La razón principal de este cambio es tener más horas de sol por las tardes, de forma que se ahorre electricidad
La primera referencia que tenemos respecto al ahorro que puede suponer el cambio horario es la de Benjamin Franklin. Ya en año 1784 él pensó sobre el ahorro de luz diurna que podría suponer el cambio horario de verano o DST (Daylight saving time).