El engaño se descubrió durante un estudio de la Universidad de Virginia Occidental
Volkswagen recurrió a la informática para falsear deliberadamente los resultados de las pruebas de emisiones de las autoridades de protección del medioambiente de Estados Unidos. El sistema, que es lo suficientemente discreto para evitar ser detectado, permite al vehículo saber cuándo está siendo sometido a un test oficial y cuándo está circulando.