de dicho cónclave es que las entidades observan fortaleza en el gasto del consumidor, un entorno de tasas de interés favorable y posibles beneficios derivados de una reformulación regulatoria y del uso de inteligencia artificial (IA).
“El sentimiento está mejorando notablemente, y creemos que aún quedan buenas noticias por venir, como un nuevo proyecto de ley fiscal y avances en las negociaciones arancelarias. Esperamos un segundo semestre sólido", afirmó el director financiero de un banco regional en dicha conferencia.
A medida que disminuye la incertidumbre política y los mercados se estabilizan, las perspectivas para la banca de inversión se tornan más prometedoras, señala Morgan Stanley Research. En concreto, las entidades consultadas creen que hay cuatro importantes catalizadores en marcha.
En primer lugar, los bancos prevén un repunte en fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) y salidas a bolsa (ofertas públicas de venta u OPV). "La actividad en los mercados de capitales se congela cuando no sabemos cuál será el desenlace, sea positivo o negativo. Eso fue lo que ocurrió en abril", comenta el jefe de banca de una gran firma financiera estadounidense. "Ahora, con un poco más de claridad sobre los aranceles y la economía, ha habido cierta liberación. Las M&A están muy activas", añade.
Paralelamente, la banca de inversión también podría beneficiarse de posibles recortes de tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed), según líderes financieros que participaron en la conferencia. Cabe señalar que, si bien el banco central volvió a dejar los tipos de interés sin tocar en junio y ha reiterado su apuesta por "esperar y ver" los efectos completos de los aranceles, también mantuvo su previsión de dos recortes a finales de año.
No obstante, a pesar del optimismo, algunos ejecutivos bancarios señalaron que sus clientes corporativos aún son cautelosos respecto a inventarios e inversiones. "Las empresas se hacen muchas preguntas antes de tomar decisiones, especialmente en lo que respecta a financiamiento comercial, cadenas de suministro y el impacto de las políticas en su presencia global", señala Morgan Stanley.
Por el contrario, la inquietud corporativa podría significar nuevas oportunidades de negocio para las aseguradoras. "Nuestros clientes buscan asesoramiento sobre cómo lidiar con sus problemas de cadena de suministro y reducir la volatilidad. Estamos viendo una mayor demanda de nuestras soluciones", indicó el director financiero de una aseguradora global.
Asimismo, la mayoría de los ponentes en la conferencia destacaron que el consumo de los estadounidenses es muy resiliente, a pesar de las fuertes fluctuaciones en el sentimiento en los últimos meses. De hecho, aunque los consumidores no expresan gran optimismo sobre el panorama económico, el gasto discrecional se mantiene "firme", al tiempo que métricas como los saldos promedio y los datos de crédito apuntan a una buena salud financiera.
“Cuando observamos los datos diarios de gasto, no vemos un impacto negativo por el debate arancelario. Nuestras métricas de crédito están mejorando, ajustadas estacionalmente, desde el cuarto trimestre. Soy cautelosamente optimista con lo que veo", destacó el CEO de un banco minorista mediano. No obstante, los ejecutivos de la banca norteamericana también advierten sobre la posibilidad de que el desempleo y la inflación empeoren "pronto".
Por otro lado, la inteligencia artificial (IA) está emergiendo como una tecnología fundamental para mejorar la eficiencia operativa de los bancos. Algunos beneficios ya se están viendo, según Morgan Stanley, como su uso en centros de atención telefónica o en análisis de datos. Las compañías de tarjetas de crédito, por ejemplo, pueden ejecutar pruebas de fraude en segundos antes de aprobar o rechazar una compra.
No obstante, un ejecutivo de un banco de alcance nacional recalcó la necesidad de actuar rápidamente porque la IA "solo marcará la diferencia si la implementas antes y más rápido que el resto".
Por último, las entidades consultadas por Morgan Stanley señalan que el entorno regulatorio más laxo y favorable que Donald Trump está implantando favorecerá a sus operaciones. Estos cambios van desde requisitos de capital hasta regulaciones sobre M&A, lo que "probablemente" impulsará la actividad en los mercados de capitales y, en consecuencia, se traducirá en mayores beneficios para el sector bancario.
