La inflación de EEUU entra en escena: ¿confirmará una subida de tipos de la Fed?

El mercado prevé que el IPC de mayo repunte hasta el 4,2%

María Campillo
Bolsamania | 10 jun, 2026 06:00 - Actualizado: 10:57
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Kevin Warsh, nuevo presidente de la Fed.Federal Reserve/UPS

El cierre del estrecho de Ormuz sigue tensionando los mercados. El riesgo de problemas en el suministro está disparando el precio del petróleo y amenaza con reavivar las presiones inflacionistas. Un escenario que complica la hoja de ruta de los bancos centrales, que podrían verse obligados a frenar o retrasar futuras bajadas de tipos de interés. Con este telón de fondo, la atención se centra ahora en el dato de inflación que se conocerá este miércoles en Estados Unidos, clave para los próximos movimientos de la Reserva Federal (Fed).

Y es que el informe "será un buen indicador del impacto del aumento de los precios en el gasto de los consumidores", valora Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell. "La buena noticia es que el alza de los precios de la energía no parece estar afectando a las expectativas subyacentes, ya que la inflación implícita en el mercado a dos años ha disminuido en las últimas semanas".

Así, el mercado prevé que la tasa general se dispare hasta el 4,2% en mayo desde el 3,8% del mes anterior, y que la variable subyacente repunte una décima, hasta el 2,9%.

"A simple vista no parecen cifras alarmantes, pero llegan en un momento especialmente delicado pues el mercado acaba de recibir un informe de empleo mucho más fuerte de lo esperado y empieza a cuestionarse si la Fed podrá seguir manteniendo un discurso acomodaticio", señala Javier Molina, analista de mercados de eToro.

¿CONFIRMARÁ UNA SUBIDA DE TIPOS?

Por ello, y después de la solidez mostrada por el mercado laboral, el mayor riesgo para el doble mandato de la Fed reside en la inflación y el consenso ya descuenta una subida de tipos en la reunión del FOMC de diciembre.

"Estos datos se suman a las cifras estadounidenses de mayo, que mostraron un crecimiento del empleo mucho mayor de lo esperado, lo que hace cada vez más improbable la posibilidad de un recorte de tipos de interés. En cambio, los indicios de una alta inflación, y en particular los de que los elevados precios de la energía se están reflejando en otros sectores de la economía, aumentan las expectativas de que la próxima medida de la Fed sea una subida de tipos", subraya el analista Manuel Pinto.

En este sentido, en Renta 4 Banco, insisten en que "el dato será relevante para las decisiones a futuro de la Fed, no tanto para la reunión del 17 de junio, donde no se esperan movimientos en tipos, pero sí para el resto del año". "Recordamos que la llegada del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, podría traer cambios relevantes en la comunicación, como la posible eliminación del 'forward guidance' y del 'dot plot', introduciendo una mayor incertidumbre sobre la función de reacción del banco central”.

"Con una inflación que se mantiene persistentemente por encima del objetivo del 2% de la Fed, un dato económico más elevado de lo esperado dificultará que los responsables políticos aboguen por nuevas bajadas de tipos de interés", afirma Mould.

De hecho, para el analista Michael Hewson, "esto agrava aún más los problemas de la Fed, así como los de su nuevo presidente, Kevin Warsh, quien fue impuesto para lograr que el banco central estadounidense comenzara a recortar las tasas de interés para el presidente Trump".

No obstante, la posibilidad de que eso ocurra parece cada vez más remota, ya que muchos funcionarios del banco central estadounidense han expresado su alarma ante las perspectivas de inflación.

"Con precios más altos para la gasolina, así como para el transporte de mercancías y otras materias primas, a la Fed le resultará imposible siquiera considerar una reducción de las tasas en este momento y podría verse obligada a subirlas para finales de año si los efectos de segunda y tercera ronda comienzan a incorporarse a las expectativas básicas", remarca Hewson.

Además, en TD Securities se decantan porque el banco central "adopte una postura más restrictiva" en su cónclave monetario de junio. "Con los partidarios de una política monetaria expansiva con argumentos sólidos y los partidarios de una política monetaria expansiva en la sombra, las probabilidades de un aumento de tipos deberían incrementarse, aunque seguimos pensando que la opción más sencilla es que la Fed mantenga los tipos sin cambios este año. Los datos del verano y la evolución del conflicto en Oriente Medio determinarán la urgencia de modificar la política monetaria".

Una valoración compartida con ING Economics, donde consideran que "aún queda mucho camino por recorrer antes de que finalice el año, y seguimos inclinándonos por una eventual bajada de tipos, siempre que se alcance un acuerdo para la reapertura del estrecho de Ormuz".

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