El paro en España e Italia pone en peligro el objetivo de inflación del BCE

Es necesario que ambos países aumenten la presión salarial de sus mercados laborales

Javier de Alfonso
Bolsamania | 26 jun, 2018 11:29
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Banco Central Europeo

"El objetivo principal del Sistema Europeo de Bancos Centrales será mantener la estabilidad de precios", expone el artículo 127 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Años más tarde, la tarea recae sobre una sola cabeza, la del Banco Central Europeo, la de su presidente, Mario Draghi, quien se acerca a su objetivo de una inflación que ronde el 2% en el largo plazo, siempre y cuando España e Italia se lo permitan.

En su reunión de junio, el regulador anunció la fecha del fin de su programa de compras ('QE'). Una expansión económica robusta, un comportamiento de la Eurozona próximo a su máximo potencial, así como unas expectativas de precios bien 'ancladas' en el largo plazo fueron algunos de los motivos que Draghi expuso ante la prensa en Riga para defender tal decisión.

"Vemos signos de que la relación de la curva de Phillips funciona de nuevo", afirman los analistas de Danske Bank. "El rápido descenso de las tasas de paro y la escasez de trabajadores en algunos países se ha empezado a traducir en un mayor crecimiento de los salarios", añaden.

El gran impulsor de este comportamiento ha sido Alemania, donde las últimas rondas de negociación de salarios en la industria, el sector de la construcción y la administración pública han fructificado en pagas más altas. Los salarios aumentaron un 1,9% en la Eurozona durante el primer trimestre, aunque el desarrollo no ha sido uniforme a lo largo del bloque monetario.

Mientras que las pagas en Alemania (+2,7%) y Francia (+2,0%) experimentaron fuertes desarrollos de enero a marzo, España e Italia apenas soportaron presiones salariales en sendos mercados laborales, donde las tasas de desempleo se encuentran aún lejos de su nivel natural o NAIRU (Tasa de desempleo no aceleradora de la inflación). Es por ello, que el éxito de la empresa europea pasa por un ajuste mayor del mercado laboral nacional y transalpino.

Las últimas previsiones del BCE sitúan una inflación subyacente del 1,6% en 2019 y del 1,9% en 2020, por lo que cualquier mejora inesperada en el campo del empleo sería bien recibida. Además, un aumento de la productividad gracias a una mayor inversión, como la que ya se encuentran realizando los países nórdicos del bloque, podría hacer repuntar los salarios de manera excepcional.

LOS ARANCELES NO SON UNA AMENAZA PARA LA INFLACIÓN

La imposición de aranceles a productos estadounidenses con valor de 2.800 millones de euros por parte de la Comisión Europea podría modificar el desarrollo de los precios en la Eurozona. Sin embargo, los analistas de Danske Bank aseguran que este no es el caso.

"Analizando la lista de productos afectados, el impacto será evidente en la comida y en los bienes industriales no energéticos. Los 2.800 millones de euros constituyen apenas un 0,05% del consumo total privado de la Eurozona y elevarían en todo caso una décima el HICP (Índice de Precios al Consumidor Armonizado, por sus siglas en inglés). Por ello no consideramos los aranceles de la Unión Europea un elemento de cambio", explican.

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