Los analistas de Zacks otorgan a la entidad una recomendación de "Fuerte Compra"
“Los buenos hábitos forjan resultados extraordinarios”. No sabemos a qué gran banquero de la City podemos atribuir esta frase, pero bien podría aplicarse al momento que vive Barclays. En un año marcado por vaivenes, tipos inciertos y riesgo político en alza, el veterano banco británico está demostrando que el músculo financiero, cuando se combina con una estrategia depurada, puede volver a brillar en el parqué.
Con más de tres siglos de historia, presencia en casi 40 países y activos que rozan los 2 billones de dólares, Barclays no es precisamente un recién llegado. Pero en 2025, está escribiendo un nuevo capítulo de crecimiento que lo coloca en el radar de los inversores más atentos. ¿La clave? Fortaleza técnica, sorpresas positivas y una agresiva simplificación de su modelo de negocio.
Mientras los principales índices han sufrido vaivenes severos en lo que va de año, Barclays ha escalado cerca del 30% en bolsa. Y no es solo una cuestión de impulso técnico: hay fondo detrás de la forma. Como recuerda Bryan Hayes, analista de Zacks, “solo las acciones en tendencias realmente poderosas logran este tipo de desempeño en entornos volátiles”.
Esa fuerza se refleja en indicadores como sus medias móviles de 50 y 200 sesiones, ambas con pendiente ascendente, y en el volumen creciente que respalda la subida. La acción ha registrado máximos de 52 semanas de forma repetida, señal de un apetito sostenido por parte de los compradores institucionales.
Además, los estrategas de Zacks otorgan a Barclays una calificación de “Strong Buy” ("Compra Fuerte"), situándola entre las mejores oportunidades del mercado en este momento. Esta recomendación no es gratuita: obedece a una conjunción de solidez técnica, resultados crecientes y pertenencia a uno de los sectores más sólidos del año.
Pero Barclays no juega solo. Está integrado en el grupo industrial de “Bancos extranjeros”, según la clasificación de Zacks, un segmento que se encuentra entre el 6% superior de los más de 250 sectores que escruta esta firma. “Históricamente, las acciones de sectores líderes duplican en rendimiento a las rezagadas”, apunta Hayes.
De hecho, casi la mitad del rendimiento de una acción puede explicarse por la calidad de su sector. Apostar por líderes dentro de sectores punteros no es una moda, es una estrategia empíricamente rentable. Y Barclays ahora mismo es uno de esos líderes.
No solo se trata de navegar bien las corrientes del mercado. El banco ha hecho su tarea puertas adentro. En los últimos años, ha reducido costes de manera consistente: ahorros brutos de 1.000 millones de libras en 2024 y otros 150 millones en lo que va de 2025 gracias a medidas estructurales.
En abril, Barclays anunció una alianza con Brookfield Asset Management para transformar su negocio de pagos. También vendió su división de financiación al consumo en Alemania. “Estas decisiones no son estéticas; responden a una visión clara de eficiencia y foco estratégico”, explica Hayes. “Menos distracciones, más rentabilidad”.
Barclays lleva cuatro trimestres consecutivos superando las previsiones de beneficios. En el más reciente, publicado en abril, la entidad británica entregó un beneficio por acción (BPA) de 0,65 dólares, un 6,6% por encima del consenso. El impulso vino de la mano del negocio de banca de inversión, que sigue siendo un motor vital.
No es un golpe de suerte: la media de sorpresas positivas en los últimos cuatro trimestres es del 30,2%. Y lo más importante: los analistas no están bajando las expectativas, al contrario. En los últimos dos meses, han revisado al alza un 10,4% sus estimaciones de beneficios para 2025, hasta los 2,23 dólares por acción. Eso representa un crecimiento del 21,2% respecto al año anterior.
“Las revisiones de beneficios actúan como brújula para los movimientos a corto plazo”, señala Hayes. “Mientras Barclays siga batiendo previsiones, su tendencia alcista seguirá viva”.
Además de crecer, Barclays también retribuye. Entre 2024 y 2026, la entidad planea devolver al menos 10.000 millones de libras a sus accionistas mediante dividendos y recompras. Su política de “dividendo progresivo” apunta a mantener un pago estable pero en crecimiento, lo que refuerza su atractivo entre los inversores más conservadores.
Y, como guinda, el soporte de estas revisiones de beneficio puede actuar como una especie de “suelo” ante potenciales caídas repentinas: una red invisible que sostiene la cotización mientras otros se tambalean.
Barclays no es una promesa tecnológica ni una estrella emergente. Es un banco centenario que ha sabido reinventarse sin perder su esencia. En tiempos de incertidumbre, su combinación de disciplina, liderazgo sectorial, sorpresas positivas y técnica impecable lo convierte en una de las apuestas más sólidas de 2025.
Como bien resume Bryan Hayes: “Si aún no has incluido a Barclays en tu lista de seguimiento, ya estás tardando”.